En una carta enviada a su beatitud Fouad Twal, patriarca latino de Jerusalén, la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos expresó su solidaridad y comunión eclesial con la Iglesia de Tierra Santa.
La historia de cada Navidad en Tierra Santa es especial y fascinante. Fray Armando Pierucci, director del Instituto Magníficat (la escuela de música de la Custodia franciscana en Jerusalén), es ciertamente uno de los protagonistas de esta maravillosa historia que cada año se renueva. Además de sus 25 años de actividad en estos Santos Lugares, de componer y arreglar bellísimas melodías, de realizar una preciosa labor de conservación y valorización del patrimonio de música sacra y popular de la tradición árabe cristiana local, es desde hace tiempo también el preciado autor de la música, nueva cada año y apreciada como siempre, de la santa misa que se celebra solemnemente durante la Nochebuena en la iglesia franciscana de Santa Catalina, adyacente a la Basílica de la Natividad en Belén. Una misa que está en el centro de interés del mundo entero y que palpita en el corazón de todos los cristianos allí donde se encuentren en esta santa noche en la que Dios ha entrado al mundo.
La santa misa que fray Armando ha compuesto para este año con ocasión de la Navidad está dedicada a don Luigi Giussani (15 de octubre de 1922- 22 de febrero de 2005), fundador del conocido movimiento católico de Comunión y Liberación (CL). Don Luigi, a través de su obra educativa en el seminario, en las escuelas y en la Universidad, supo dar un impulso extraordinario a la vida y misión del cristiano de nuestro tiempo, culminándolo con la creación y las actividades de CL, y demostró siempre una gran pasión por la música y el canto, pasión que le transmitió su padre desde su más tierna edad. Música y canto, por tanto, constituyen uno de los aspectos esenciales del movimiento inspirado por don Giussani porque, como él gustaba de repetir, «el canto es la más alta expresión del corazón del hombre», «la caridad más grande de todas porque el canto hace visible y cercano el misterio». Con gran cuidado, don Giussani procuró transmitir a sus jóvenes el conocimiento y amor por la música, enseñándoles los clásicos de la devotio moderna, los cantos solistas, populares y polifónicos de los siglos XIV y XV, además de la gran tradición de la música clásica y de muchos otros géneros. La práctica de la escucha y comentario de los textos musicales y de los cantos ha permanecido de esta forma como fundamento de la vida del movimiento porque, decía don Giussani, «no existe servicio a la comunidad semejante al canto».
A causa de esta especial sensibilidad de don Giussani por la música, de su dedicación a la educación musical de los jóvenes, de su conciencia de que la música y el canto son caminos privilegiados de expresión para la persona, como sugiere Giacomo Leopardi en el canto A Silvia: «Resonaban las calmas / Estancias, y las calles vecinas / Con tu canto inagotable», fray Armando Pierucci ha querido dedicar la santa misa escrita para la Navidad de 2011 a esta gran personalidad cristiana de nuestro tiempo. La misa, compuesta para coro masculino, femenino y orquesta, será interpretada en Belén por el coro Magníficat y el coro Jasmine, de los jóvenes alumnos de la escuela de la Custodia, a los que se unirá el coro de Santa Ángela de Budapest. En la solemne celebración estará también presente el Primer Ministro húngaro, cuya mujer es la directora del coro invitado. También está prevista la participación de la asamblea en los momentos líricos más importantes, como el Kyrie, el Gloria, el Aleluya, el Sanctus y el Agnus Dei, a través de pequeñas melodías propuestas por el coro y que la asamblea estará invitada a repetir. Celebrándose también en este año el segundo centenario del nacimiento de Franz Liszt (1811-1886), compositor, pianista, organista y director de orquesta húngaro, durante la misa se interpretará en su honor uno de sus Ave María. El acompañamiento orquestal lo llevará a cabo la orquesta de la Academia de la Ópera de Milán, una prestigiosa formación muy dedicada al campo de la música sacra, en colaboración, desde hace poco, con la Fundación Rusa para las Iniciativas Sociales y Culturales y que, sumándose al proyecto Non nobis de la Custodia de Tierra Santa, ha participado ya en el servicio musical de la santa Misa de la Medianoche en la Basílica de Santa Catalina en Belén el año 2010, acompañando a los coros del Magníficat en la ejecución de la misa de S. Jacobi, compuesta también para la ocasión por fray Armando Pierucci, además de ofrecer algún otro concierto en Tierra Santa. «También para la misa dedicada a don Giussani –nos dice fray Armando- pensé precisamente en la presencia de una orquesta y por ello, a pesar de los límites de la sobriedad litúrgica, he querido desarrollar la parte orquestal».
Un precioso tesoro este de las misas polifónicas para la Navidad que añaden valor a la larga tradición de la Custodia franciscana de promover iniciativas culturales de alto nivel capaces de inserirse y armonizarse en el particular contexto de la Tierra Santa, teniendo en cuenta los recursos y el patrimonio cultural que ya existen y trabajando de forma activa y competente para hacer crecer en las personas el conocimiento de este legado, para educar en la conciencia y el conocimiento de la belleza y del infinito, para desarrollar y potenciar los talentos. «La música y el canto –sigue diciendo fray Armando- son una parte fundamental de nuestra historia y de nuestra cultura. Si no cantamos, eso significa que no tenemos identidad y que el mundo social y cultural al que pertenecemos en realidad no existe». Pues, como recuerda el papa Benedicto XVI, el futuro está en la cultura, en todo aquello que se hace bien y no en la improvisación, en una formación seria y cuidadosa en lo que es auténtico, bello, bueno, abriendo a la persona a la búsqueda del sentido profundo de cada cosa.
Claudette Habesch, secretaria general de Caritas Jerusalén explica en esta entrevista la situación que viven los católicos en Tierra Santa y da muy buen información sobre un conflicto que no es religioso sino geopolítico.
Con ocasión del encuentro con su santidad el papa Benedicto XVI, el 10 de noviembre de 2011, nosotros los líderes religiosos del Estado de Israel afirmamos nuestra creencia en el Creador del Universo que rige Su mundo con amorosa gentileza y compasión y que nos llama, a los seres humanos, a vivir con el otro en paz y con dignidad.
El Consejo de los Líderes Religiosos expresa gratitud a su santidad por este encuentro excepcional, y tiene en gran estima su actividad para unir los corazones y traer la paz a todo el mundo.
En primer lugar, reiteramos nuestro compromiso con la santidad de la vida humana y rechazamos todo tipo de violencia, especialmente cuando se hace en nombre de la religión, una profanación de lo sagrado.
Para mantener la paz y el respeto mutuo entre las diferentes comunidades religiosas en nuestro estado, debemos educar a nuestros hijos y congregaciones de una manera adecuada y prevenir toda ofensa contra los sentimientos o creencias de los demás.
Hemos heredado los Santos Lugares de nuestros antepasados y estamos obligados a preservar su santidad religiosa y su importancia cultural. Hacemos esto, en nombre de la ley israelí relacionada con la protección de los Santos Lugares. La unidad y el especial carácter de los Sitios Sagrados debe ser protegida de toda violencia y profanación. Es la responsabilidad de los líderes religiosos reforzar este enfoque y hacer un llamamiento a sus comunidades para asegurar que los Lugares Sagrados de otras comunidades religiosas no se vean perjudicados.
De acuerdo con lo anterior y con los mandamientos y prohibiciones de cada religión, se debe proveer a los creyentes el libre acceso a sus respectivos lugares sagrados y las autoridades civiles deben garantizar esto.
Nuestra herencia religiosa nos enseña que la paz, practicar la justicia y la rectitud son los mandamientos del Único Santo, Bendito Sea, y como líderes religiosos tenemos el especial deber de estar atentos al clamor de los débiles de en medio de nosotros y trabajar unidos por una sociedad más justa y equitativa.
Reiteramos nuestro compromiso para hacer todo lo que esté en nuestra mano para llevar a cabo esta importante tarea, especialmente en Tierra Santa, que tan querida es por nosotros.
Ofreciendo nuestras oraciones al cielo, demos gracias al Creador, que nos ha permitido reunirnos este día para trabajar unidos y traer una bendición para todos.
Viernes 2 de septiembre de 2011
Cristianos, no dejéis de peregrinar a Tierra Santa
Llamamiento lanzado por el Patriarcado Latino y el Custodio franciscano
ROMA/JERUSALÉN, jueves 1 de septiembre de 2011 (ZENIT.org).- No hay nada que temer en Tierra Santa, no hay motivo para suspender las peregrinaciones. Es el mensaje lanzado por el Custodio franciscano de Tierra Santa, padre Pierbattista Pizzaballa, a través de los micrófonos deRadio Vaticano.
El padre Pizzaballa mostraba ayer a la emisora vaticana la preocupación de los cristianos de Tierra Santa ante el brusco descenso del número de peregrinos en los últimos cuatro meses, pues la economía de las comunidades cristianas locales depende en gran medida de ellos.
Para el Custodio, las razones hay que buscarlas en la crisis internacional, pero sobre todo, en la inestabilidad política que se vive en los países árabes.
Sin embargo, subrayó, “a pesar de cuanto está sucediendo en el mundo árabe, Tierra Santa y la peregrinación a Tierra Santa es absolutamente segura. No hay ningún peligro, ningún riesgo de ningún tipo y, como tampoco en el pasado, no hay que tener miedo de venir para hacer esta experiencia”.
Gran parte de los cristianos locales, añadió, trabaja en el “turismo religioso”, por lo que ·el peregrino que viene a hacer una experiencia de fe trae también una experiencia de solidaridad, de apoyo a la presencia de la comunidad cristiana que aquí, como todos saben, es una comunidad muy pequeña y necesitada de ayuda”.
Igual llamamiento hizo a través de Radio Vaticano monseñor William Shomali, obispo auxiliar del Patriarcado Latino de Jerusalén, quien subrayó que “Tierra Santa y el itinerario de los peregrinos es más seguro que nunca”.
Peregrinar a los Santos Lugares, afirmó el prelado, supone “un signo de solidaridad con todos los habitantes, porque el peregrino es una figura de paz, una figura bienvenida, querida por todos – musulmanes, cristianos, judíos. Y puedo decir, sin exagerar, que la figura del peregrino es un puente entre todos: hace una obra de paz, no sólo con su oración, sino también con su presencia"
Martes 9 de agosto de 2011
21 de julio de 2011
Los cristianos, puente de paz entre judíos y musulmanes en Tierra Santa
Concluye una conferencia organizada por las iglesias anglicana y católica
LONDRES, jueves, 21 de julio de 2011 (ZENIT.org).- Los cristianos pueden ser un puente de paz en medio de la complicada situación que vive Tierra Santa, afirmó el representante de Benedicto XVI en la Conferencia Internacional sobre los Cristianos de Tierra Santa.
El cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, intervino en el encuentro celebrado en el palacio de Lambeth, entre el 18 y el 19 de julio, por iniciativa del arzobispo de Canterbury y primado de la Comunión Anglicana, Rowan Williams, y del arzobispo católico de Westminster, monseñor Vincent Nichols.
Para el cardenal los cristianos pueden ser un puente entre judíos y musulmanes, y son anunciadores de esperanza, en memoria de Abraham, padre de las tres religiones monoteístas, porque “la religión enseña que sólo existe un futuro: el futuro compartido”.
“Pero también son un don para la sociedad”, añadió el purpurado, “porque aportan la apertura cultural y sentido de la dignidad humana, de forma especial las mujeres, una concepción de la libertad que armoniza derechos y privilegios y una idea de la sociedad política que puede conducir a la democracia”.
Testimonios vivos, no arqueología
De aquí el llamamiento del purpurado para que Tierra Santa no sea sólo un escenario arqueológico, un museo al aire libre, que poder visitar pagando la entrada.
“Para los cristianos --añadió-- los santos lugares son testimonios vivos, son la tierra de la revelación de Dios, el lugar donde Jesús vivió, murió y resucitó”.
El cardenal Tauran recordó que los cristianos de Tierra Santa y, en general, en Oriente Medio son árabes, descendientes directos de la fe apostólica y llegaron a esta zona mucho antes que los musulmanes.
Por esta razón no solicitan asilo, “porque están en su casa”, ya que han permanecido en Tierra Santa desde hace siglos.
Una solución para Jerusalén
El purpurado consideró primordial la búsqueda de una solución del estatus jurídico de Jerusalén, y en consonancia con la Santa Sede expresó su anhelo de que la zona más significativa de la ciudad, donde se ubican los principales lugares sagrados de las tres religiones monoteístas, obtenga un estatus especial garantizado internacionalmente.
“De esta forma se podrán asegurar derechos fundamentales como la libertad de conciencia, de religión, de circulación, educación y sanidad, a cristianos, judíos y musulmanes”, aclaró el purpurado francés.
July 18-19 2011 - the Anglican Archbishop of Canterbury, Rowan Williams, and the Catholic Archbishop of Westminster, Vincent Nichols, will co-host a conference on the dramatic situation facing Christians in the Holy Land. Featuring representatives of the various Christian communities in Israel, Jordan and the Palestinian Territories, the event will be held at Lambeth Palace, the residence of the Archbishop of Canterbury.
The Roman Catholic Patriarch of Jerusalem, His Beatitude Fouad Twal, and the Anglican Bishop in Jerusalem, Suheil Dawani, will be on hand. They’ll be flanked by bishops from North America and Europe who are part of the “Coordination of Catholic Bishops Conferences in solidarity with the Church in the Holy Land.”
The idea is to bring together religious leaders, politicians and media figures to discuss how the West -- especially Christians in the West -- can offer practical help to their coreligionists in the Holy Land, in part to stem what has become a Christian exodus out of the region. To keep the conversation manageable, organizers are restricting the guest list to roughly 70-80 participants, and attendance is by invitation only.
The woes of Christianity in the land of its birth are well known. Overall, there are an estimated 12 million Christians across the Middle East, less than half of the roughly 25 million Christians in the area in the middle of the last century. Daniel Pipes, writing in the Middle East Quarterly a decade ago, predicted that within a relatively brief arc of time, Christians “will effectively disappear from the region as a cultural and political force.”
In materials for the upcoming summit, Williams and Nichols asserted that the Christian presence is vital for “a plural and peaceful Middle East.”
“Their disappearance would be catastrophic, and a shameful indictment of those of us in the West who paid insufficient attention to their cry for help,” the two leaders wrote.
Among other things, organizers say the summit is designed to promote:
“Better monitoring of realities on the ground in the media, in the political community and among policy makers.”
“More attention to Christian communities … whose disappearance would have profound consequences on the map of an already dangerously radicalized region.”
“Development of materials for parishes, schools and civil society which accurately describe the present situation and options for helping to reverse current trends.”
“Financial support for Christians in the Holy Land to assist advocacy work, pilgrimage groups, youth projects, school exchanges, diocesan, school and parish links and interfaith collaboration.”
Of course, the slow-motion decline of Christianity in the Middle East is hardly a news flash. It’s been underway since the 19th century, and has been turbo-charged by the Israeli/Palestinian problem, the first and second intifada, the rise of Islamic fundamentalism, and the general political and economic stagnation of the region.
If this summit is to be more than yet another expression of pious concern, it will have to confront at least five thorny realities.
First is a general Western neglect of Middle Eastern Christianity outside specialized circles. French intellectual Régis Debray (a famed leftist who once fought alongside Che Guevara) has written that Christians in the Middle East are the “blind spot” in the Western view of the world -- too religious for Western liberals, too foreign for Western conservatives.
Second, the politics of the Israeli/Palestinian conflict are a hugely complicating factor. Since the overwhelming majority of Christians in the region are Arabs, they tend to be fiercely pro-Palestinian. They often blame Israeli occupation for Christian suffering and minimize the failures of Palestinian authorities, in ways that can alienate important sectors of Christian opinion in the West -- perhaps especially in the United States. (Recall how the Synod of Bishops for the Middle East last year ended in controversy when Greek Melkite Archbishop Cyrille Bustros said Christ “abolished” the notion of a “Promised Land” for Jews, and thus the Bible should not be invoked to support Israel at the expense of the Palestinians.)
Third, the broader realities of Christian/Jewish and Christian/Muslim relations also get in the way. In some PC circles, it’s virtually taboo to suggest that Christianity is being targeted for extinction by Muslim radicals for fear of fanning the flames of Islamophobia. Among adepts of Jewish/Christian dialogue, there’s sometimes an uncritical acceptance of the Israeli mantra that Christians in Israel are better off than anywhere else in the Middle East -- despite recent polling by Bethlehem University suggesting that Christians in Israel are at least as frustrated and inclined to leave as those in the Palestinian Territories.
Fourth, the sometimes fractious state of ecumenical and even intra-confessional relations in the region is also a complication. A distressing share of Christian energy in the Middle East is siphoned off into these internecine rivalries.
Fifth, churches in the Middle East will have to come to terms with Western expectations of accountability and transparency. Veterans of relief efforts often say the problem facing Christianity in the Holy Land is not really a lack of money, because church institutions there are often well-endowed. Some longtime donors, they say, have become hesitant about upping the ante until there are assurances resources will be effectively utilized. The Middle East synod referred to this problem obliquely, saying there’s a need for a clearer distinction between assets belonging to the church and assets for the personal use of church leaders.
How honestly, and creatively, the summit confronts these realities will partly determine its success or failure. I’ve been invited to take part, and I hope to report on the event in a future column.
“¡Cuántos recuerdos, cuántas imágenes, cuánta pasión y qué gran misterio encierra la palabra “Jerusalén”! Para nosotros, los cristianos, representa el punto geográfico de la unión de Dios con los hombres, de la eternidad y la historia”. Juan Pablo II
Martes 22 de marzo de 2011 Carta Pro Terra Sancta del Cardenal Sandri a todos los obispos del mundo
Ante la colecta del Viernes Santo por los Santos Lugares
El Papa Benedicto nos invita a ir más allá incluso del gesto –ciertamente digno de alabanza– de la ayuda concreta. La relación debe hacerse aún más intensa, hasta lograr la posesión de una "espiritualidad anclada en la Tierra de Jesús": Por tanto, cuanto más vemos la universalidad y la unicidad de la persona de Cristo, tanto más miramos con gratitud aquella Tierra, en la que Jesús ha nacido, ha vivido y se ha entregado a sí mismo por todos nosotros. Las piedras sobre las que ha caminado nuestro Redentor están cargadas de memoria para nosotros y siguen "gritando" la Buena Nueva. (...) todos los cristianos que viven en la Tierra de Jesús, testimoniando la fe en el Resucitado (...) están llamados no sólo a servir como «un faro de fe para la Iglesia universal, sino también como levadura de armonía, sabiduría y equilibrio en la vida de una sociedad que tradicionalmente ha sido, y sigue siendo, pluralista, multiétnica y multirreligiosa» (Exhortación postsinodal Verbum Domini, 89).
Viernes 14 de enero de 2011 Comunicado final de la reunión de la Coordinadora para Tierra Santa 2011
Undécima reunión de la Coordinadora de conferencias episcopales de Europa y América a favor de la Iglesia en Tierra Santa, celebrada en Tierra Santa del 10 al 13 de enero.
Bajo el título "Una promesa de oración, una llamada a la peregrinación y un compromiso para perseguir una paz justa"
Nos hemos reunidos por undécima vez en Tierra Santa para mostrar, compartiendo e intercambiando nuestras experiencias y nuestras esperanzas, el amor y la solidaridad de los católicos de nuestros países por la tierra de nuestro Salvador, por los santos lugares y, especialmente, por las personas que constituyen aquí la comunidad de creyentes.
Este año hemos buscado de manera específica encontrarnos todas las confesiones cristianas. Nuestra llamada como cristianos es a construir puentes y nuestra esperanza compartida es llevar a todos los cristianos unidos a la búsqueda de una paz justa para todos en esta tierra.
Las líneas escritas por el Papa Benedicto XVI sobre Tierra Santa han sido para nosotros un aliento:
"Por tanto, cuanto más vemos la universalidad y la unicidad de la persona de Cristo, tanto más miramos con gratitud aquella Tierra, en la que Jesús ha nacido, ha vivido y se ha entregado a sí mismo por todos nosotros. Las piedras sobre las que ha caminado nuestro Redentor están cargadas de memoria para nosotros y siguen “gritando” la Buena Nueva. Por eso, los Padres sinodales han recordado la feliz expresión en la que se llama a Tierra Santa «el quinto Evangelio». Es muy importante que, no obstante las dificultades, haya en aquellos lugares comunidades cristianas. El Sínodo de los Obispos expresa su profunda cercanía a todos los cristianos que viven en la Tierra de Jesús, testimoniando la fe en el Resucitado”. Seguir leyendo
“Bienaventurados los que trabajan por la paz,
porque ellos se llamarán hijos de Dios” (Mt 5,9)
Mensaje a la 3ª Jornada Internacional de Intercesión por la Paz en Tierra Santa
Queridísimos hermanos y hermanas en Cristo,
De cara a la 3ª Jornada Internacional de Intercesión por la Paz en Tierra Santa, que se celebrará el próximo 29-30 de enero de 2011, deseamos hacer llegar nuestro saludo y aliento para acompañar vuestro momento de oración confiada.
La Iglesia en todo tiempo se ha esforzado en difundir el mensaje de Paz, fuerte también de las palabras que el Resucitado dirigió a los discípulos reunidos en el Cenáculo: “Mi Paz os dejo, mi Paz os doy” (Jn 14, 27). Se ha empeñado así, en las diversas etapas históricas, a apoyar todas aquellas iniciativas y actividades que pudiesen sensibilizar a todo hombre y toda mujer de buena voluntad a convertirse no sólo en anunciadores, sino también en trabajadores por la paz. Lo ha hecho especialmente en esas regiones del mundo en las que se ha sufrido a causa de injusticias, violencias y persecuciones. Hoy el tema importantísimo de la paz y de su búsqueda son más actuales que nunca.
Mientras aún agradecemos al Señor por la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para Oriente Medio que ha concluido hace poco, nuestro pensamiento va hoy a la Tierra Santa bendecida por Dios con acontecimientos admirables de la Historia de la Salvación, el primero de todos la encarnación del Verbo en Jesucristo.
El llamamiento de Benedicto XVI en la Homilía durante la Santa Misa de clausura del Sínodo no puede dejarnos indiferentes. Como subrayó el Santo Padre “El grito del pobre y del oprimido encuentra inmediato eco en Dios, que quiere intervenir para abrir una vía de salida, para restituir un futuro de liberad, un horizonte de esperanza”.
La 3ª Jornada Internacional de Intercesión por la Paz en Tierra Santa, patrocinada por este Consejo Pontificio, nace de la voluntad de comprometerse de modo concreto y fuerte, viviendo también una jornada de oración.
Esta Jornada reúne a diversas Asociaciones, hermanos y hermanas de cada región, y les invita a hacer oír su voz al mundo entero diciendo: ¡Deseamos la Paz, la reconciliación y la unidad, empezando por Jerusalén!
Auguramos que esta iniciativa, ya conocida por muchos, sea aún más apreciada y difundida, como contribución de los creyentes de todo el mundo en apoyo de la Civilización del Amor.
¡Que María, Regina pacis, obtenga la bendición de Dios sobre cuantos apoyan y promueven esta Jornada y sobre todos aquellos que con corazón sincero buscan la Paz!
Roma, 16 de noviembre de 2010
Peter K. A. Card. Turkson
Presidente
14 de diciembre de 2010
Los cristianos tienen la responsabilidad y el desafío de hacer florecer la aridez en Tierra Santa ZENIT.org
Los cristianos tienen el desafío de hacer florecer la aridez en Tierra Santa, apoyando el testimonio de los discípulos de Cristo en los Santos Lugares, aseguró este domingo el Gran Maestro de la Orden del Santo Sepulcro. Con este espíritu, el cardenal John P. Foley invitó, en la catedral de Oristano, en la isla de Cerdeña, a hacer en la Navidad un regalo a nuestra Iglesia en Tierra Santa. Su llamamiento tuvo lugar con motivo de la primera misa de investidura de 25 caballeros y 4 damas del Santo Sepulcro, pertenecientes a la nueva Lugartenencia de Cerdeña, nacida en el año 2010.
Los cristianos, y en particular los caballeros y damas del Santo Sepulcro, dijo el purpurado en la homilía, tienen "la responsabilidad de hacer florecer el desierto, de ayudar a nuestros hermanos y hermanas de Tierra Santa, sucesores de los primeros seguidores de Nuestro Señor, a seguir viviendo en esa tierra del Señor, la tierra que nosotros llamamos santo".
"Podemos concretamente ayudar a nuestros hermanos y hermanas con escuelas, con iglesias, con campamentos para niños, con un seminario sólido... De este modo, les podemos ayudar a quedarse allí para que sigan dando testimonio de la Buena Noticia traída por Jesucristo en la que él nació, vivió, murió y resucitó". Los hermanos y hermanas cristianos, dijo el purpurado estadounidense, son "piedras vivas" de Tierra Santa, y reconoció "la dramática realidad de la vida cotidiana en esos lugares, con todos los inconvenientes y humillaciones sufridas cada día por los habitantes de Jerusalén Este y de los territorios ocupados de Palestina". "En este período precedente a la Navidad, todos pensamos en hacer regalos. Pensad en hacer un regala a nuestra Iglesia en Tierra Santa", propuso a la Lugartenencia, sugiriendo que se destine a Belén, "a los hospitales católicos, a los niños, pensando en Jesús, nacido por nuestra salvación, por nuestra santificación".
La Orden, ayer y hoy
La Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén tiene sus orígenes en Godofredo de Bouillón, en 1098. Su objetivo fue primordialmente proteger el Santo Sepulcro con la ayuda de 50 caballeros. La Orden hoy tiene por objetivo incrementar entre sus miembros la práctica de la vida cristiana con fidelidad absoluta al Sumo Pontífice y de acuerdo con las enseñanzas de la Iglesia, observando como fundamento los principios de la caridad, que para la Orden son un medio fundamental para su ayuda a la Tierra Santa. Busca asimismo sostener y ayudar las obras y las instituciones caritativas, culturales y sociales de la Iglesia Católica en Tierra Santa, particularmente de aquellas situadas en el Patriarcado Latino de Jerusalén con el cual la Orden mantiene lazos tradicionales. Hoy cuenta con 53 lugartenencias, coordinadas por un lugarteniente general laico, y guiadas espiritualmente por un gran maestro. Hoy está compuesta por más de 25 mil miembros esparcidos por el mundo.
En el último año, los miembros de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén han enviado 10,7 millones de dólares en donación a Tierra Santa.
El cardenal Foley lo refirió el sábado 4 de diciembre en Londres, durante un encuentro sobre los proyectos que la organización está apoyando. El purpurado subrayó el compromiso de la Orden “para que la presencia cristiana siga existiendo en Tierra Santa, definida como Israel, Jordania, Territorios Palestinos y Chipre”. Una parte de esta financiación sirvió para la construcción de una iglesia católica latina en Aqaba (Jordania).
El cardenal habló de los planes para los proyectos futuros, como la construcción de una iglesia en la actual Jordania, sobre el lugar del Bautismo de Jesús. Junto a la iglesia se construirán también un convento, un monasterio y un centro para visitantes. También se refirió al proyecto de construir una universidad en Madaba, en Jordania. La primera piedra del instituto fue bendecida por el Papa el año pasado, durante su visita a Tierra Santa. El cardenal recordó que tuvo la posibilidad de participar en la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos en el pasado mes de octubre en Roma. En esa ocasión, subrayó la necesidad de apoyar la educación católica en Tierra Santa. Después señaló a los miembros de la Orden un proyecto en particular, llamado “Un portátil para un niño”, que pretende ayudar a ofrecer a los estudiantes de las escuelas católicas los beneficios de la tecnología informática.
El mismo día, en la catedral de Southwark, el purpurado pronunció la homilía durante una Misa di investidura para los nuevos miembros de la Orden, subrayando las normas de la organización: asistir a los débiles y los necesitados, trabajara por la justicia y la paz, defender los santos lugares. “Ser un caballero o una dama del Santo Sepolcro de Jerusalén es verdaderamente una vocación”, afirmó, “una vocación a progresar en la santidad, una vocación a animar y a asistir a los descendientes de los primeros seguidores de Jesucristo en esa tierra hecha verdaderamente santa por su vida, muerte y resurrección, una vocación a la proclamación en Tierra Santa, en nuestro ambiente y en el mundo entero”. El cardenal exhortó a los nuevos miembros a seguir el ejemplo del Beato John Henry Newman, que “encarnó los ideles de nuestra orden – la sed de santidad, el amor por el Señor y por la tierra que lo vio nacer”. El domingo 5 de diciembre, en la catedral de Westminster, el cardenal Foley exhortó a los católicos ingleses, durante la homilía, a “acoger a Cristo en los refugiados de Tierra Santa y de esas naciones en Oriente Medio en la que los cristianos son perseguidos y realmente martirizados”. Acogedlo en los pobres, en las personas solas y atribuladas, que en Navidad quizás se sientan más solas que nunca. Acogedlo en esos miembros de la Comunión anglicana que están entrando en unión con la Iglesia católica”, añadió.
“En signo de agradecimiento por la esplendida visita del Papa en esta misma catedral – añadió - ¿por qué no enviarle una tarjeta antes de Navidad, dándole las gracias por su histórica visita y prometiendo vuestras oraciones por él en Navidad y durante el año, para que pueda tener la fuerza y la guía divina necesarias para prepararnos a ser acogidos, cuando Dios nos llame, en nuestra casa celestial en compañía de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador?”.
Un comunista en Tierra Santa, tras las huellas de Jesús El filósofo marxista Pietro Barcellona narra su peregrinación a Jerusalén: Los encuentros, los lugares, el mismo amanecer de hace dos mil años en el lugar más “crucial de la historia”
"Garantizar un futuro a los cristianos allí donde aparecieron la benevolencia y la humanidad de nuestro Dios y Padre”, es la invitación que la Iglesia dirige con ocasión de la Colecta pro Terra Sancta, que en la mayor parte de las diócesis tiene lugar el Viernes Santo.
Saldrá una rama del tronco de Jesé y un
retoño brotará de sus raíces.
Sobre él reposará el espíritu del Señor:
espíritu de sabiduría y de inteligencia,
espíritu de consejo y de fortaleza,
espíritu de ciencia y de temor del Señor
–y lo inspirará el temor del Señor–.
Él no juzgará según las apariencias
ni decidirá por lo que oiga decir:
juzgará con justicia a los débiles
y decidirá con rectitud para los pobres
del país;
herirá al violento con la vara de su
boca
y con el soplo de sus labios hará morir
al malvado. (Más fotos y texto)
Una de las
cuevas de Qumram donde se encontraron en
1947 los Rollos del Mar Muerto. Entre
los manuscritos más importantes se
encuentra el
Libro de Isaías.
El profeta San Juan Bautista en Mateo,
Marcos, Lucas y Juan
Por aquel tiempo se presentó Juan
Bautista y empezó a predicar en el
desierto de Judea; éste era su mensaje:
«Renuncien a su mal camino, porque el
Reino de los Cielos está cerca.» Es a
Juan a quien se refería el profeta
Isaías cuando decía: Una voz grita en el
desierto: Preparen un camino al Señor;
hagan sus senderos rectos. Además de la
piel que llevaba colgada de la cintura,
Juan no tenía más que un manto hecho de
pelo de camello. Su comida eran
langostas y miel silvestre.
Venían a verlo de Jerusalén, de toda la
Judea y de la región del Jordán. Y junto
con confesar sus pecados, se hacían
bautizar por Juan en el río Jordán. Juan
vio que un grupo de fariseos y de
saduceos habían venido donde él
bautizaba, y les dijo: «Raza de víboras,
¿cómo van a pensar que escaparán del
castigo que se les viene encima? (Más fotos y texto)
Una de las
fuentes del Río Jordán, en Galilea,
donde San Juan Bautista bautizaba
La
llegada del Mesías
Fresco de
la Virgen María subiendo de Nazaret al
pueblo de Aim Karem
para visitar a su prima Isabel. Ambas
mujeres están embarazadas.
Evangelio de Lucas 1, 5-80
Y dijo María: "Proclama mi alma la
grandeza del Señor y mi espíritu se
alegra en Dios mi salvador, porque ha
puesto los ojos en la humildad de su
esclava, por eso desde ahora todas las
generaciones me llamarán bienaventurada,
porque ha hecho en mi favor maravillas
el Poderoso, Santo es su nombre y su
misericordia alcanza de generación en
generación a los que le temen. Desplegó
la fuerza de su brazo, dispersó a los
que son soberbios en su propio corazón.
Derribó a los potentados de sus tronos
y exaltó a los humildes.
A los hambrientos colmó de bienes y
despidió a los ricos sin nada.
Acogió a Israel, su siervo, acordándose
de la misericordia
como había anunciado a
nuestros padres en favor de Abraham y de
su linaje por los siglos."(Más)
El ángel del Señor les anuncia a los
pastores que ha nacido
en la ciudad de David –Belén– el
Salvador, que es Cristo Jesús.
Evangelio de Lucas 2,
1-20
Había en la misma comarca unos pastores,
que dormían al raso y vigilaban por
turno durante la noche su rebaño.
Se les presentó el Ángel del Señor, y la
gloria del Señor los envolvió en su luz;
y se llenaron de temor.
El ángel les dijo: "No temáis, pues os
anuncio una gran alegría, que lo será
para todo el pueblo: os ha nacido hoy,
en la ciudad de David, un salvador, que
es el Cristo Señor; y esto os servirá de
señal: encontraréis un niño envuelto en
pañales y acostado en un pesebre."
Y de pronto se juntó con el ángel una
multitud del ejército celestial, que
alababa a Dios, diciendo:
"Gloria a Dios en las alturas y en la
tierra paz a los hombres en quienes él
se complace."(Más)
Mural de la
Sagrada Familia, en la casa de José, en Nazaret.
Evangelio de Lucas 2, 21-39 Cuando se cumplieron los días de la
purificación de ellos, según la Ley de
Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén
para presentarle al Señor,
como está escrito en la Ley del Señor:
”Todo varón primogénito será consagrado
al Señor” y para ofrecer en sacrificio
“un par de tórtolas o dos pichones”
conforme a lo que se dice en la Ley del
Señor.
Y he aquí que había en Jerusalén un
hombre llamado Simeón; este hombre era
justo y piadoso, y esperaba la
consolación de Israel; y estaba en él el
Espíritu Santo.
Le había sido revelado por el Espíritu
Santo que no vería la muerte antes de
haber visto al Cristo del Señor.(Más)
Símbolo de
la presencia franciscana en Tierra
Santa: los brazos de Cristo y Francisco
con la Cruz, en forma de tao, en el
fondo. Arriba de los brazos está la Cruz
de la Custodia Franciscana de Tierra
Santa.
La primera iglesia del mundo, donde estuvo Jesucristo con sus discípulos
No lejos del mítico río Jordán los arqueólogos acaban de descubrir una gruta que no sólo definen como la primera iglesia del mundo, aseguran que Jesucristo se refugió allí con sus discípulos. Así lo afirma el arqueólogo Abdul Qader Hosan, director de las excavaciones que sacaron a la luz esta pequeña gruta cuyo origen se remonta al siglo I de nuestra era, en la población agrícola jordana de Rihab, conocida como "el pueblo de las treinta iglesias". En la imagen, la entrada a la cueva situada bajo la antigua iglesia de la ciudad jordana de Rihab.EFE/Jamal Nasrallah