10 de diciembre de 2010
Iglesia Católica de Cuba: "Pedimos perdón porque no siempre hemos tenido el compromiso con los derechos humanos y en algunas ocasiones el miedo y una falsa prudencia nos han hecho callar e impedido avanzar en el camino".
Dora Amador
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Mons. Emilio Aranguren Echeverría,
Obispo de Holguín, es el presidente de la Comisión Nacional de Justicia y Paz |
Mons. Juan de Dios Hernández Ruiz SJ, Obispo Auxiliar de La Habana, es el secretario general de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba y su delegado ante la Conferencia Episcopal de America Latina y el Caribe (CELAM) |
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| El Cardenal Jaime Ortega, Arzobispo de La Habana, es el encargado de la Pastoral Social y vicepresidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. |
Mons. Dionisio García Ibáñez, Arzobispo de Santiago de Cuba, es el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba. |
Menos la Iglesia de Cuba, todas las de América Latina y el Caribe han publicado en sus sitios web o en sus publicaciones católicas el mensaje del V Encuentro Continental sobre la Pastoral de los Derechos Humanos, celebrado en San Salvador del 29 de noviembre al 3 de diciembre. En el encuentro, convocado por el Departamento de Justicia y Solidaridad del Consejo Episcopal Latinoamericano CELAM, participaron 65 personas llegadas de 22 países, entre responsables nacionales de Pastoral de Derechos Humanos de América Latina y El Caribe, y personas vinculadas a la Comisión de DDHH – Justicia y Paz, de los distintos países. Cuba estuvo ausente.
La cita que aparece en el título de este artículo: "Pedimos perdón porque no siempre hemos tenido el compromiso con los derechos humanos y en algunas ocasiones el miedo y una falsa prudencia nos han hecho callar e impedido avanzar en el camino", fue tomada del mensaje final de ese encuentro continental del CELAM, de la cual Cuba forma parte, por tanto doy por sentado que la Iglesia cubana asume lo que se dice ahí con la responsabilidad que parece que lo asumen todas las iglesias de América Latina.
Este gran acontecimiento eclesial latnoamericano se realizó en el marco de los treinta años del martirio de Monseñor Oscar Arnulfo Romero, con motivo de honrar su memoria. El lema que sirvió como inspiración de los participantes fue una frase suya: "Nada me importa tanto como la vida humana”. Monseñor Romero fue asesinado por las fuerzas armadas salvadoreñas cuando estaba celebrando misa en su parroquia de San Salvador. Durante el conflicto armado salvadoreño más de 100,000 personas fueron asesinadas, una gran cantidad de ellas en manos de la guerrilla, entrenada y financiada por el régimen comunista de Cuba.
Al pie de la tumba de Monseñor Romero, en la Cripta de la Catedral de San Salvador, los participantes del V Encuentro Continental sobre la Pastoral de los Derechos Humanos "reafirmaron la universalidad, inviolabilidad e integralidad de los derechos humanos, teniendo en cuenta que a estos derechos les corresponden deberes y obligaciones de la humanidad y de cada persona".
Hoy, Día Internacional de los Derechos Humanos, la Iglesia Católica cubana puede, si tiene la voluntad pastoral, misionera y evangélica de hacerlo, publicar este importante documento para información y formación de los católicos cubanos y del pueblo en general. Imprimirlo y repartirlo, por ejemplo, en las misas de este III Domingo de Adviento, tiempo propicio, como sabemos, de conversión, de reflexionar sobre nuestra vida, como individuos y como Iglesia y si somos coherentes.
¿Lo es la jerarquía de la Iglesia cubana? Yo diría que un buen paso en el día de hoy, en el que el mundo celebra los derechos humanos pero en Cuba se golpea, encarcela e insulta a mujeres y hombres, muchos de ellos católicos, por hacerlo, sería crear una Pastoral de los Derechos Humanos, como la están implementando países de CELAM. Esa pastoral no existe en la COCC.
Pero para ser de verdad consecuentes y responsables, defensores de los derechos humanos de los cubanos, los responsables de la Pastoral Social de la COCC y su Presidente –cuyas fotos y cargos aparecen arriba– deberían de pronunciarse públicamente hoy, 10 de diciembre de 2010, sobre las violaciones a que han sido sometidas desde anoche con motivo de la celebración de este día, las Damas de Blanco y cientos de cubanos que se han manifestado en todo el país. Supongo que así será si la COCC hace suyo, desde hoy mismo, el compromiso asumido por el CELAM que cito a continuación:
Compromiso asumido por las iglesias de América Latina y del Caribe en el V Encuentro Continental sobre la Pastoral de los Derechos Humanos:
12. Urgidos por el amor de Cristo que nos impulsa en la promoción y defensa de la Dignidad de la persona y sus derechos nos comprometemos a:
a) Trabajar para que la pastoral de los derechos humanos sea realmente el eje vertebrador de la Pastoral Social Caritas y que la dignidad de la persona humana y los derechos humanos impregnen toda la pastoral de la Iglesia.
b) Impulsar la Misión Continental como espacio en el que se profundice en el cuidado de la vida y en la defensa de su dignidad fortaleciendo la espiritualidad de derechos humanos como fortaleza de nuestra identidad creyente.
c) Sensibilizar para que en nuestras comunidades se respete y viva integralmente la dignidad de cada ser humano y la solidaridad con los excluidos, con los que son considerados como “no personas” y los que sufren por atropellos y abusos contra sus derechos.
d) Mantener viva la memoria de las víctimas de violaciones a los derechos humanos y a trabajar para que se conozca la verdad de esta historia de violaciones.
e) Trabajar incansablemente para que quienes han actuado o actúan como agresores o violadores de los derechos humanos en un proceso de reconciliación y restauración descubran el camino del amor de Dios, el respeto por la dignidad de los demás y por la propia dignidad que resulta herida por sus mismas acciones violentas.
f) Llevar a la práctica la palabra del Señor Jesús: “Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por los amigos.” (Jn. 15,13) y ser coherentes en nuestro testimonio de amor por cada ser humano, especialmente por “nuestros hermanos más pobres, incluso hasta el martirio” (DA. 394)
g) Poner en el centro de nuestras preocupaciones al hermano pueblo de Haití, el país más pobre de nuestro Continente que está sufriendo enormemente por el terremoto de hace un año, la gravedad del cólera y la fragilidad de una democracia muy maltratada por los grupos de poder.
Que inspirados en el testimonio de la Virgen María, mujer y madre de la esperanza, que salió aprisa a las montañas con el gozoso anuncio del cumplimiento de las promesas de Dios a favor de su pueblo fiel y canta en el Magníficat su acción liberadora y restauradora de los derechos de los humildes y pequeños, vayamos también nosotros al encuentro de quienes viven rechazados y excluidos de la sociedad llevando la Buena Noticia de Jesucristo, vida abundante de nuestros pueblos.
San Salvador, diciembre de 2010
Año del 30 aniversario del martirio de Mons. Oscar Arnulfo Romero
Para una espiritualidad de la pastoral de los derechos humanos (V Encuentro Continental sobre la pastoral de los derechos humanos del CELAM)
Clara Lucchetti