Una respuesta desde la Bioética Francisco José Ballesta
Toda la terminología biológica que distingue, desde el punto de vista descriptivo, entre las diferentes etapas del desarrollo embrionario (cigoto, mórula, blastocisto…) tiene exactamente el mismo valor que la que usamos para describir las etapas posteriores en el desarrollo fetal y postnatal (niño, adolescente, adulto…). En todos los casos estamos hablando de un ser humano en diversos momentos de su desarrollo (embrionario, fetal o postnatal).
Presentado en Trieste el libro de Giorgio Mion sobre la empresa metaprofit
¿Existe una ética en el lucro (profit)? No es una provocación: para Giorgio Mion, docente de Economía de hacienda en la Universidad de Verona, estos dos conceptos pueden convivir, y cómo. Es el punto caliente en torno al cual se realiza “Hacia el metaprofit. Gratuidad y lucro en la gestión de la empresa”, presentado la semana pasada al Hotel Savoia Excelsior, en el encuentro organizado por la Unión cristiana de emprendedores y dirigentes de Trieste. Un estudio realizado por Mion y Cristian Loza Adaui, que encuentra inmediatamente actualidad en las contingencias de hoy, si es verdad que la crisis sistémica hace vacilar los “viejos” puntos de agarre e invita a repensar la realidad de nuevas prospectivas.
La nueva prospectiva de Mion e Loza Adaui se condensa en esta expresión,metaprofit, y viene de un volver a pensar la noción de profit: «Es un concepto que resulta fuertemente conflictual en las teorías económicas opuestas – explica Mion -. Para Marx esto es un tipo de sustracción de valores a quien la generó, para lo cual maximizarlo genera conflicto entre emprendedores y trabajadores. Igualmente, en las teorías neo-liberalistas como la de Milton Friedman, el único objetivo que guía el manager es maximizar el profit». Un concepto que se encuentra siempre connotado, que falta de neutralidad y que esta a indicar la ganancia, el enriquecimiento pecuniario. Una acepción reductiva para los autores que sugieren considerarlo el presupuesto necesario al desarrollo, un bien no individual sino colectivo: «El profit es la parte de la colecta que sirve para la siembra sucesiva. En este modo puede ser superada la dimensión conflictual y ser comunión de intereses entre la empresa y el ambiente, la comunidad social y trabajadores» releva Mion. Un punto sobre el cual convino el secretario de la Cisl Trieste Luciano Bordin, que intervino en el encuentro: «El profit debe ser unido a la inversión y la inversión al desarrollo. La decisión de la Cisl en el caso Fiat perdió significado».
Profit es un concepto de por sí conflictual, pero esta también a la base de la taxonomía que se divide entre el universo de las empresas non-profit y de las empresas profit. «Nos parece que no se pueda razonar más solo en términos de un mundo bueno, non-profit, es del profit de los individualismos. Existe una fenomenología basta y muy sangrada, y es pensando en ella que hemos formulado la idea de metaprofit» nota Mion. Una fenomenología citada por el Papa en la Encíclica Caritas in Veritate, en la cual la pluralidad de formas haciendales es indicada como solución innovativa para el desarrollo económico. «Fue culto el desafío expresa en la Encíclica – evidencia Monseñor Crepaldi -. El Papa nos dice que la aproximación que hemos adoptado hasta ahora ya fue superada y que existe otra realidad, más allá de la de las empresas profit y non-profit, sobre las cuales es necesaria una reflexión. Los autores acogieron una instancia de carácter moral y la han articulado con una rigurosa impostación científica».
Un argumento desarrollado siguiendo un hilo conductor, es el de los principios indicados por la Doctrina Social de la Iglesia « que ha calado mucho más en la realidad de algunas teorías económicas, insuficientes frecuentemente para comprender en su complejidad los mismos fenómenos económicos». Aclara Mion. «La economía como unidad de medida de las dinámicas económicas no funciona – agrega el emprendedor Nicola Pangher, TBS Group -. El reporte numérico del balance es el fruto de reportes humanos complejos. Es indispensable salir de esta visión, reconocer la humanidad de las personas y valorizar sus talentos y su contribución». El vulnus de la pura economía está, por tanto, en la incapacidad de abrirse a la dimensión antropológica y de acoger el por qué del actuar humano. «Una auto referencialidad económica toda cerrada en sí misma que no tiene en cuenta las cuestiones de más amplio respiro, puede crear enormes problemas – concluye Monseñor Crepaldi -. Y es aquí que interviene la ética, la ciencia que responde a las preguntas sobre la búsqueda de sentido».
Susanna de Mottoni
Osservatorio Internazionale Cardinale Van Thuân
Martes 13 de diciembre de 2011
"La verdadera tolerancia exige tener convicciones"
El relativismo siempre es, por definición, anticatólico. Hay un desarrollo de la filosofía durante años que acaba por negar al hombre la capacidad de acceder a la verdad. Nietzsche advirtió con toda claridad el meollo del problema: «Si Dios no existe, entonces no existe la verdad».
El filósofo alemán Robert Spaemann visitó recientemente España y pronunció una conferencia acerca de La confianza, en la sede del IESE en Madrid. En esta entrevista con Alfa y Omega apunta algunas de la claves de la situación social de Occidente.
¿Hay razones para confiar en el ambiente social y político del Occidente actual?
No hacen falta unos motivos explícitos para tener confianza, porque es algo, de por sí, natural. Hoy hay muchos motivos para desconfiar, pero no bastan en absoluto. Hace poco un chico fue a un cine y pidió una entrada con el precio reducido de estudiante, pero no tenía el carnet que lo acreditaba. La señora le respondió: «No te conozco, así que no tengo motivos para desconfiar de ti»; y le hizo la rebaja. Es un caso ilustrativo. Hace falta conocer a la persona para desconfiar de ella.
Al inicio de su pontificado, el Papa Benedicto XVI habló del relativismo como uno de los grandes problemas del mundo de hoy. ¿Coincide con este diagnóstico?
Es estupendo que el nuevo Papa haya descrito esta situación con la expresión dictadura del relativismo. Este relativismo se esconde detrás de la palabra tolerancia. La verdadera tolerancia, en cambio, presupone que hay convicciones; las convicciones son algo valioso para el hombre. Hoy, en nombre de la tolerancia, se prohíben las convicciones. Si hoy alguien manifiesta una convicción firme, se le llama intolerante.
¿De dónde procede esta convicción anticatólica por parte de quienes hablan constantemente de tolerancia?
El relativismo siempre es, por definición, anticatólico. Hay un desarrollo de la filosofía durante años que acaba por negar al hombre la capacidad de acceder a la verdad. Nietzsche advirtió con toda claridad el meollo del problema: «Si Dios no existe, entonces no existe la verdad». Lo que habría entonces son perspectivas individuales, pero no un ideal común, válido para todos. Como Nietzsche no aceptaba que Dios existiese, dedujo como consecuencia que no podía haber verdad. No era tan tonto como para no pensar que el resultado sería una tolerancia generalizada; así, dijo con claridad que la tolerancia era una convicción más, al igual que lo es la intolerancia. La verdadera tolerancia, en cambio, supone que el hombre puede distinguir la verdad de la falsedad.
Entonces, ¿es la gente la que recoge el pensamiento del filósofo, o es el filósofo el que expresa lo que las personas comunes viven? ¿Quién va por delante?
Hay un desarrollo paralelo. La filosofía es resultado y, al mismo tiempo, configuradora del sentido común. Por ejemplo, antes de Marx ya había socialismo, pero sin su teoría del materialismo dialéctico no habrían existido Stalin y Lenin. La influencia de la filosofía es lenta, a largo plazo.
Así, hoy en día, sin un pensador señero que combata este relativismo, ¿es el turno de la gente corriente?
Tiene razón; parece que le toca ahora actuar a la gente corriente. La filosofía no está presente de modo adecuado en nuestro tiempo. Si pensamos, por ejemplo, en acontecimientos como la caída del Muro de Berlín y del Telón de acero, vemos que detrás no había una teoría filosófica, sino la expresión inmediata del deseo de la gente sencilla; no había detrás una inspiración ideológica. O, pensando en el movimiento del sindicato Solidaridad, en Polonia, tampoco había detrás una elaboración filosófica.
Se podría pensar que el cambio debería venir de mano de los jóvenes, pero son precisamente las principales víctimas del relativismo.
Los adultos no tienen hijos; hay un retroceso demográfico que quita fuerza a la juventud. En las elecciones políticas, el voto que se busca es el de los mayores. De todos modos, no hay que idealizar en exceso a la juventud. A veces ha sido protagonista de cambios catastróficos, como en la Alemania de entreguerras, cuando los nazis controlaron las asociaciones juveniles; o la Revolución cultural, en China, para la que Mao utilizó a los jóvenes estudiantes.
Antes hablábamos del nuevo Papa. ¿Qué opina de él y qué espera de su pontificado?
Le conozco personalmente; en enero pasado cenamos juntos. Estoy contento y feliz de esta elección. Era el colaborador más estrecho del Papa anterior, y es de esperar que continúe en su línea pastoral. Además, tiene una preparación teológica más fuerte que Juan Pablo II, que era más filósofo. Benedicto XVI tiene un gran conocimiento de la teología protestante, y es amigo de destacados líderes de estas confesiones. Es sobrio y discreto, y no se planteará llevar a cabo gestos de tipo simbólico que puedan ser malinterpretados, sino que emprenderá acciones más sobrias y de tipo más técnico.
¿Qué opina de la situación en España, por lo que puede conocer?
Me parece que el actual Gobierno español no tiene como preocupación primordial el velar por la unidad de la sociedad española, sino más bien realiza planteamientos extremistas, ideologizados, que tienden a separar, polarizar y buscar la confrontación.
Ministros del G20 se reúnen para una foto en el Ministerio de Finanzas de Francia, en París, el pasado sábado. La reunión del G20 tendrá lugar en Cannes, el 3 y el 4 de noviembre.
Cannes es probablemente una de las localidades de la Costa Azul francesa con máscharme. Hay una cierta elegancia en el ambiente, quizás sea el poso dejado por los ilustres veraneantes durante años. Pero de poco les sirvió a los líderes del G-20, durante la semana pasada, tan acogedor entorno para aportar soluciones a la crisis. El peso que en otro tiempo tenía el G-8 se ha desplazado a este grupo más abierto, en el que los emergentes han adquirido protagonismo, con los BRIC a la cabeza. El Fondo Monetario Internacional prevé que los cuatro países que están detrás de estas siglas sean los "amos del mundo" en poco tiempo.
En 2025 China será la primera economía del planeta, Rusia la tercera, India la quinta y Brasil la sexta. Sabedores de su poder no han querido concretar un aumento de recursos para que el FMI pueda acudir en rescate de los que están en dificultades. Es lo que pedía Alemania. La cumbre ha estado dominada por la crisis griega y de ese asunto América Latina y Asia, que cada vez son más influyentes, no quieren saber nada. El G-20 nos ha dejado dos evidencias. Primera: el gobierno mundial que reclama Benedicto XVI en la Caritas in Veritate no existe. Y es más necesario que nunca para que la economía financiera no siga distanciándose de la real, para conseguir una liberalización comercial que contribuya a un desarrollo eficaz, para apostar por una salida de la crisis que no desate una competencia destructiva. Segunda evidencia: Europa cuenta cada vez menos.
¿Cuál es el secreto de los BRIC? Uno de ellos es el esfuerzo que dedican a la innovación. Según datos de la OCDE, China ha incrementado su gasto en I+D en el período comprendido entre 1995 y 2005 un 23 por ciento, sus patentes ha aumentado un 70 por ciento. Corea del Sur, según la previsión del FMI, en 2025 será la economía número 11 del mundo, mientras que España será entonces la número 17. Tiene un ritmo de crecimiento de patentes del 39 por ciento, el doble que el de nuestro país.
El futuro está sin duda en la innovación pero no sólo entendida en sentido técnico. Se habla mucho de las razones estructurales de la crisis, de la política monetaria necesaria, del rescate de la banca o del problema de la deuda soberana que, según Merkel, va a durar diez años. Se habla incluso de crisis moral. De los valores perdidos. Pero no se habla casi nada de la "cuestión antropológica". De ese tipo de chispa, y de energía, que suscita una capacidad de construir como la que a un Steve Jobs le permitió revolucionar el mundo de los ordenadores y cambiar la vida de muchos. De ese gusto por lo nuevo que nos permite emprender, buscar trabajo cuando no se tiene, hacer diferente lo que es cotidiano. Ese tipo de impulso es el que necesita Europa. Porque en el Viejo Continente, a base de buscar la seguridad por encima de todo, a base de hacer todo tipo de esfuerzos para no cambiar, la realidad ha dejado de ser positiva y provocativa. Todo esto tiene que ver mucho con el modo de usar la razón.
Lo decía en palabras poéticas Octavio Paz al recibir el Nobel en el 90. Era un año decisivo, acababa de caer la utopía comunista y todo el mundo se rendía al sueño liberal. El escritor mexicano, con palabras líricas, criticaba la razón que se ha divinizado, que ha dejado de ser fresca. Y explicaba cómo se alcanza el verdadero progreso, la modernidad. "Perseguimos la modernidad -decía Paz- y nunca logramos asirla. Se escapa siempre: cada encuentro es una fuga (...) La abrazamos y al punto se disipa: sólo era un poco de aire. Nos quedamos con las manos vacías. Entonces las puertas de la percepción se entreabren y aparece el otro tiempo, el verdadero, el que buscamos sin saberlo: el presente, la presencia".
¿Puede un poeta enseñarnos algo sobre cómo salir de la crisis? Cuando se abren "las puertas de la percepción", cuando nos entendemos a nosotros mismos de otro modo y somos capaces de ver "lo que está presente" es cuando surge la innovación. La innovación más decisiva, la que se refiere a nosotros mismos.
Neuroética y neuropolítica. Sugerencias para la educación moral
Editorial Tecnos, 2011.
A comienzos del siglo XXI cobran fuerza la neuroética y la neuropolítica, empeñadas en descubrir las bases cerebrales de la conducta humana en lo moral y en lo político. Contando con la ventaja de conocer mejor el cerebro, se plantean de nuevo las grandes preguntas de la filosofía: ¿existen unos códigos morales inscritos en nuestro cerebro que nos permiten eliminar los códigos filosóficos y religiosos admitidos hasta ahora?, ¿apoyan los resultados de las neurociencias la construcción de sociedades democráticas abiertas, o más bien la formación de sociedades cerradas, que sólo internamente viven de la ayuda mutua?, ¿es posible descubrir los perfiles neurobiológicos de demócratas, republicanos, PSOE, PP, izquierdas, derechas, como promete el neuromarketing electoral?, ¿somos libres o estamos determinados a actuar por nuestro cerebro, un cerebro que según un buen número de autores funcionaría de forma tan mecánica como un reloj?, ¿es posible hablar con sentido de cosas tan importantes para la vida humana como responsabilidad y autonomía, bien y mal, o todo eso no es más que una ilusión?
Cuba celebra el Día por la Vida Vía Crucis en La Habana Vieja
ZENIT.org
LA HABANA, domingo, 27 marzo 2010
Como cada año, el 25 de marzo, festividad de la Anunciación, el movimiento Pro-Vida Cuba de la Iglesia Católica ha celebrado el Día por la Vida, que este año ha tenido como lema "Es mi vida... está en tus manos, ¡Defiéndela!".
En la tarde de ese día la Arquidiócesis de La Habana celebró la jornada en la Iglesia de San Francisco de Asís, en la conocida zona de la Habana Vieja, con un Vía Crucis por la Vida y a continuación la celebración de la santa misa y la bendición de las embarazadas presentes en el templo.
Durante las estaciones del Vía Crucis se pidió perdón por las personas que han provocado del aborto, los bebes que han perdido su vida, sus madres que sufren las consecuencias físicas y psicológicas, así como por sus ejecutores, los familiares y conocidos que lo han aconsejado, el personal sanitario y los que han hecho y cooperado en leyes proabortisias.
Se meditó sobre la "ideología de género", "que tienta hoy a la mujer prometiéndole la libertad y la felicidad en la independencia del varón por el divorcio y en el dominio de la vida de sus hijos por el aborto", explica un comunicado enviado a ZENIT el movimiento "Provida" de Cuba.
Según esta ideología, "el hombre se ve privado de su realización como esposo y padre", añade la nota.
En la celebración se rezó "por los que, como Jesús, mueren inocentes: las víctimas del aborto, de las manipulaciones genéticas, de la eutanasia, del terrorismo y las guerras, pidiendo que su sacrificio sea redentor y la Civilización de la Vida, triunfe sobre la cultura de la muerte".
Diferentes templos de la arquidiócesis, como la parroquia de Jesús, María y José y el Hogar San Rafael, se unieron a la celebración del Día por la Vida y realizaron sus propios Vía Crucis por la Vida y celebrado la misa, en especial por la vida de los niños no nacidos.
La Fundación ÉTNOR (ética de los negocios y las organizaciones) acaba de crear la primera wiki especializada en Ética empresarial y Responsabilidad Social de la Empresa. Aquí: Ética de las Empresas
Adela Cortina, creadora de la Fundación Etnor, es doctora en filosofía y catedrática de Filosofía Jurídica, Moral y política de la Universidad de Valencia; como becaria de la DAAD y de la Alexander vonHumboldt-Stiftung profundizó estudios en las Universidades de Munich y Francfort.Ha publicado, entre otros trabajos, Razón comunicativa y responsabilidad solidaria (1985), Crítica y utopía. La escuela de Frankfurt (1985), Ética mínima (1986), Ética sin moral (1990), La moral del camaleón (1991), Ética aplicada y democracia radical (1993) y La ética de la sociedad civil (1999
La ética cristiana:
camino de la vida personal y social Eduardo Regal Villa Coordinador General del Movimiento de Vida Cristiana
La ética está en directa relación con el quehacer del ser humano
al definir normas, expresar criterios de juicio o proporcionar
motivos para la acción de la persona humana
¿Qué es ética?
Una enciclopedia define ética del siguiente modo: “Ética (del
griego ethika, de ethos, ‘comportamiento’, ‘costumbre’),
principios o pautas de la conducta humana, a menudo y de forma
impropia llamada moral (del latín mores, ‘costumbre’) y
por extensión, el estudio de esos principios a veces son
llamados filosofía moral.”
El 19 de octubre de 1984, cuando el padre Jerzy Popieluszko iba para su parroquia, tres agentes de la Seguridad del Estado detuvieron su carro, lo amarraron, lo torturaron hasta matarlo y después, atado con piedras, arrojaron su cuerpo al río Vístula. Medio millón de polacos asistieron a su velorio, celebrado en San Stanislao Kostka, en Varsovia,su parroquia. Foto del velorio, debajo: Jarek Tuszynski. Wikimedia Commons
The Forgotten Crucible: The Latin American Infuence on
the Universal Human Rights Idea Mary Ann Glendon En este excepcional ensayo, Mary Ann Glendon, la
actual embajadora de Estados Unidos ante la Santa Sede,
muestra la importancia crucial que tuvieron los
lationamericanos, y en especial los cubanos, en la
redacción de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos, y cómo esta se fundamenta principalmente en la
Doctrina Social de la Iglesia. La Declaración Universal
de los Derechos Humanos es un documento esencialmente
cristiano, ideado y redactado por católicos.
Un mundo
dividido en pedazos Discurso
de graduació en Harvard, 8 de junio de 1978 “Hay un desastre que ya está muy entre nosotros.
Estoy refiriéndome a la calamidad de una
conciencia desespiritualizada y de un humanismo
irreligioso”. Alexander Solzhenitsyn
La visita de Solzhenitsyn a Juan Pablo II «En el curso de estos años, muchos han observado una
coincidencia fundamental entre las palabras de Juan
Pablo II y las de Solzhenitsin sobre el futuro del mundo
-que fue el argumento central de la conversación-.
Recientemente, alguno ha dicho: el tema central
coincide, pero Solzhenitsin habla con pesimismo y el
Papa con optimismo».
¿Qué ética universal? ¿Y
qué ciudadanía?
Padre Juan Antonio Martínez Camino
Diario El Mundo, Madrid
Para los católicos es posible -y aun necesaria- una ética
universal. Baste con aludir aquí a la arraigada doctrina de la
ley natural, considerada, en cierto sentido, como previa a la
ley de Cristo, y accesible, como principio, a todos los hombres,
cristianos o no.