Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, julio de
2007
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Diálogo entre creyentes, clave para construir la paz mundial:
propuesta vaticana a los hindúes
En el mensaje por la fiesta del Diwali
CIUDAD DEL VATICANO, lunes, 5 noviembre 2007 (ZENIT.org).-
El diálogo «es verdaderamente el único camino» para los
creyentes de diversos credos, quienes, colaborando, pueden hacer
mucho para construir un mundo pacífico, invita un mensaje
vaticano a los hindúes.
Como es tradición desde hace diez años, el Pontificio Consejo
para el Diálogo Interreligioso, con motivo de la fiesta del
Diwali, ha hecho público este lunes un mensaje a los
hindúes, en esta ocasión sobre el tema «Cristianos e hindúes:
decididos a recorrer un camino de diálogo».
Firma el texto su presidente, el cardenal Jean-Louis Tauran,
recalcando que la verdadera superación de conflictos tiene lugar
a través del diálogo, «evitando toda forma de prejuicio y de
ideas estereotipadas sobre los demás y testimoniando fielmente
nuestros preceptos y enseñanzas religiosas».
De hecho, «en situaciones de incomprensión es necesario que las
personas se reúnan y se comuniquen entre sí para aclarar, en un
espíritu fraterno y amistoso, las respectivas creencias,
aspiraciones y convicciones», subraya.
Y como toda relación humana, también aquella entre personas de
diferentes religiones requiere «alimentarse de encuentros
regulares, escucha paciente, colaboración activa y, sobre todo,
de una actitud de respeto recíproco», señala el purpurado.
«En consecuencia –añade en el mensaje a los "queridos amigos
hindúes"-- tenemos que trabajar para construir vínculos de
amistad, como por lo demás deben hacer los fieles de cada
religión».
El cardenal Tauran es consciente de que el mundo «desea
ardientemente la paz». «Las religiones anuncian la paz»;
«¿podemos nosotros, como creyentes de diversas tradiciones
religiosas, no trabajar juntos para recibir el don divino de la
paz y difundirlo en torno nuestro?», se pregunta.
En este empeño de las comunidades religiosas por construir la
paz mundial, es clave «formar a los creyentes» para que
«descubran toda la amplitud y la profundidad de la propia
religión» y para «que conozcan a otros creyentes», alerta.
«No olvidemos que la ignorancia es el primero y, tal vez, el
principal enemigo la vida de quien cree, mientras que la
contribución de cada creyente bien formado, junto a la de los
demás, constituye un rico recurso para una paz duradera»,
advierte el purpurado.
En su edición de la víspera de la publicación del mensaje
vaticano, «L'Osservatore Romano», como voz oficiosa de la Santa
Sede, anunció una «colaboración más estrecha entre el Pontificio
Consejo para el Diálogo Interreligioso e hindúes».
En una entrevista concedida al diario romano, el subsecretario
del citado dicasterio, monseñor Félix Anthony Machado –de origen
indio--, informa: «Pensamos iniciar un diálogo más intenso con
los hindúes como hacemos ya con los musulmanes y los budistas»;
sin «sincretismo» ni «relativismo en nombre del diálogo», sino
que éste «continúa como deseó el Concilio Vaticano II» y «como
desea ahora Benedicto XVI»: «hablar y colaborar juntos por la
paz del mundo».
El diálogo interreligioso con los hindúes avanza «sobre todo
donde existen contactos a nivel local» --confirma--; «por
ejemplo, la mayoría de los hindúes se encuentra en la India»,
donde «la Iglesia está muy comprometida a nivel de diálogo
interreligioso».
«En lo fundamental somos distintos y no
debemos minimizar las diferencias» --indica--, pero la
«sensibilidad a lo sagrado, a Dios, a la sacralidad de la vida,
a la fidelidad en el matrimonio, al valor de la oración en la
vida, al ayuno, a hacer peregrinaciones, esto nos acerca a los
hindúes».
Y «cuando hablamos de Dios con ellos, revelado en Jesucristo,
los hindúes se ponen a la escucha, porque son sensibles a este
tema --constata--. Cuando se conduce una vida centrada en
Jesucristo, en su Evangelio, en la vida de la Iglesia, los
hindúes no permanecen pasivos, sino que observan con admiración
este testimonio».