Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, octubre de 2005

Una contribución a la urgente labor ecuménica

Madre María de Anima Christi, Diálogo Religioso

Segni, 18 de enero de 2004, en el inicio del Octavario de oración por la unidad de los cristianos.

El pasado sábado 10 de enero Mons. Erba visitó el Monasterio “Beata María Gabriela de la Unidad” y, en preparación al Octavario de oración por la unidad de los cristianos, expuso una conferencia acerca de la vida de los Padres barnabitas Schouvaloff y Tondini. En el siglo XIX estos sacerdotes, de la misma congregación de Mons. Erba, dieron inicio a una Asociación de oración por el retorno de la Iglesia Greco-Rusa a la unidad católica.

El P. Agustín M. Shouvaloff (1804-1859) era un conde ruso ortodoxo convertido al catolicismo y al quedarse viudo, a la edad de 52 años entró en el noviciado de la congregación de los Clerigos Regulares de San Pablo (Barnabitas). Escribió una autobiografía titulada “Mi conversión, mi vocación” en la cual describe su historia personal y la inspiración de fundar una Asociación de oración para el retorno de Rusia a la unidad católica. Tal iniciativa que se concretó en 1857 y fue aprobada el 4 de noviembre de 1862 por el Card. De Angelis, Arzobispo de Fermo.

Durante la celebración de su primera Misa lo asistió el P. Tondini, quien había sido también su compañero de noviciado. Conmovido por el testimonio de vida del Padre Shouvaloff también el P. Tondini se hizo gran promotor de la causa ecuménica, particularmente en lo referente al retorno de la iglesia greco-rusa al seno de la Iglesia católica. Tres veces al día ofrecía a Dios su propia vida por esta intención mediante una oración especial. Durante su vida de misionero viajó a distintos países de Europa y pudo presentar la Asociación de oración a numerosos obispos, sacerdotes, religiosos y laicos. Muchos adhirieron a esta iniciativa espiritual.

Después de la muerte del P. Tondini no hubo quien siguiese esta tarea de promoción de la Asociación y de a poco se fue extinguiendo el fervor por esta noble causa. Hasta que Mons. Erba, como vicario del seminario de los Padres Barnabitas, trató de darle un nuevo impulso. Pero desde hace casi 30 años, cuando tuvo que dejar sus tareas en el seminario para dedicarse a otras actividades en bien de la Orden y de la Iglesia, nuevamente la Asociación quedó en el olvido. Monseñor siempre conservó encendido el interés por la misma, movido por su ardiente deseo de unidad entre los cristianos. Así fue que en varias ocasiones nos comentó acerca de esta Asociación, manifestando su deseo de que esta obra pudiese en cierto modo ser continuada. En concreto, hace ya tiempo, propuso a nuestras hermanas del Monasterio “Beata María Gabriela de la Unidad” relanzar esta obra espiritual, dado que ellas recibieron de parte del P. Buela la especial misión de rezar por la unidad de los cristianos.

A raíz de esta propuesta estudiamos el tema con vivo interés en el Consejo General, y acogimos con alegría la iniciativa, pues en estos tiempos la urgencia de la labor ecuménica se hace sentir especialmente. Nos pareció que es un modo concreto de sentir con la Iglesia, buscando que se cumpla cuanto antes la promesa-profecía de Nuestro Señor Jesucristo: “habrá un solo rebaño y un solo pastor” (Jn 10,16).

El mismo día sábado 10 de enero, víspera de la Fiesta del Bautismo del Señor, en el Monasterio Beata María Gabriela de la Unidad en Pontinia, Mons. Erba relanzó la Asociación de oración por el retorno de la Iglesia Greco-Rusa a la unidad católica.

Las hermanas del monasterio “Beata María Gabriela de la Unidad”, por su misión ecuménica, serán las encargadas de promover la Asociación de oración, según el espíritu y la intención de los PP. Tondini y Schouvaloff. La Asociación está abierta a todos aquellos que quieran libremente adherir y difundir a su vez la causa ecuménica, rezando particularmente por la conversión de Rusia.

En concreto la iniciativa consiste en lo siguiente:

- La Asociación es de orden netamente espiritual. La obligación de los que a ella adhieran es muy simple: ofrecer y hacer ofrecer Misas y oraciones pidiendo especialmente por el retorno de la Iglesia greco-rusa a la unidad católica.

- A nivel personal, cada primer sábado del mes se podrá ofrecer la Santa Misa y la comunión en honor de la Virgen Inmaculada por esta intención.

- Además se debe rezar habitualmente por esta causa a la Inmaculada. Se recomienda usar la oración a Ella compuesta por el P. Tondini, con textos extraídos de la liturgia eslava, que alego abajo.

- Si alguna comunidad de nuestro Instituto quisiera adherir a la iniciativa, podría hacer celebrar la Misa votiva de la Virgen o la Misa por la unidad de los Cristianos pidiendo por esta intención, por ej., los primeros sábado de mes.

- La fiesta anual es el día 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción, patrona de la Asociación, que surgió en su honor y bajo su protección. El P. Shouvaloff escribió: "María, será el lazo que unirá las dos Iglesias y hará de todos aquellos que la aman un pueblo de hermanos bajo la paternidad del Vicario de Jesucristo".

En el monasterio “Beata María Gabriela de la Unidad” se llevará un registro para anotar a todas aquellas personas que quieren libremente participar en esta Asociación espiritual.

El P. Schouvaloff soñaba que, cuando llegara al cielo, vería que los frutos del regreso de Rusia al rebaño de Pedro habrían sido en parte mérito de la iniciativa y oración de los miembros de la Orden Barnabita. Espero que también nosotros, como miembros de la Familia Religiosa del Verbo Encarnado, podamos dar nuestro aporte a esta importante causa que nace propiamente del mismo Corazón de Nuestro Señor Jesucristo, quien oraba con insistencia: “Que todos sean uno” (Jn. 17,11.21-22).

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