24 de diciembre de 2009: Cené por primera vez en Noche Buena con una amiga de mi infancia que no veía muy a menudo. Ahora no me separaré más de ella. Desde que salimos de Cuba hemos estado distantes por muchos años. Pero curiosamente casi nunca dejamos de llamarnos por teléfono en nuestros cumpleaños y siempre han permanecido vivos nuestros recuerdos de una infancia feliz en Pinar del Río.
A mediados de diciembre me llamó por teléfono. Tiene cáncer en el seno. Le dije que estaría con ella el día en que le harían la biopsia, aunque el médico ya sabía lo que era y se lo había dicho por “los contornos del tumor” que se ven en la mamografía.
Dayra fue mi mejor amiga hasta que nos separamos, yo tenía 13 años. Ella salió después, en los vuelos de la libertad, tenía ya 19. Nos vimos de inmediato varias veces: me fue a visitar a Puerto Rico, yo fui a Tampa, después nos vimos en Nueva York cuando yo vivía allá, hasta que terminamos las dos, por vías muy distintas en Miami. Mi vida era otra y la de ella también cuando nos reencontramos. Dayra era –y es– una mujer muy estable, muy tranquila interior y exteriormente, lo proyecta, muy segura de sí, tanto, que me asombra. Contrario a ella, yo era la inestabilidad hacha persona, no tenía seguridad de nada y lo menos que tenía o buscaba era tranquilidad. Ya no era la niña que se había despedido convencida de que regresaría pronto a Cuba. Ella tampoco. Ambas habíamos sufrido los embates de dos realidades muy distintas: ella el comunismo, yo el desasosiego del exilio y la separación familiar más dolorosa imaginable. La edad por la que ambas atravesamos esas experiencias de efectos traumáticoshabía sido la misma.
Valle de Viñales, Pinar del Río
Estuve con Dayra en la cita del oncólogo y el médico confirmó el pre-diagnóstico. La operación será el 13 de enero. No se sabe si será más complicado cuando abra el seno, si el tumor se ha difundido a los ganglios. Esperemos que no, para que no tenga que sufrir los efectos de la quimio, aunque tengo entendido que ahora son mucho menos fuertes. Pero además, el peligro de metástasis es mucho menor. Me pesa mucho no haber compartido más con ella. Estuvo muy sola durante muchos años. Y yo estaba perdida en mis cosas, mudándome, viajando, centrada en los estudios y las relaciones intensas –amistosas y amorosas– que definieron años de mi juventud: amigos, fiestas, estudios, tertulias literarias y políticas, la bohemia y una búsqueda insaciable de mi propio ser, de un sentido de la vida.
Pero ahora escribo sobre la Noche Buena de 2009: ¡qué feliz nos sentimos! Recordando cosas lindas del pasado después de tantos, tantos años. Ella me cuenta que al principio de mi salida de Cuba le escribía casi a diario, contándole todo lo nuevo y cómo me sentía. Cómo sería el shock cultural y familiar para mí que no recuerdo ni una sola carta de las que le hice.
Volvamos a la cena. La música de Chopin que nos acompañó en la velada, interpretada por un polaco que Dayra conoció en un concierto de Varsovia fue especial en aquel momento, porque su mamá, Iraida Grimal, era pianista y escuchamos la música recordándola a ella. De hecho, nuestra amistad nació en la infancia porque nuestras madres eran muy amigas.
Iraida murió de cáncer en el útero en Pinar del Río a los 46 años en la década del 60. Decididamente es una enfermedad que tiene mucho de hereditaria. Como la ansiedad, que heredé yo de mi madre. Iraida permaneció casada hasta su muerte, era una Madame Bovary; mi madre se casó cinco veces: tres con mi padre, otra con mi primer padrastro, un alcohólico del cual se divorció, que paz descanse, y la última vez que se casó fue con un hombre muy bueno, gracias a Dios. Ya eran personas mayores, ella en los 50, el en los 60. Ella murió en 1991, él el año pasado. Le tuve mucho cariño. Ahora están enterrado juntos en Miami.
Dayra, su familia y yo estamos a la espera del 13 de enero para la cirugía. Le pido a Dios todos los días por ella. Es muy buena, muy noble mi amiga de la infancia, ahora en los 60 años, como yo. Y nos miramos la una a la otra como si el tiempo no hubiera pasado, como si estuviéramos jugando, felices e inocentes allá, en la tierra que dejamos.
Arriba: Catedral pinareña donde me bautizaron.
Debajo: Casas típicas de Pinar del Río.
Ariba: vista aérea del pueblo.
Debajo: Monumento a José Martí.
Arriba: Parque de la Independencia
Provincia cubana donde nací.
Teatro Milanés
Debajo: La Cordillera de los Órganos que atraviesa la provincia cuyo nombre surgió por los pinos y los ríos, que la habitan y me cuentan son bellísimos. Quiero verlos, volver a esos montes y valles. Concédemelo Dios, antes de morir, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
Vista aérea de la calle Alameda, ahí vivítoda mi niñez, hasta que me fui.
La calle José Martí, o "Calle Real" de Pinar del Río, la principal. Creo que en el pueblo
habían sólo dos semáforos y dos cines: el Aida (ahora llamado Praga) y el Riesgo. De
niña iba mucho a las tandas de los llamados matinés de domingo. Ponían como tres o
cuatro películas seguidas. A la salida, subíamos de nuevo por esta calle rumbo a casa,
ya al atardecer. Por las noches parte de la familia se sentaba en los sillones, que se sacaban el portal. Tarde en la noche, alguien iba a buscar el pan caliente, la panadería quedaba cerca y el olor a pan acabado de hornear nos llegaba. Eso, la noche estrellada, y la hora de irse a la cama a dormir lo recuerdo bien. Sobre todo un amanecer, yo estaba todavía acostada cuando mi prima gritaba por la sala ¡Se fue Batista! ¡Batista se fue! ¿Cómo olvidarla?
Esa tarde o la otra, no me acuerdo, salimos todos al portal para ver desfilar a los jóvenes barbudos y de pelo largo por la calle Alameda. Nadie sospechaba.
(13 de enero de 2010: Dayra tiene metástasis. El cáncer del seno se extendió hasta los ganglios debajo de la axila, de donde le removieron también varios tumores. Salió bien de la operación. Ahora comienza el tratamiento con la quimioterapia y las radiaciones. Estuve todo ese día en el hospital, con su amiga y otras dos que llegaron después, cuando aún no había salido el médico para hablar con nosotras. Fue muy impresionante escucharlo cuando salió de la cirugía. Más tarde supimos, gracias a Dios, que no quedó nada maligno a la vista después de la cirujía. Hay buen ánimo, la amistad se ha retomado, por teléfono tal parece que hablamos como antes, aunque claro, otros temas. Qué misterio el tiempo, la memoria y lo que se recobra o se pierde para siempre).
Dayra no practica ninguna religión, jamás he notado en ella ninguna dimensión espiritual. No sé si creee en Dios. Las pocas veces que he hablado de eso, porque hemos conversado sobre momentos significativos de nuestras vidas –las contadas veces que hemos conversado por largo rato–, ella escucha con atención, pero no hace comentarios, aunque me quiere dar a entender que me comprende. Dayra es muy buena, es alguien que no juzga. Riendo, me considera "aventurera" en el mejor sentido de la palabra: una mujer a quien le gustan las aventura y lo desconocido, lo cual es cierto, o era, mejor dicho.
Después de pensarlo un momento, pero movida por un deseo más poderoso que toda cautela, al otro día de la operación fui por la mañana al hospital con varios libros para ella. Una Biblia de Jerusalén, versión Latinoamericana y varias obras que ignoro por completo cómo reaccionará ante ellas. Es primera vez que le doy un libro. No es lectora. Le gusta la música, su fidelidad al trabajo, en el que lleva 24 años, le encanta viajar. Pero no lee. Sin embargo se puso muy contenta y me dijo que leería los libros que le llevé (Además de la Biblia, en la que me detuve muy poco tiempo para explicarle el contenido del Nuevo Testamento, por donde le sugerí empezar; Open Heart, Open Mind, de Thomas Keating; A 40 Day Journey with Francis of Assisi, una corta lectura para cada día durante 40 días; Dios que se esconde. Para gustar el misterio de su presencia, de Xavier Quinzá y Para que tengáis vida, de Raymond Brown, sobre el Evangelio de San Juan.
Comienza así un camino lleno de angustia, incertidumbre y mucha enfermedad con padecimientos agudos como reacción al tratamiento. Caminaré con ella y es mi oración que se cure por completo y que nazca en ella la fe en Dios.
25 de diciembre de 2009: Misa al mediodía. Todo el día sola en casa, leyendo. Hasta que puse la televisión y supe que un terrorista nigeriano radicado en Yemen había intentado volar un avión en el aire llegando a Detroit. Los periodistas no mencionaron que era el día del nacimiento de Jesús. Era lo que los musulmanes tenían en mente. Esta es una guerra religiosa. Los islamistas quieren invadir a Occidente para imponernos el Islam. He aquí un vídeo que muestra la creciente población musulmana en Europa:
31 de diciembre de 2009: Blue Moon.
NASA
Termino el año leyendo el capítulo sexto del libro de Ilia Delio Christ in Evolution, lo recomiendo con insistencia a los interesados en la materia. Este es el índice:
Introduction.
Chapter One: Evolution, Christ, and Consciuousness
Chapter Two: A Brief History of Christ
Chapter Three: Franciscan Cosmic Christology
Chapter Four: Teilhard de Chardin: The Christic Universe
Chapter Five: Raimon Panikkar and the Unknown Christ
Chapter Six: The Transcultural Christ: Thomas Merton and Bede Griffiths
Chapter Seven: Christology Reborn
Chapter Nine: Christ in Evoluton: Technology and Extraterrestrial Life.
Conclusion, Notes, Select Bibliography and Index.
Ya había leído de esta religiosa franciscana, directora del Franciscan Center en el Washington Theological Union, en Washington, D.C. y del Centro de Estudios de Espiritualidad de esa universidad de la cual también es profesora, el libro Franciscan Prayer, una verdadera joya. El índice:
Introduction
Chapter One: Divine-Human Relationship
Chapter Two: Desire
Chapter Three: Prayer and Spiritual Journey
Chapter Four: Learning to Gaze: Poverty and Prayer
Chapter Five: Friendship with Christ
Chapter Six: The Heart Turned Toward God
Chapter Seven: Contemplation: Seeng and Loving
Chapter Eight: Imitation: Becoming What We Love
Chapter Nine: The Way to Peace
Conslusion, Select Bibliography
Podría parecer que hay una inmensa diferencia entre uno y otro de los libros que menciono. Pero no, ambos se integran a una visión cósmica, trascendental de lo humano y el universo, el corazón de Cristo en el centro de todo. Y a propósito de esta frase, no quiero despedirme este último día del año 2009 sin compartir con los lectores una foto tomada por el Telescopio Hubble y puesta en la página web de la NASA, donde cada día se coloca una distinta del cosmos:
Descripción que hace la NASA de esta imagen de una estrella en estallido. Yo veo en ella la obra de Dios, una poesía escrita por el Hacedor, que es, en sí mismo, dueño del universo y el universo mismo:
Light Echoes from V838 Mon
Credit: NASA and the Hubble Heritage Team (AURA/STScI)
Explanation: What caused this outburst of V838 Mon? For reasons unknown, star V838 Mon's outer surface suddenly greatly expanded with the result that it became the brightest star in the entire Milky Way Galaxy in January 2002. Then, just as suddenly, it faded. A stellar flash like this has never been seen before – supernovas and novas expel matter out into space. Although the V838 Mon flash appears to expel material into space, what is seen in the above image from the Hubble Space Telescope is actually an outwardly moving light echo of the bright flash. In a light echo, light from the flash is reflected by successively more distant rings in the complex array of ambient interstellar dust that already surrounded the star. V838 Mon lies about 20,000 light years away toward the constellation of the unicorn (Monoceros), while the light echo above spans about six light years in diameter.
Quisiera contar muchas cosas ahora, pero no tengo tiempo. Retomaré la narración mañana, 1 de enero de 2010. Ha pasado tanto en este 2009 que se nos va: tomé la decisión de retirarme para tener el tiempo libre. ¡Libertad! Aunque carezca del dinero de un salario que siempre hace falta. Cobraré sólo lo que me pagará el Seguro Social, muy poco, pero con eso vivo. Prefiero el tiempo al dinero. Me retiro ahora, no a los 65. Gracias le doy a Dios porque en Estados Unidos tenemos como presidente a Barack Obama, que hizo posible que este año que viene ya tenga seguro médico, así que en ese aspecto no tendré que preocuparme de morirme sin atención médica disponible por carecer de seguro, como carecen más de 40 millones de personas en este país. Voté por Obama, pero no sólo por sus promesas de darle cobertura médica a la población despojada estadounidense, sino porque creo que es el único ser que puede sacarnos de esta podredumbre ética en que se ha sumido la nación. Otra cosa importante que sucedió este año fue que vi cómo se ha corrompido la democracia estadounidense. Hay que rehacer las leyes que rigen la legislación en el Congreso. Al país lo domina el poder de las corporaciones, sus lobbies y su dinero. A Wall Street se le cayó el velo podrido que lo cubría. La banca, las compañías de seguros médicos y farmacéuticas, todas esas cosas que salieron a la luz tengo la esperanza que haya sido para que se puedan corregir, enmendar y reconstruir el tejido de esta democracia que se va a pique por culpa de la avaricia insaciable de los CEOS (Directores Ejecutivos y sus juntas directivas) de America, Inc., verdaderos buitres de Estados Unidos y del mundo.
Me mudé de Hollywood a Hialeah. Dejé de vivir en comunidad para vivir sola. Algo así como una eremita urbana. Hialeah merece todo un día dedicado a escribir sobre ella, la ciudad más cubana fuera de Cuba. Vivo rodeada de cubanos acabados de llegar, se les nota por el acento y todo lo demás. Pero eso lo dejo para más adelante. Esa misma comunidad franciscana con la que he convivido por siete años, me llama por teléfono para que no se me olvide comprar las uvas para las 12 de la noche. Termino con el Salmo 23:
El Señor es mi pastor,
nada me puede faltar.
Él me hace descansar en verdes praderas,
me conduce a las aguas tranquilas
y repara mis fuerzas;
me guía por el recto sendero,
por amor de su Nombre.
Aunque cruce por oscuras quebradas,
no temeré ningún mal,
porque tú estás conmigo:
tu vara y tu bastón me infunden confianza.
Tú preparas ante mí una mesa,
frente a mis enemigos;
unges con óleo mi cabeza
y mi copa rebosa.
Tu bondad y tu gracia me acompañan
a lo largo de mi vida;
y habitaré en la Casa del Señor,
por muy largo tiempo.
Antes de apagar la computadora se me ocurrió visitar la página de la NASA (me fascina el cosmos a través del lente sorpresivo que nos devela la obra insondable de Dios), lo que ven arriba es la foto de hoy, 31 diciembre de 2009. Pondré debajo la descripción científica. Pero les doy la mía: en el cosmos está Cristo, el cosmos es Cristo, nosotros somos parte de él y evolucionamos hacia el máximo bien, hacia el amor eterno, universo y nosotros, Dios con nosotros. En él nos movemos, en él somos.
Astronomy Picture of the Day
2009 December 31 Dust and the Helix Nebula
NASA, JPL-Caltech, Kate Su (Steward Obs, U. Arizona) et al.
Explanation: Dust makes this cosmic eye look red. The eerie Spitzer Space Telescope image shows infrared radiation from the well-studied Helix Nebula (NGC 7293) a mere 700 light-years away in the constellation Aquarius. The two light-year diameter shroud of dust and gas around a central white dwarf has long been considered an excellent example of a planetary nebula, representing the final stages in the evolution of a sun-like star. But the Spitzer data show the nebula's central star itself is immersed in a surprisingly bright infrared glow. Models suggest the glow is produced by a dust debris disk. Even though the nebular material was ejected from the star many thousands of years ago, the close-in dust could be generated by collisions in a reservoir of objects analogous to our own solar system's Kuiper Belt or cometary Oort cloud. Formed in the distant planetary system, the comet-like bodies would have otherwise survived even the dramatic late stages of the star's evolution.
6 de enero de 2009:
Francisco de Asís
Ayer, sobre todo anoche y hoy, fue uno de los día más fríos de la temporada de invierno en Miami, 34°F. En la noche avisan que estará peor. Y como en estas Navidades San Francisco ha estado tan presente en mí –se puede comprobar en este diario que comencé a escribir hace días, texto más abajo–, no podía estar ausente ahora.
Vivo en un pequeño apartamento sin calefacción. En Miami apenas hace falta, para decir la verdad, raros son los días de frío tan intenso, y los solemos disfrutar, porque el resto del año es de calor, que llega a ser agobiante de junio a septiembre. Pero el hecho es que he pasado frío, bastante frío en estos días, aunque con suéteres y mantas.
La foto que ven aquí es de San Francisco, es de una de sus esculturas que hay en Asís, esta particularmente, por razones que saltan a la vista me ha acompañado mucho en estas últimas horas. Es una imagen que tengo colocada en mi pequeño altar. Siempre me ha inspirado mucho su rostro, su pobreza elegida libremente, sabemos que era hijo de un rico mercader de ese pueblo, y renunció a todo para vivir raigalmente el evangelio. Nunca como ahora me sentí tan cerca de él. Francisco, tan cerca siempre de mí.
No ha de ser casualidad, nunca lo es, que estas Navidades también llegó el libro que había encargado hacía algún tiempo: una nueva Liturgia de las Horas redactada por la Orden Franciscana. Para los interesados se llama Franciscan Morning and Evening Praise, publicado por The Franciscan Federation Third Order Regular of the Sistes and Brothers of the United States, Washington, D.C.
¡Dios, qué hermosa obra de oración, meditación y alabanza! Ya a las 5 y media de la mañana suelo abrir el libro y empezar la oración del día, después de mi imprescindible café. Después leo las lecturas bíblicas correspondientes y hago mi período de oración centrante (20 minutos por la mañana y 20 por la tarde). Aunque a veces hago esto primero que nada, porque acabada de despertar la mente suele hallarse en estado tan sosegado.
¡Y lista para enfrentar el día!
En estas Navidades tengo muchas razones por las que dar gracias, entre ellas, haberme sentido un poco más cerca de Francisco pasando frío. El ascetismo es difícil, pero se logra con disciplina, esfuerzo, oración y la gracia de Dios; es imprescindible para alcanzar la contemplación. Ando en ese camino, me es más fácil ahora que vivo sola, en el silencio y la soledad esenciales.
Cristianos palestinos
9 de enero de 2009: He preparado una página lo más actualizada y completa posible de Tierra Santa, específicamente Israel y la Autoridad Palestina, porque habiendo estado dos veces allá, recorriendo los Santos Lugares, pudiendo observar muy de cerca lo que sufren los palestinos cristianos, quiero hacer un llamado para que todos nos unamos a la Jornada Internacional de Intercesión por la Paz en Tierra Santa el 31 de enero. Esta convocatoria estaráacompañada por celebraciones eucarísticas y adoración de 24 horas ininterrumpidas.
Se trata de la segunda edición de esta iniciativa, promovida por jóvenes de Tierra Santa e Italia, que el año pasado unió a más de 500 ciudades del mundo, a través de 700 eventos.
Quien no haya estado en Jerusalén y en Belén, sin mencionar las otras ciudades, caminos y desiertos, porque la lista sería larga, no puede comprender del todo la urgencia de este llamado, y me dirijo principalmente a los cristianos del mundo, pero judíos y musulmanes oran igual por esa paz tan anhelada que no llega. En esa tierra de mi alma, a la cual me iría a vivir si fuera más joven, ya apenas quedan cristianos, han sido marginados hasta la desesperación. Solo quedan judíos y musulmanes, pero allí también nació, vivió, proclamó el Reino de Dios para nosotros, murió y resucitó el Mesías, Nuestro Señor Jesucristo. Es por esto que nos pertenece a todos, y los cristianos tenemos el deber inminente de rescatar lo que es nuestro, en paz, apoyando en lo que podamos a los cristianos, principalmente, peregrinando a los Santos Lugares. Los franciscanos, nos hacen ese llamado urgente.
Esta es mi oración, la leída por el Papa Juan Pablo II en la Iglesia Greco-Ortodoxa de Quneitra el lunes 7 de mayo de 2001:
El Papa riega un olivo frente a una iglesia ortodoxa destruida en Quneitra, Alturas del Golán. "Salam, salam, salam." En esta ciudad totalmente en ruinas de las Alturas del Golán, desde la que se ve a simple vista sobre una montaña una inmensa base militar israelí, el frágil Papa pronunció el 7 de mayo de 2001 un nuevo llamado a la paz ("salam", en árabe), para que cese de una vez por todas la violencia en Medio Oriente.
Foto: Reuters
"Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios" (Mt 5, 9).
Desde este lugar, tan desfigurado por la guerra, deseo elevar mi corazón y mi voz con una oración por la paz en Tierra Santa y en el mundo entero. La paz auténtica es un don de Dios. Nuestra apertura a este don exige una conversión del corazón y una conciencia obediente a su Ley. Pensando en las tristes noticias de los conflictos y de las muertes que incluso hoy llegan de Gaza, mi oración se hace más intensa.
Dios de infinita misericordia y bondad,
con corazón agradecido te invocamos hoy
en esta tierra que en otros tiempos recorrió san Pablo.
Proclamó a las naciones la verdad de que en Cristo
Dios reconcilió al mundo consigo (cf. 2 Co 5, 19).
Que tu voz resuene en el corazón
de todos los hombres y mujeres,
cuando los llames a seguir
el camino de reconciliación y paz,
y a ser misericordiosos como tú.
Señor, tú diriges palabras de paz a tu pueblo
y a todos los que se convierten a ti
de corazón (cf. Sal 85, 9).
Te pedimos por los pueblos de Oriente Próximo.
Ayúdales a derribar las barreras
de la hostilidad y de la división
y a construir juntos un mundo de justicia y solidaridad.
Señor, tú creas cielos nuevos
y una tierra nueva (cf. Is 65, 17).
Te encomendamos a los jóvenes de estas tierras.
En su corazón aspiran a un futuro más luminoso;
fortalece su decisión de ser hombres y mujeres de paz
y heraldos de una nueva esperanza para sus pueblos.
Padre, tú haces germinar
la justicia en la tierra (cf. Is 45, 8).
Te pedimos por las autoridades civiles de esta región,
para que se esfuercen por satisfacer
las justas aspiraciones de sus pueblos
y eduquen a los jóvenes en la justicia y en la paz.
Impúlsalos a trabajar generosamente por el bien común
y a respetar la dignidad inalienable de toda persona
y los derechos fundamentales que derivan
de la imagen y semejanza del Creador
impresa en todo ser humano.
Te pedimos de modo especial
por las autoridades de esta noble tierra de Siria.
Concédeles sabiduría, clarividencia y perseverancia;
no permitas que se desanimen en su ardua tarea
de construir la paz duradera,
que anhelan todos los pueblos.
Padre celestial,
en este lugar donde se produjo
la conversión del apóstol san Pablo,
te pedimos por todos los que creen
en el evangelio de Jesucristo.
Guía sus pasos en la verdad y en el amor.
Haz que sean uno,
como tú eres uno con el Hijo y el Espíritu Santo.
Que testimonien la paz
que supera todo conocimiento (cf. Flp 4, 7)
y la luz que triunfa sobre las tinieblas de la hostilidad,
del pecado y de la muerte.
Señor del cielo y de la tierra,
Creador de la única familia humana,
te pedimos por los seguidores de todas las religiones.
Que busquen tu voluntad
en la oración y en la pureza del corazón,
y te adoren y glorifiquen tu santo nombre.
Ayúdales a encontrar en ti
la fuerza para superar el miedo y la desconfianza,
para que crezca la amistad y vivan juntos en armonía.
Padre misericordioso,
que todos los creyentes
encuentren la valentía de perdonarse unos a otros,
a fin de que se curen las heridas del pasado
y no sean un pretexto
para nuevos sufrimientos en el presente.
Concédenos que esto se realice
sobre todo en Tierra Santa,
esta tierra que bendijiste
con tantos signos de tu Providencia
y donde te revelaste como Dios de amor.
A la Madre de Jesús,
la bienaventurada siempre Virgen María,
le encomendamos
a los hombres y a las mujeres
que viven en la tierra donde vivió Jesús.
Que, al seguir su ejemplo, escuchen la palabra de Dios
y tengan respeto y compasión por los demás,
especialmente por los que son diversos de ellos.
Que, con un solo corazón y una sola mente,
trabajen para que el mundo sea
una verdadera casa para todos sus pueblos.
¡Paz! ¡Paz! ¡Paz!
Amén.
Al terminar, deseo expresar mi aprecio a la Fuerza internacional destacada aquí. Vuestra presencia es un signo de la decisión de la comunidad internacional de contribuir a que llegue pronto el día en que reine la armonía entre los pueblos, las culturas y las religiones de esta área. Dios todopoderoso os proteja y sostenga vuestros esfuerzos.
10 de enero de 2010, Día del Bautismo del Señor: Lectura del Evangelio del día:
San Marcos 1, 1-11
Comienzo de la Buena Noticia de Jesús, Mesías, Hijo de Dios.
Como está escrito en el libro del profeta Isaías: "Mira, yo envío a mi mensajero delante de ti para prepararte el camino.
Una voz grita en el desierto: "Preparen el camino del Señor, allanen sus senderos", así se presentó Juan el Bautista en el desierto, proclamando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados.
Toda la gente de Judea y todos los habitantes de Jerusalén acudían a él, y se hacían bautizar en las aguas del Jordán, confesando sus pecados.
Juan estaba vestido con una piel de camello y un cinturón de cuero, y se alimentaba con langostas y miel silvestre. Y predicaba, diciendo:
«Detrás de mi vendrá el que es más poderoso que yo, y yo ni siquiera soy digno de ponerme a sus pies para desatar la correa de sus sandalias.
Yo los he bautizado a ustedes con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo».
En aquellos días, Jesús llegó desde Nazaret de Galilea y fue bautizado por Juan en el Jordán.
Y al salir del agua, vio que los cielos se abrían y que el Espíritu Santo descendía sobre él como una paloma;
y una voz desde el cielo dijo: «Tú eres mi Hijo amado, mi elegido».
Gracias, Padre, por mi bautismo, en el que renací, en el que me redimiste, soy una nueva creación, llamada a vivir y a proclamar cada día tu inmenso amor. Yo sé que esas palabras también van dirigidas a mí: "Tú eres mi hija amada, mi elegida". Tuya soy, hasta la muerte, que es en realidad, cuando comienza la vida, vida plena de dicha junto a ti, a María, nuestra madre, mis seres queridos, todos los santos y ángeles, mis antepasados. Mi patria.
Recomiendo fuertemente la lectura de estas dos cortas reflexiones sobre el significado teológico y espiritual del bautismo:
Y dado mi creciente interés en la arqueología bíblica, acabo de descubrir algo extraordinario: el lugar real del bautismo de Jesús, que está en la actual Jordania. Asómbrense mirando todo esto:
Diario de los últimos días de Adviento Lectura bíblica del 21 de diciembre de 2009
Cantar de los Cantares 2: 8-14
¡La voz de mi amado! Ahí viene, saltando por las montañas, brincando por las colinas.
Mi amado es como una gacela, como un ciervo joven. Ahí está: se detiene detrás de nuestro muro; mira por la ventana, espía por el enrejado.
Habla mi amado, y me dice: «¡Levántate, amada mía, y ven, hermosa mía!
Porque ya pasó el invierno, cesaron y se fueron las lluvias.
Aparecieron las flores sobre la tierra, llegó el tiempo de las canciones, y se oye en nuestra tierra el arrullo de la tórtola.
La higuera dio sus primeros frutos y las viñas en flor exhalan su perfume. ¡Levántate, amada mía, y ven, hermosa mía!
Paloma mía, que anidas en las grietas de las rocas, en lugares escarpados, muéstrame tu rostro, déjame oír tu voz; porque tu voz es suave y es hermoso tu semblante».
22 de diciembre de 2009: Es el tiempo de la gran alegría, de la dicha sin fin: llega el Mesías, nuestro Redentor. Dios entra en la historia haciéndose humano para que podamos ser divinos, dándose por entero a nosotros, y vaciándose de sí para llenarnos de su amor. ¿Entendemos bien esto? Dios es Padre nuestro, y Jesús, la imagen visible de Dios, desea que creamos en él, en lo que nos vino a anunciar: Dios es amor y somos amados incondicionalmente. Nuestro Padre nos aguarda en el Paraíso, el corazón del Universo, Jesús es el camino que nos conduce a él.
Y es en estos días de meditación sobre el gran acontecimiento que estamos celebrando, que me llegan estas palabras del P. Thomas Keating, monje cisterciense, que quiero compartir con ustedes. Las cito en el original, en inglés. Mi deseo navideño es que acepten esta invitación. Yo ya la acepté y porque he tenido la experiencia de esa plenitud de unión divina, necesito compartir con otros lo que sé, para, como dice San Juan, que mi gozo sea completo. No puede quedarse en mí, tiene que ser dado, como me fue dado a mí gratuitamente. Digo lo que dijo San Pablo "¡Ay de mí si no anuncio el Evangelio!"
"We are invited, or more exactly commanded, to go into the expanding worlds that open up to us as we move from one level of faith to the next. It is as if Jesus were to say, "Go forth from the narrow limits of your preconceived ideas and prepackaged value systems! Penetrate every possible level of human consciousness! Enter into the fullness of divine union and then, out of that experience, preach the Gospel to all creation and transform it through the empowerment which union and unity with me will instill in you."
"Divine love make us apostles in our inmost being. From there comes the irresistible presence and example that can transform the world." (Thomas Keating, The Mystery of Christ).
23 de diciembre de 2009: Todos los miércoles el Papa tiene una Audiencia General en la Plaza de San Pedro con miles de peregrinos procedentes de todo el mundo. Hoy les habló del origen de la celebración de la Navidad, precioso mensaje en el que recuerda que fue San Francisco de Asís la primera persona que recreó el nacimiento de Jesús como lo narra Lucas en su Evangelio. Cito brevemente a Su Santidad Benedicto XVI en su mensaje de hoy, vísperas de Noche Buena. (Leer el mensaje completo La Navidad: Fiesta de la cercanía de Dios).
“Al acercarse la Navidad, la Iglesia nos invita a disponernos con fervor y sencillez a la celebración del nacimiento del Salvador. La liturgia de esta fiesta fue afianzándose con el correr del tiempo. El primero que afirmó que Jesús nació el 25 de diciembre fue Hipólito de Roma, allá por el siglo tercero. Pero la atmósfera particular que se respira en esta celebración navideña fue favorecida sobre todo por san Francisco de Asís, debido al especial amor y devoción que este santo profesaba al misterio de la encarnación del Hijo de Dios. Tomás de Celano, el biógrafo de san Francisco, narra la intensidad con la que vivía y celebraba el pobrecillo de Asís la noche de Navidad, a partir de la experiencia maravillosa que tuvo ante el pesebre en Greccio.”
"La noche de Greccio, de hecho, ha devuelto a la cristiandad la intensidad y la belleza de la fiesta de la Navidad, y ha educado al Pueblo de Dios a aprehender su mensaje más auténtico, su calor particular, y a amar y adorar la humanidad de Cristo”.
Hace unos años viajé a Asís para conocer los lugares por donde anduvo San Francisco. Es un viaje que lo transforma a uno por completo, me refiero sobre todo a la persona que, como yo, va en peregrinación y espíritu franciscano, como éramos los que participamos en ese recorrido que nos llevó a casi todos los lugares en los que vivió y predicó el pobre de Asís. ¿Por qué transforma? Porque lo que has leído, lo que has estudiado, lo que has ido cultivando por medio de la oración personal y comunitaria, en clave franciscana, de momento cobra vida ante tus ojos y tu alma y comprendes de una forma nueva e impresionante a Francisco, el alter Christus que me conduce, me enseña, me protege.
No voy a contar ahora las vivencias de Asís, La Verna y otros lugares de la imponente Umbría por la que caminó mi querido santo. Quiero mencionar a Greccio, donde también estuvimos en ese viaje que tanto quisiera repetir, pero para quedarme más tiempo.
Nacimiento tallado en una de las cuevas de Greccio
Greccio es un pueblito que está en el valle de Rietti, cerca de Asís, como a una hora de Roma. En el año 1217 Francisco fue a predicar allí y se quedó residiendo en una de las cuevas que están en las afueras del pueblo, un sitio magnífico para la oración solitaria y el silencio que él integraba a su vida misionera evangelizadora por donde quiera que iba. Estando en Greccio se le ocurrió la idea de recrear el nacimiento de Jesús según lo narra San Lucas en su Evangelio. Fue así que una noche de 1223 Francisco celebró la Navidad en una de esas cuevas con un nacimiento en vivo, con gente y animales traídos de toda la comarca. Esa luminosa noche de Greccio inició la tradición cristiana de poner un nacimiento en las casas, los parques, las iglesias, ¡y el corazón de cada cristiano! Sí, Belén se reproduce innumerables veces por toda la tierra en Navidad.
Yo he estado en Belén y en Greccio. ¡Dios mío, qué diferencia! Belén en guerra, Greccio lleno de paz. Es un lugar sagrado, pero más lo es Belén, Nazaret, Jerusalén, toda Tierra Santa. La Tierra Sagrada que sufre y se desangra como Jesús. ¿Por qué? Por el misterio del mal, el misterio de ese espacio de tierra –el corazón de la Tierra–, en el que he estado dos veces, y en cada una de ellas se me ha revelado poderosamente que si el mal es poderoso, más lo es el bien. Caminar por Israel, atravesar el muro para ir a Belén, que está en la Autoridad Palestina, ver soldados y armas por todas partes, intuir el estado de alerta perenne en el ambiente, experimentar la enemistad, el recelo, la sospecha, la desconfianza, el miedo en muchos rostros, incluyendo el de los peregrinos al enfrentarse con aquella realidad no es más fuerte, en lo absoluto, que la esperanza, la paz, la alegría, la fe que se vive en cada Lugar Santo, en las ciudades y campos, ¡Mar de Galilea, los Montes de Tabor y de la Transfiguración, Basílicas de la Natividad y del Santo Sepulcro! No hay nada que temer.
«Pero tú, Belén de Efrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel. Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial. Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz, el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel. En pie, pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor, su Dios. Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y ésta será nuestra paz.»
(Miqueas 5, 1-4)
Ya hablé sobre el origen franciscano de los nacimientos, los "belenes" o "creches". A la derecha pueden ver una pintura de Caravaggio sobre el tema, pero el genial pintor incluyó a San Francisco en la escena. Si observan bien, verán, además de la luz que ilumina al ángel, a María y a Jesús, a San Francisco detrás de la Virgen, adorando al Mesías recién nacido. Qué coincidencia tan maravillosa que, después de narrar mi experiencia en Greccio, Italia, donde en 1223 Francisco celebró la Navidad representando por primera vez el nacimiento de Jesús con gente del pueblo actuando el Evangelio de Lucas, también con pastores y ovejas y vacas y un niño en un pesebre, que regalo ¿del azar? que halle yo este cuadro cuando andaba buscando en la red alguna imagen hermosa de un nacimiento. La memoria, la vivencia, la celebración del acontecimiento más grande en la historia, la encarnación de Dios, es lo que intenta revelar Caravaggio más de 400 años después de Francisco y lo que el santo pobre de Asís hizo 800 años antes que nosotros. Pero leamos ahora cómo narra Juan en su evangelio la encarnación:
Lectura del Evangelio según Juan 1: 1-18
Al principio existía la Palabra,
y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios.
Al principio estaba junto a Dios.
Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra
y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe.
En ella estaba la vida,
y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en las tinieblas,
y las tinieblas no la percibieron.
Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.
Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él.
Él no era luz, sino el testigo de la luz.
La Palabra era la luz verdadera
que, al venir a este mundo,
ilumina a todo hombre.
Ella estaba en el mundo,
y el mundo fue hecho por medio de ella,
y el mundo no la conoció.
Vino a los suyos,
y los suyos no la recibieron.
Pero a todos los que la recibieron,
a los que creen en su Nombre,
les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios.
Ellos no nacieron de la sangre,
ni por obra de la carne,
ni de la voluntad del hombre,
sino que fueron engendrados por Dios.
Y la Palabra se hizo carne
y habitó entre nosotros.
Y nosotros hemos visto su gloria,
la gloria que recibe del Padre como Hijo único,
lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él, al declarar: «Este es aquel del que yo dije: El que viene después de mí me ha precedido, porque existía antes que yo».
De su plenitud, todos nosotros hemos participado
y hemos recibido gracia sobre gracia:
porque la Ley fue dada por medio de Moisés,
pero la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.
Nadie ha visto jamás a Dios;
el que lo ha revelado es el Hijo único,
que está en el seno del Padre.