
doramador12@gmail.com Quién soy
De la llama a la gracia
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Viernes 30 de diciembre de 2011 No me instalaré en el lamento Let us meet in the Holy Silence and the Love of Christ, that we all maybe one in the ONE. (MS) Qué Navidad más linda estamos viviendo. La Noche Buena fue en casa de Luis, hermano de Adel, donde siempre la pasamos juntos, yo desde hace 10 años. Gladys quiso que nos sentáramos afuera, en la terraza, con las antorchas del patio encendidas para rezar un rato juntos guiados por la lectura del evangelio de ese día. Gladys, esposa de Luis, es de un gusto exquisito, sabe preparar todo con elegancia y sencillez. Así fue el momento que compartimos al aire libre, en una noche preciosa, meditando sobre el significado de esa "Noche de Paz". Casi todos participamos, éramos pocos, unas 15 personas, familia toda, excepto Zoila, Ann y yo, pero como si lo fuéramos. La comida muy cubana, muy rica, sin que faltaran los turrones, que tanto me gustan. Después de la sobremesa, nos sentamos en la sala y Carmen, cuñada de Gladys, empezó a cantar, yo no sabía que tenía una voz tan linda, y que se sabía tantas canciones navideñas en inglés y español, tan bien. Fue esa noche que escuché con atención el negro spiritual Everywhere I go [everybody is talking about Jesus], que tengo entendido que Thea Bowman cantaba como nadie, estoy tratando de conseguirla en YouTube pero no lo hallo. También nos fascinó la canción Mary, did you know?
Todos expresaron su alegría de que Adel no tuviera cáncer. Luis estaba muy contento. Ahora estamos esperando el 17 de enero, cuando le harán otra endoscopía y así saber con más certeza, dentro de la gran incertidumbre de una enfermedad agresiva y crónica como esta, cuál será el tratamiento indicado. Parece, así lo dijo la doctora, todo indica que es una enfermedad llamada Crohn's. Continúo mañana, 31 de diciembre.
Sábado 24 de diciembre de 2011 Noche Buena
A medida que nos vamos acercando a la Natividad, las lecturas bíblicas, sobre todo las de esta semana, última de Adviento, resaltan la figura de María, ejemplo de fe y de obediencia aun sin entender nada de lo que pasaba ni pasaría. Dijo "Sí, hágase en mí según tu palabra". Y eso es lo que nos debe guiar siempre, ese sí de María, que hizo posible la Encarnación, el Magnificat que leemos arriba. Me ayuda mucho leerlo, desmenuzarlo, interiorizarlo, hacerlo mío, hacerme de todos. Vuelvo a la salud de Adel, que nos ha tenido tan preocupadas. Lo que tenía en el estómago eran pólipos inflamados, dos de ellos sangrando. La doctora se los extirpó todos y los cauterizó, pero hay que hacerle otros tratamientos porque se ha descubierto que la anemia no procedía de estos pólipos, no se da con el origen. Seguimos en este proceso muy lento y agonizante. Ella sigue yendo los viernes a ponerse su infusión de hierro en el departamento de oncología del hospital. Me he sentido muy triste por momentos, pues la Navidad es la época del año que más ama. Sintiéndose mal ha armado el precioso nacimiento que siempre tenemos en la mesa de centro para esta época, y pusimos el arbolito y las luces en el jardín frente a la casa. Esperamos a Jesús, ¿habrá algo más importante o hermoso en la vida? No lo hay. Ven, Señor Jesús, clamamos todos en estos días, igual que al final del Apocalipsis, cuando se haga realidad su segunda venida, el fin de los tiempos: Maranatha! Este maravilloso salmo lo leí esta semana y siempre es como una nueva lectura, en ella descubro más significados, o me dice más cosas a mí, me habla. ¿Cómo se pide la alegría, el gozo interior de la paz y la presencia de Dios?. Que nunca me falten, es mi pedido. Dios mío y mi todo, que se llene mi corazón de alegría. Aparta de mí la tristeza, te lo pido.
Jueves 15 de diciembre de 2011 Memorare
El martes 13 de diciembre, fecha muy esperada por todos los que estamos cerca de Adel y la queremos, fuimos a la cita con la gastroenteróloga en el Cleveland Clinic, en Weston, como a una hora de aquí. Ese era el día en que esta médica india, Nicole Palekar, le iba a hacer la endoscopía y a la vez observar el tumor del estómago por medio del ultrasonido. Después de palear el nerviosismo como pudimos por unas dos horas que duró el procedimiento, Zoila, Gladis –la cuñada de Adel– y yo pasamos a Recuperación. Allí estaba, toda adolorida y la enfermera encargada de informarnos empezó a hablar: lo que había hallado la doctora eran cuatro pólipos de unos 15 a 20 milimetros, dos de ellos constantemente sangrando, de ahí la anemia tan grande que tenía. Se los extirparon los cuatro y cauterizaron. Los otros chiquitos que estaban por toda la pared del estómago se los inyectó con algo que debe eliminarlos. Cuando Adel salió de la sala de operación vomitó sangre y coágulos, ya estaba saliendo del sedante y se dio cuenta de todo. A medida que la enfermera iba contando todo aquelloa en mi mente solo bailaban dos palabras: no cancer, no cancer? No, no había cáncer. Falta por llegar el resultado de las biopsias de los pólipos, pero no se espera que sean malignos. Mi alegría era tan grande, ahora se abrazaba con la paz que nunca dejé de tener, porque desde que supimos el diagnóstico que ahora sabemos estuvo errado, lo puse todo en manos de Dios. La tristeza fue enorme, claro, la desolación absoluta. ¿Adel con cáncer del estómago y un tumor también maligno en el esófago? Este último resultó ser una hernia hiatal, que está ahí hace años. Mañana sigo, tengo mucho que contar. La Virgen María me condujo a rezar una oración especial que yo no conocía, la recé todos los días: Recuerda, llena de gracia Virgen María, Esta oraciónes muy antigua, se llama Memorare y creo que muy poca gente la reza ya. Por lo menos yo no la conozco de ningún grupo de oración o devocionario actualizado de la religiosidad popular. ¡Ah! Pero sucede una cosa: la Virgen me conoce, no olvidemos que "ella observaba y guardaba todas las cosas en su corazón". Mañana sigo, perdonen por estas horas.
Miércoles 23 de noviembre de 2011 Dios nos ha creado para realizar un servicio específico, nos ha encargado un trabajo que a nadie más le ha encomendado. Tenemos una misión... somos un eslabón en una cadena, un vínculo entre personas. Por tanto, confiaremos en Él. Seamos lo que seamos, dondequiera que estemos jamás podremos ser botados de ninguna parte. Si estamos enfermos, nuestra enfermedad puede servirle; si sufrimos nuestro sufrimiento le puede servir. No hace nada en vano. Él sabe lo que hace. Amén. ~Cardenal John Henry Newman Protégeme, Dios mío,
Jueves 17 de noviembre de 2011 Adel tiene cáncer del estómago. Nos lo confirmó hoy el oncólogo, después de tests en los que llevamos más de una semana. Ya nos o había dicho el cirujano que le hizo la endoscopía cuando vio los tumores, pero había que confirmar con el oncólogo después de realizados los estudios. Tiene otro tumor en el esófago. Es un tipo de cáncer muy raro, dijo el médico, que se esconde debajo de las capas del estómago, por eso llegó negativa la biopsia de la médula ósea: ahí no sale. Tampoco llegaron positivos los pedacitos de tumores que se le sacaron en la endoscopía. El médico cuando nos dio la noticia preliminar nos dijo que era inoperable. El oncólogo nos informa hoy que sólo hay una cirujana en toda la Florida que hace ese tipo de operación, tiene sus oficinas en el Centro de Oncología de Delray Beach. Ahora esperamos la llamada que nos informe cuándo Adel puede ver a esta doctora para que la operen lo antes posible. Está muy pálida, y aunque mañana le van a poner otra infusión para mejorar la anemia, combatir la anemia, no es hasta la cuarta o quinta infusión que se va a sentir más fuerte. Yo solo confío en el Señor, y sigo rezando, seguimos rezando para que salga bien. Tengo esperanzas. Adel vivirá y seguiremos como hasta ahora unos años más. Hasta que Dios quiera. A lo mejor ha llegado la hora, y ella se va primero, después yo, o Zoila, o yo primero. Nadie sabe nada. Por mi parte, estoy preparada para morir, que en realidad, es nacer a la vida nueva.
La página 5 de este diario está casi todo dedicado a ella, mi mejor amiga, mi hermana del alma.
Domingo 13 de noviembre de 2012 Hoy me quedé en casa, no tenía deseos de ir a la iglesia, de salir de aquí. Las tres vimos la misa en vivo por televisión. Es una celebración muy bella, que compartimos muy a menudo sentadas en la sala. Tenemos un pequeño altar donde guardamos al Santísimo y comulgamos diariamente, las hostias las traemos Zoila o yo, y nos da para toda la semana, partiéndolas a la mitad. No importa el tamaño del pedacito de pan que nos toque, es el Cuerpo de Cristo que nos va transformando en él. Pero hoy, cuando acabó la homilía y comenzó la segunda parte de la Eucaristía volvió a mí el desaliento, le tristeza inmensa que llena toda mi vida en estos momentos. Miré para la butaca de Adel, estaba dormida, sin fuerzas. Y sé que durmió bien toda la noche. Pero se levanta exhausta.Tiene una anemia muy grande, ha perdido muchas libras y está muy pálida. Empecé a llorar de nuevo, tratando de esconder las lágrimas, por si se despertaba de pronto, como suele pasar, y sé que en estos días está más atenta a mis expresiones, se da cuenta si sufro, si disimulo. Estamos atravesando momentos muy duros de dudas, de súbitas esperanzas, pero hiperconscientes de una latencia horrible que no nos deja. Hace dos semanas a Adel se le diagnosticó cáncer en el estómago y en el esófago. El médico que le hizo la endoscopía halló dos tumores bastante grandes. Suspendió la colonostomía que le iba a hacer después porque según nos dijo, ya había encontrado la razón de la anemia. Cuando nos van a dar una noticia de esa magnitud una nunca está preparada. Jamás se me había ocurrido vincular la anemia que tiene con un cáncer. El médico nos habló con claridad cuando nos fue a ver en la sala de espera. Después fuimos los tres a hablar con Adel, que ya había despertado del sedante y estaba acostada en recuperación muy tranquila. Cuando el médico le dijo lo que pasaba, el rostro de ella permanecía en paz, ni un temblor aparente, ni una lágrima, mucho menos una expresión de miedo. Sólo algunas preguntas y después silencio y más preguntas a cada una de nosotras sobre lo que había dicho el médico. Iba atando cabos, lo que decía zoila, lo que decía yo. De aquel momento a hoy han pasado muchas cosas. Le hicieron un test de la médula ósea, algo que duele mucho, para analizar si tenía cáncer linfático, porque las biopsias de los tumores habían llegado negativas, le hicieron otros tests, incluyendo el último de este pasado jueves, el PET CT Scan, que revela si hay cáncer en otras partes del cuerpo, sean células o tumores. Ese es el resultado que estará listo esta semana que viene. Para la anemia le están dando unas infusiones muy fuertes por medio de sueros, que duran una hora, una vez a la semana. No es hasta la cuarta que se empieza a sentir más fuerte. Quiero pensar en un milagro. He rezado, estamos rezando. Isabel vino a quedarse aquí el fin de semana, tuvimos reunión franciscana anoche, y la incertidumbre de lo que estamos viviendo me ha quitado las energías. Iré a la cama a leer un rato y después a dormir. Hasta mañana, y trataree de vivir el evangelio" "bástele a cada día su propio mal". Que la Virgen, mi madre, nos proteja, la proteja y la sane, es mi oración constante.
Lunes 7 de noviembre de 2011
Descubro y escucho esto, como si hubiera estado ahí esperándome para acompañarme en esta tarde triste. Y dejo que me acompañe porque escucho la pieza completa, hallada al azar en un blog, Siete en familia. Nada es al azar, no lo es el violín ni el piano, no lo es la melodía que me llega al alma y tengo muchas ganas de llorar. Ella está en la sala, en silencio y sé que no duerme. Z. se acostó, necesita descansar a esta hora en que la casa es toda silencio, menos aquí, donde oigo lo que me dice la música.
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Adelaida a los 6 años
Campamento Florida City, donde estuvo Adel |
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Palabr