El Señor te bendiga
y te guarde;
te muestre su rostro
y tenga misericordia
de ti.
Vuelva a ti su mirada
y te conceda la paz.
El Señor te bendiga.

 

Las peregrinaciones de la diáspora cubana a San Agustín en búsqueda espiritual de Félix Varela. Entre aquí para ver las fotos históricas de estas peregrinaciones durante 30 años.

Teresa Fernández Soneira

Celebrando este año  los 220 años del nacimiento del Padre Varela los 155 años de su muerte  (La Habana, Cuba 1788- San Agustín de La Florida 1853) y los 20 años del establecimiento de la Fundación P. Félix Varela en Miami

“El Padre Varela tuvo un profundo sentido de la libertad y de la justicia humanas comparable solamente a la de su heredero laico, José Martí[1].  Dr. Leví Marrero

P. Félix Varela

Lo que más me impresionó de aquella primera peregrinación que hice a San Agustín de la Florida a la tumba del P. Félix Varela Morales, fue que en aquel camposanto, no sólo había estado enterrado el P. Varela, sino que también allí había peregrinado José Martí para venerar los restos del sacerdote y patriota.  Como el mismo Martí escribiera en el periódico Patria  “…porque aquí estamos en guardia, velando los huesos del SANTO CUBANO, y no le hemos de deshonrar el nombre…” (6 de agosto de 1892).   Por eso cuando en aquella velada durante mi peregrinación, y junto al templete que cobijó los restos de Varela todos entonamos el Himno Nacional cubano, a no pocos se nos saltaron las lágrimas de la emoción. Aquel lugar sagrado era el sitio más cerca de la Patria en el que había estado espiritualmente desde mi salida al exilio muchos años atrás.  Entonces recordé las palabras del Padre Varela: “…los que han salido huyendo de la isla, no tienen motivos para estar contentos y…se alegrarán que llegase el feliz instante de volver a sus casas”.

Historia de las peregrinaciones a San Agustín

“…en su refugio de San Agustín [Varela] era una gran luz, una

lección viva para los exiliados[2]”.      Gastón Baquero

“Cuando se respeta, se admira y se venera a una persona, los lugares en que esa persona vivió adquieren un significado especial, como cuando se visita el pueblo donde nació un abuelo u otro antepasado,”  me dice Germán Miret, quien fuera presidente de la Fundación Padre Varela del 2001-2005. Y sigue diciéndome: “Visitar el cementerio de Tolomato y recordar que allí fue donde José Martí – recogiendo el sentimiento popular – reconoció públicamente la santidad de ese humilde hombre de Dios, tan íntimamente ligado a la historia de Cuba, es una experiencia que se sale de la mera visita turística y es ahí donde esa visita adquiere carácter de peregrinación”.  Hoy en día ya son muchos los cubanos y latinoamericanos que peregrinan al cementerio Tolomato en San Agustín para rezar ante la que fue sepultura del Padre Félix Varela.  Se estima que solamente con la Fundación Padre Félix Varela, más de 3,500 personas han ido a San Agustín en los pasados veinte años.

Conversando con uno de sus fundadores pude averiguar cómo y cuándo comenzaron estas actividades.  “La Sociedad Cubana de Filosofía en el Exilio, había tenido un ciclo de conferencias sobre el Padre Varela en 1978, y al terminar el ciclo acordó visitar el mausoleo del presbítero en el cementerio Tolomato de San Agustín” me informa el Dr. Rafael Abislaimán, actual presidente y primer presidente (1989-1993) de la Fundación.  Y sigue diciendo: “Aquella peregrinación que dirigió Monseñor Agustín Román estaba compuesta por la Dra. Mercedes García Tudurí, el Dr. Fermín Peinado, Mons. Agustín Román, el Dr. Humberto Piñera Llera y otros distinguidos viajeros.  Éstos acordaron en aquel viaje continuar las visitas en espíritu de peregrinación, y fue entonces cuando Monseñor Román empezó a llevar grupos de peregrinos”.

Luego, en 1989 se estableció la Fundación Padre Félix Varela, Inc. en Miami, Florida, y sus fines primordiales siempre han sido: la evangelización mediante la divulgación de la vida y obra de Varela; la revisión histórica del catolicismo en La Florida que incluye el heroico trabajo misionero del clero secular y religioso durante los 300 años de gobierno español en La Florida. Después la oración y el compartir en el autobús y durante todo el viaje, y finalmente, la Santa Misa en la Catedral el domingo en la mañana.  Todo esto ha sido la práctica constante en cada peregrinación. También se visita la Misión Nombre de Dios donde se celebró la primera Misa en territorio norteamericano, y el Santuario de la Virgen de La Leche y del Buen Parto.  “Es sorprendente toda la historia hispana que se relaciona con la Florida, vuelve a decir Abislaimán. Y esto es lo que hemos estado haciendo con la Fundación Padre Varela en estos años, que ya son 20 y que los cumplimos precisamente este año”.

El Dr. Armando Cobelo, segundo presidente de la Fundación (1993-1997), dice que el organizar charlas sobre la Florida y sobre el Padre Varela durante el viaje, “me ha enriquecido, ahondando en los fundamentos de los principios varelianos al igual que disfrutar y compartir con los peregrinos que vienen de todas las secciones de la comunidad, algunos con avanzada edad y poca economía.  Y son estos mismos peregrinos los que con su gran fervor religioso, nos estimulan a que año tras año  continuemos ofreciendo nuestro apoyo a las peregrinaciones que ayudan a mantener viva la figura del Padre Félix Varela”.  Y continúa  el Dr. Cobelo: “Era el año de 1981 cuando fui por primera vez a San Agustín, en una peregrinación con un grupo de dentistas y personas de la comunidad de Miami; eran 3 ó 4 ómnibus. Monseñor Román llevó esa y otras peregrinaciones”.  Y el Dr. Abislaimán añade: “Pero un día Mons. Román se enfermó, no recuerdo la fecha, y me dijo que tenía que encargarme yo de eso; recuerdo que me dijo: “ahora te toca a tí”.  Y entonces Armando Cobelo me ayudó mucho en realizar las peregrinaciones y en las charlas que se dan en los viajes”.

Le pregunto al Dr. Abislaimán sobre el cementerio y me dice: “Bueno el cementerio estaba bastante abandonado, pero gracias al interés y la dedicación que tuvieron durante muchos años los señores Paul Fagundo, cubano, y X.L. Pellicer, de ascendencia menorquina (ya fallecidos los dos),  el cementerio de Tolomato se transformó  y pasó de un estado de deterioro muy grande, a encontrarse en la actualidad muy bien cuidado y arreglado, incluyendo el templete donde estuvieron los restos del Padre Varela”.  Y añade: “También durante las peregrinaciones se hace siempre una colecta y el dinero recogido es donado a la iglesia para ayudar con el mantenimiento del cementerio”.  Adentro del templete se conservan la tarja que cubría la tumba original del Padre Varela, un busto del presbítero obra de la escultora cubana, Dra. Rosaura García Tudurí, y un bello altar de caoba cubana.

Una peregrinacion histórica

“En Varela puede encontrar el destierro el mejor

                   aliento para la reconquista material y espiritual

de la patria irredenta[3]”.    Dr.  José Ignacio Rasco

Una de las peregrinaciones más importantes que se ha realizado es la del año 1988, cuando se cumplieron los 200 años del nacimiento de Varela.  Las actividades fueron patrocinadas por el Comité del Bicentenario del Padre Varela.  El Padre Rafael Escala fue instrumental en formar este Comité.  En aquella peregrinación, en la que pude participar, recuerdo que fuimos 8 autobuses desde Miami, o sea unos 400 peregrinos, y que otros peregrinos más se nos unieron en San Agustín. A las ceremonias de ese fin de semana histórico asistieron autoridades cubano americanas del gobierno estatal y de la ciudad de Miami, así como personalidades del exilio cubano, quienes hicieron uso de la palabra en los actos.

A pesar del intenso frío de aquel fin de semana del 27 y 28 de febrero de 1988, se participó en varias actividades.  La primera fue la de rendir homenaje al Padre Varela en el cementerio, y trasladar los restos del obispo Agustín Verot a una nueva sepultura.  Verot, quien había sido obispo de San Agustín a fines del siglo XIX, había estado sepultado en el mausoleo del Padre Varela desde su muerte en 1876 ya que  no pudieron encontrar otro lugar apropiado para darle sepultura. Y fue en aquella tarde del 27 de febrero de 1988 cuando fueron trasladados los restos a un nuevo monumento. En aquel acto estuvieron presentes el entonces párroco de la Catedral de San Agustín, el P. Joseph Baker, así como el obispo de la Diócesis, Mons. Joseph Snynder, y en representación de la comunidad cubana, el P. Felipe Estévez. Se procedió a colocar y bendecir el nuevo enterramiento del obispo Verot, y a homenajear a Varela en el aniversario de su nacimiento. El P. Estévez se dirigió a los presentes haciendo énfasis en la figura del Padre Varela como sacerdote, filósofo, patriota y Siervo de Dios.

Una vez terminada la ceremonia los peregrinos nos dirigimos a la Catedral, donde en el parque frente a ésta se colocó una tarja adosada a una piedra de coquina, la piedra típica de la Florida.  Una vez que se develó la tarja, pudimos leer:

Padre Félix Varela beloved member of the St. Augustine community

Main ideological founder of the Cuban nationality

Educator, philosopher, speaker and writer

Advocate of the human and civil rights in Cuba and the USA

Father of the underprivileged

Advocate of popular education and religious freedom

Pioneer of American catholic journalism

Vicar General of the Catholic Archdiocese of N.Y. (1837-1853)

The Father Félix Varela Bicentennial Committee

St. Augustine, Florida, February 25, 1988.

Traducción:

Padre Félix Varela, miembro querido de la comunidad de San Agustín

Principal fundador ideológico de la nación cubana,

Educador, filósofo, conferencista y escritor.

Defensor de los derechos civiles y humanos en Cuba y en los Estados Unidos

Padre de los desamparados

Defensor de la educación pública y de la libertad de religión

Pionero del periodismo en Norteamérica

Vicario General de la Arquidiócesis católica de Nueva York

El Comité del Bicentenario del Padre Félix Varela

San Agustín, Florida, 25 de febrero de 1988.

Además de las peregrinaciones, desde 1988 la Fundación Padre Varela ha estado desarrollando muchas otras actividades como veremos a continuación.

Contribuciones de la Fundación Padre Félix Varela

La doctrina del P. Varela tiene tanta permanencia hoy como la tendrá mañana.  El concibió una república absolutamente independiente, libre, y fundada sobre valores éticos bien definidos[4]”.        Dr. Félix Cruz Álvarez

Ininterrumpidamente y desde 1993, la Fundación ha llevado cabo mensualmente (excepto en el mes de agosto) las “Peñas Varelianas” en las que después de un sabroso desayuno en un restaurante local, se escucha a un conferencista exponer un tema religioso, cívico, educativo o histórico, y luego se  desarrolla un debate sobre el tema.  También publican el boletín, “Ecos de Varela” en el que se informa sobre pasadas y futuras actividades de la Fundación, sobre el proceso de beatificación y sobre la vida del P. Varela.  También la Fundación ha patrocinado por muchos años un concurso literario a nivel de estudiante y de adulto sobre la vida y la obra del Padre Varela.  En el colegio Félix Varela de Miami la Fundación lleva a cabo concursos y actividades con algunos profesores del plantel para mantener el conocimiento de Varela entre los estudiantes.

Otras actividades han sido:

® 2008   La Fundación Padre Varela colabora con la Editorial Cubana en la impresión de una obra valiosa, “Historia de la Isla y Catedral de Cuba” del Obispo Pedro Agustín Morrell de Santa Cruz. Anteriormente la Fundación ha colaborado con Editorial Cubana en la publicación de las Cartas a Elpidio del P. Félix Varela, La Vida del Presbítero Félix Varela de José Ignacio Rodríguez, y el libro La Posición Filosófica del P. Félix Varela del P. Gustavo Amigó, S.J.

® 2007   El Consejo #7420 de Caballeros de Colón levanta un monumento en la parroquia de la Inmaculada Concepción en la ciudad de Hialeah.

® 2003   Colocan una escultura del Padre Félix Varela, obra de un afamado artista italiano, en los terrenos de la Ermita de la Caridad de Miami.  El mismo artista realiza dos esculturas más en diferentes épocas para colocar: una al lado de la Catedral de San Agustín en el lugar donde se encontraba la habitación donde murió el Padre Varela, y la otra en Nueva York, donde Varela trabajó.

® 2001   La Fundación honra al Dr. Carlos J. Finlay, el gran científico cubano  descubridor del agente transmisor de la fiebre amarilla, abogando para que un colegio del Condado Miami-Dade lleve su nombre, lo cual logran;

® 1999   La Fundación aboga y logra que un high school del Condado Miami-Dade lleve el nombre Félix Varela Senior High School.

® 1997   Para honrar al P. Félix Varela, el Dr. Tirso del Junco, director de la Junta de Gobernadores del Servicio Postal de los EE. UU. en conjunción con la Fundación Padre Félix Varela, logran se expida una estampilla de correos que  muestra la efigie del P. Varela. Para esta celebración el Cardenal Jaime Ortega viene desde La Habana y visita San Agustín.  La ceremonia de expedición de la estampilla se celebra simultáneamente en Miami, San Agustín, Los Ángeles, Nueva Orleáns, Chicago, Nueva York, Houston y Key West.

® 1990   La ciudad de San Agustín confiere a Mons. Agustín Román y a la Fundación P. Félix Varela, las llaves de la ciudad.

® 1988   La Fundación erige un monumento al Padre Varela cerca de la Biblioteca pública West Dade Regional Library del Condado Miami-Dade.  El artístico medallón es obra del escultor Marc Smit.

® La Fundación Padre Varela está siempre presente en la Feria Internacional del Libro de Miami en el mes de noviembre, y en Cuba Nostalgia en el mes de mayo, en las que vende y promociona material sobre el Padre Varela.

® La Fundación ha estado presente en la Sección de Cultura de los Municipios de Cuba en el Exilio ofreciendo charlas educativas.

® La escultura que representa al P. Félix Varela sentado, obra del artista Gay García y que se exhibió en la Galería Bacardí y en la Ermita de la Caridad antes de ser llevada al Club San Carlos de Cayo Hueso, fue fotografiada por la Fundación quien luego imprimió un afiche conmemorativo. “Me parece que es una obra de arte increíble, añade Abislaimán, y ahora se puede disfrutar en el Club San Carlos en Key West”.

®  En el 2002 participaron como organización e individualmente en el programa y los eventos relacionados con las celebraciones del Centenario de la República de Cuba.

® También la Fundación Padre Varela ha participado en programas de la radio local, como son los de la WQBA, 1140 AM, donde la Fundación desarrolló un programa semanal los domingos en la noche por muchos años,  y luego en la 820 AM, Radio Paz, han estado presentes con la serie “Ciudadanos del Cielo”.  En 1996 radiaron la novela con la historia de la vida  de Varela de la que se hicieron grabaciones en casetes, y luego se vendieron más de 400 ejemplares. El guión de esta novela fue escrito por el Dr. Rafael Abislaimán y el elenco de actores lo compuso un grupo de teatro bajo la dirección del Sr. Juan Roig, del Dade County Auditorium.  Pero la primera vez que se transmite completa la vida de Varela por radio es en el programa de Agustín Tamargo, de grata memoria, quien durante un Viernes Santo permitió a la Fundación transmitirla completa.

La causa de beatificación

En el 1983 Monseñor Pedro Meurice Estiú lanza por primera vez el proyecto de beatificación del Padre Félix Varela, pidiendo a Roma permiso para comenzar los trámites.  Roma contesta afirmativamente y es entonces cuando Monseñor Meurice trabaja en la Arquidiócesis de Santiago de Cuba en la preparación de los documentos necesarios.  Serían 12 años de labor e investigación intensa por parte de la Iglesia de Cuba para terminar el trabajo, y el día de la Asunción de 1995 se reúnen miembros de este comité en Guanabacoa, La Habana, y se lleva la causa a Roma. Desde sus comienzos, la Fundación Padre Varela también participa activamente en la causa de beatificación junto con la Fundación Padre Varela de Nueva York que dirige Monseñor Octavio Cisneros.

El actual Postulador de la causa del Padre Varela es el Hno. Rodolfo Cosimo Meoli, DLS,  y en estos momentos se continúan los trámites y se sigue pidiendo un milagro al Padre Varela, quien ya es Siervo de Dios.  “Hay que pedir con insistencia por la beatificación del P. Varela, para verlo en los altares”, enfatiza el Dr. Abislaimán, actual presidente de la Fundación.  “Hasta ahora no se sabe de ningún milagro ocurrido. A los cubanos, tanto de la Isla como del exilio, nos hace falta tener un santo cubano, y no hay nada más significativo para Cuba que el Padre Varela”, sigue diciendo el doctor.  “Y a pesar de todos nuestros esfuerzos en la Fundación, con todo lo que se ha escrito, los monumentos y conferencias, Varela sigue siendo tan desconocido casi como al comienzo.  Sólo hemos escarbado un poquitico.  Y que la gente no piense que la causa va lenta; eso lleva tiempo. Pero hay que rezar para que se dé un milagro. ¡Ojalá que yo pueda ver en los altares al Padre Varela durante mi vida! porque para mi ha significado mucho la figura y la obra de este “santo cubano,” como dijera Martí.  La gente a veces se desespera, pero esto no se puede apurar.  Hay causas que demoran más de 100 años y nosotros nada más que llevamos 25.  ¡Pero deseamos que sea pronto!”

Por Varela y por Cuba

Esta tradición de las peregrinaciones a San Agustín patrocinada por la Fundación P. Varela ha despertado una inquietud por conocer mejor la vida de Varela y su obra en Cuba, España y los EE UU.  También ha fortalecido la espiritualidad de cubanos e hispanoamericanos católicos que hacen las peregrinaciones. Mucho le debemos a los miembros de la Fundación Padre Félix Varela y a los iniciadores de estas peregrinaciones a San Agustín quienes con persistencia y entrega han realizado ininterrumpidamente por 20 años, todas estas actividades que hemos visto. El Dr. Armando Cobelo termina diciendo: “La Ermita de la Caridad con Mons. Román al frente, y el Diácono Manolo Pérez, y la Fundación Padre Félix Varela, capítulo de Miami con el Dr. Rafael Abislaimán y Eloisa su esposa, y mi esposa Yolanda y yo, hemos continuado lo iniciado por Monseñor Román, que siempre con su entusiasmo y su piedad ha atraído a los peregrinos. Nosotros todo esto lo hacemos por Varela y por Cuba”.

Hay que peregrinar a San Agustín a rendir homenaje al Padre Félix Varela Morales. Es una experiencia única.  Le despertará el amor patrio, lo acercará más a Dios y al Padre Varela, y se sentirá que casi casi estuvo en Cuba a pesar de la distancia.

AL Padre Félix Varela

Por la Dra. Mercedes García Tudurí, 1988)

Nadie diga que arabas en el mar
cuando supiste unificar la esencia
de fe y de libertad, y la conciencia
cubana con sus frutos integrar.

Tu luz, Padre Varela, ha de alumbrar
los caminos de Cuba.  Tú presencia
será faro de paz, y en la inclemencia
nos marcará la senda que hay que andar.

Fuiste el primero que pidió el auxilio
de Dios para la Patria, el que el exilio
prefirió antes que al déspota acatar.
fuiste el primero que enseñó el camino,

el primero esforzado peregrino…
¡fuiste el primero que enseñó a pensar!

Resumen de la vida del Padre Varela

¿Por qué es tan importante Varela para el pueblo cubano?  “Siguiendo paso tras paso el transcurso de su vida”, dice el Padre José Conrado[5], “descubrimos en ella el hilo con que la Providencia fue llevando el corazón y la mente del joven sacerdote [Varela], hasta el punto en que mente y corazón fueron a un tiempo todo de Cristo, todo de la Iglesia, todo de Cuba”.  Nacido en La Habana en el 1788, Varela es ordenado sacerdote a los 23 años por el Obispo Espada.  Este pronto lo asigna como maestro de filosofía, física y ética en el Seminario de San Carlos y San Ambrosio, y allí Varela enseña a los que luego serían los puntales de la sociedad cubana del futuro: José Antonio Saco, Domingo del Monte, José de la Luz y Caballero, Felipe Poey, Gaspar B. Cisneros, entre otros.  Sacerdote católico de absoluta ortodoxia que a la vez es un hombre de ideas liberales perfectamente definidas, “era un filósofo de claro pensamiento – como decía la muy recordada Dra. Mercedes García Tudurí -  que se encontraba al día en las disciplinas de su tiempo, y todo este acervo estaba puesto al servicio de Cuba”.

En 1821, cuando Varela daba las clases de Constitución en el Seminario San Carlos de La Habana, el Obispo Espada le pide que aspire a diputado en las Cortes españolas, siendo luego elegido y se embarca para España representando a Cuba en el Parlamento.  En las Cortes españolas Varela reconoce la independencia de varias naciones de América, presenta un proyecto de ley sobre el gobierno autónomo de las islas de Ultramar y trata, pero no le da tiempo, a presentar su proyecto sobre la abolición de la esclavitud, ya que estando las Cortes reunidas, los franceses invaden España, el Rey se entrega y el P. Varela vota en contra de un rey vendido al poder extranjero.  Por ello es condenado a muerte junto con los otros diputados, y huye a los Estados Unidos donde comenzaría su exilio y su labor separatista. No sabe entonces que ya nunca más regresaría a Cuba.

Cuba ha sido desde hace casi dos siglos tierra de destierro: Heredia, Saco, Delmonte, Villaverde, Martí, y también lo sería para Varela.  Cuando el 15 de diciembre de 1823 desembarca en el puerto de Nueva York, comienza para él su exilio, y la labor que desempeñaría dentro de la iglesia de los Estados Unidos sería importantísima.  En los comienzos de su estancia en Filadelphia y luego en Nueva York aprende inglés, trabaja en la Iglesia de San Pedro, luego en la Iglesia de Cristo donde es pastor de una feligresía de irlandeses inmigrantes. Funda la parroquia de St. James en Nueva York y finalmente pasa a ser párroco de la iglesia de la Transfiguración.  Es también periodista y escribe El Habanero, un periódico que entra clandestinamente en Cuba y con el que Varela intentaba “revolucionar a Cuba”.  Funda y escribe el Youth’s Friend y el Truth Teller.  Edita con José Antonio Saco El Mensajero Semanal.  Funda el NY. Register and Catholic Diary y el Catholic Observer.  Publica las Cartas a Elpidio que es un tratado moral dirigido a la juventud cubana, y escribe en otras publicaciones más.  Es capellán del hospital Municipal de Nueva York, adonde acude a cualquier hora del día para asistir a los enfermos. Tiene planes de establecer nuevas parroquias, crear escuelas parroquiales y fundar un orfanato para niños de viudas y viudos pobres, y todos estos planes los lleva a conclusión.  Es Vicario General de Nueva York y en 1837 asiste al Tercer Concilio Provincial de Baltimore.  En 1842 forma parte del Primer Sínodo Diocesano y el Seminario Santa María de Baltimore le concede el título de Doctor en Sagrada Teología.

Pero durante toda su vida, y a pesar de esta actividad tan intensa en sus 30 años de exilio, no se desvincula de Cuba y trabaja por ella, y así lo expone desde Nueva York: “La imagen de la patria siempre está junto a nosotros, sentada a nuestra mesa de trabajar, a nuestra mesa de comer, a nuestra almohada.  Desecharla es en vano; ni ¿quién quiere desecharla?” Mantiene correspondencia con los intelectuales de la isla y con sus alumnos del Seminario San Carlos y San Ambrosio de La Habana.  Un día su hermana María Josefa le pide que regrese a La Habana, pero él le contesta que no lo hará: “Soy natural de este país aunque no soy su ciudadano, y nunca lo seré pues me he hecho el firme propósito de no pertenecer a ningún país de la tierra por las circunstancias que tu sabes me han separado de mi patria.  No planeo volver a allá, pero creo que le debo el tributo de mi amor y respeto al no unirme a ningún otro país”.

Ya en los últimos años de su vida, con la salud quebrantada, se retira a la ciudad de San Agustín, donde ya había vivido durante su niñez, y fallece el 25 de febrero de 1853 en una pequeña habitación junto a la Catedral.  “En tierra común es enterrado con varios árboles pequeños y una cruz”, dice Dagoberto Valdés[6]Hasta que meses después, el 13 de abril, fueron trasladados sus restos a una capilla erigida por los cubanos con los recursos que habían reunido en Cuba para ayudar al Padre.  Desde ese día todos los lunes en la tarde acudían a rogar a Dios por su alma varios fieles de San Agustín”.  Transcurrirían casi sesenta años después de su muerte, antes de que sus restos fueran trasladados a Cuba donde desde entonces reposan en el Aula Magna de la Universidad de La Habana.

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Oración para implorar la Canonización del Padre Félix Varela

Oh Dios, que en tu amorosa providencia
llamaste a tu Siervo Félix Varela a ser un
Apóstol del Evangelio de Jesucristo.  Concédeme la gracia
de imitar sus virtudes y cumplir fielmente mis deberes.
Te prometo cumplir los Mandamientos y practicar la ley
suprema del amor.  Dame fortaleza espiritual para resistir las
tentaciones de pecado y sobrellevar con dignidad y entereza
las dificultades de la vida.

Hazme un instrumento de tu amor para llevar consuelo
a los que sufren, enseñar a los que no saben, y promover la
causa de la verdad, la justicia y la paz.  Finalmente, te
ruego que glorifiques a tu Siervo Félix Varela y me concedas
por su intercesión este favor especial (haga aquí la petición).
te lo suplico por el mismo Jesucristo nuestro  Señor.
Amén.

                                                           Padre Nuestro, Avemaría y Gloria.

[1] El Nuevo Herald, 12 de enero, 1988.

[2] El Nuevo Herald, 1978.

[3] Diario Las Américas, noviembre, 1987.

[4] El Nuevo Herald, noviembre 1988.

[5] P. José Conrado, El Padre Félix Varela: Patria, Virtud y Piedad, www.hispanocubana.org.

[6] Dagoberto Valdés, Breve Biografía del Padre Varela, http//www2.glauco.it/vitral.com

Teresa Fernández Soneira es una escritora cubana que reside en Miami desde 1961. Es autora de varios libros, entre ellos: CUBA: Historia de la Educación Católica 1582-1961, y Con la Estrella y la Cruz-Historia de la Federación de las Juventudes de Acción Católica Cubana, así como de numerosos artículos de temas históricos y religiosos.

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