“No tenía brillo ni belleza para que nos fijáramos en él, y su apariencia no era como para cautivarnos. [3] Despreciado por los hombres y marginado, hombre de dolores y familiarizado con el sufrimiento, semejante a aquellos a los que se les vuelve la cara, no contaba para nada y no hemos hecho caso de él. [4] Sin embargo, eran nuestras dolencias las que él llevaba, eran nuestros dolores los que le pesaban. Nosotros lo creíamos azotado por Dios, castigado y humillado, [5] y eran nuestras faltas por las que era destruido nuestros pecados, por los que era aplastado. El soportó el castigo que nos trae la paz y por sus llagas hemos sido sanados.  Isaías 53. 2-5
 

Revista digital Palabra
XXX - Feb. 2009

Canal de la Santa Sede
en YouTube


La fuente de tus noticias: H2onews
El mejor servicio de información católica.

Cuba

Diáspora

Tierra Santa

Espiritualidad

Ética cristiana

Ecumenismo y
diálogo interreligioso

Enlaces

 


El gobierno cubano impide a Cáritas ayudar a la población

Dora Amador

La situación de Cuba es de crisis general y se ha agudizado por las contramedidas que impuso el gobierno de Fidel Castro al pueblo cubano después de las medidas del presidente Bush, dijo la directora de Cáritas Nacional de Cuba, Maritza Sánchez, en una visita al Centro Pastoral de Miami la primera semana de octubre.

“El alto incremento de precios en el mercado afecta a las personas que ya estaban en una situación difícil”, explicó Sánchez. “Si no fuera porque el gobierno lo impide, muchas personas podrían estar recibiendo alimentos, medicinas y materiales para sus casas derrumbadas, porque Cáritas tiene para dar; queremos que el gobierno nos autorice a ayudar a los necesitados”.

El impacto que ha tenido el huracán Charley en Cuba ha sido devastador, y no sólo porque arrasó con la agricultura en las zonas que proveen de alimentos a gran parte de la población de La Habana, sino por el incremento de los precios, y la disminución de los productos alimenticios a la venta.

“La situación es muy mala: toda la estructura de servicios de electricidad y servicio público están en su mayor crisis”, apuntó la directora.

Sánchez viajó a los Estados Unidos junto a Mons. Siro González Bacallao, presidente de Cáritas Cuba, para informar sobre el estado económico y social del país. Catholic Charities de la arquidiócesis de Miami, ha donado ya más de $30,000 a Cáritas Cuba desde que el país sufrió los estragos del huracán Charley.

En octubre, el Arzobispo John C. Favalora nombró al P. José Espino coordinador de los programas de Catholic Charities de Miami para la Iglesia cubana. “Se acaba de hacer entrega de otro cheque de $10,000, pero necesitan más”, dijo el padre Espino, quien fue de misionero por tres años a Cuba y está de regreso sirviendo en la arquidiócesis.

Cáritas Cuba brinda servicios de emergencia en casi todas las parroquias de la isla. Cuenta también con programas de ayuda permanente a las personas que padecen del síndrome de down, a los ancianos y a los enfermos de SIDA. También tiene programas de capacitación del voluntariado que ayuda a fortalecer la red de servicio. Tiene guarderías en las parroquias y varios medios de ayuda principalmente alimenticia para los niños y ancianos. Además de esto, cuenta con 91 grupos para la cultura y recreación en todo el país.

“Dentro de las posibilidades, la Iglesia tiene la obligación de acompañar a la gente y ayudarla a tratar de sobreponerse a la situación que la aplasta”, dijo Sánchez.

Cáritas tiene dos vías para poder llegar a las personas: suministrando lo que se necesite a través de las parroquias, y por medio de los centros de distribución.

“Si se lograra un acuerdo con los gobiernos locales, que nos autorizaran a entregar los contenedores que tenemos con techos, colchones y muchas otras cosas más de primera necesidad, mucho sufrimiento se ahorraría”. Sánchez añadió que se está en negociaciones hace tiempo, pero que ve difícil que el sistema les permita brindar la ayuda que les piden.

De acuerdo con Sánchez, muchas personas no tienen casas. Y se vive una situación de hambruna y aumentan las enfermedades.

“Todo lo que ves son miradas de desesperanza y tristeza. Cuando viajamos por La Habana se devela la pobreza que existe, pero que no veías. Porque cuando se cae la casa, esa pobreza sale a la luz. Y el cubano es muy digno: la pasa muy duro, pero no lo dice”.

Muchas personas están viviendo en albergues, pero la mayoría de esos lugares, donde se les promete que tendrán el derecho a comprar materiales para levantar su casa, dependen exclusivamente del Estado, que tiene los materiales de construcción pero no los pone al alcance del pueblo.

“No podemos quedarnos así, bajo los dictámenes del régimen”, dijo Sánchez. “Queremos ayudar y tenemos con qué, pero el gobierno nos tiene que permitir ayudar a ese pueblo tan necesitado”.

 

Webmaster: Alexandria Library Incorporated

 

Columnas publicadas
en El Nuevo Herald

Intimidades

Cuba y los cubanos

En Estados Unidos

Religión y espiritualidad

Mundo y humanidad

Reportajes y entrevistas
 

 

Artículos publicados en La Voz Católica
 


Artículos publicados en Palabra Cubana