“No tenía brillo ni belleza para que nos fijáramos en él, y su apariencia no era como para cautivarnos. [3] Despreciado por los hombres y marginado, hombre de dolores y familiarizado con el sufrimiento, semejante a aquellos a los que se les vuelve la cara, no contaba para nada y no hemos hecho caso de él. [4] Sin embargo, eran nuestras dolencias las que él llevaba, eran nuestros dolores los que le pesaban. Nosotros lo creíamos azotado por Dios, castigado y humillado, [5] y eran nuestras faltas por las que era destruido nuestros pecados, por los que era aplastado. El soportó el castigo que nos trae la paz y por sus llagas hemos sido sanados.  Isaías 53. 2-5
 

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XXX - Feb. 2009

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Los derechos humanos de la mujer

Dora Amador

“Los derechos humanos de las mujeres y las niñas son parte inalienable, integrante e indivisible de los derechos universales". Esta declaración hecha en la Conferencia Mundial de Derechos Humanos de Naciones Unidas celebrada en Viena en 1993 tiene que calar la conciencia de los activistas de derechos humanos. A la larga tendrán también ,que cambiar las leyes de gran parte del mundo, que considera a la mujer un ser humano inferior. Pero si esa declaración„ obtenida después de largos años de lucha feminista, no sacude la conciencia masculina universal, no logra cambios, las mujeres del mundo, tarde o temprano, los lograrán, porque en todos los continentes su voz reclamando justicia e igualdad se hace cada día más fuerte, más constante, más inclaudicable.

Todos los días mueren más mujeres y niñas a consecuencia de diversas formas de violencia y discriminación basadas en su sexo que por ningún otro tipo de abuso contra los derechos humanos. Más de un millón de niñas mueren sólo por el hecho de haber nacido mujer todos los años, y todos los años, millones de mujeres son mutiladas, golpeadas hasta morir, quemadas vivas, despojadas de sus derechos legales y compradas o vendidas en el comercio sexual.

La mutilación genital

Hoy existen en el mundo unos 110 millones de mujeres que viven con sus genitales mutilados, que sufren y sufrirán toda su vida dolores atroces, infecciones y enfermedades producidas por una salvaje ablación que se practica en unos 20 países de África, partes de Asia y Cercano Oriente. Hay varias formas de llevar a cabo esta operación; una de ellas consiste en arrancarle con una uña la piel del clítoris a bebitas de una semana de nacidas. Las que más se realizan son la extirpación completa del clítoris, o del clítoris y la labia minora, o la extirpación de ambos y además coser las paredes de la vulva, dejando sólo un pequeño orificio para el orine y la menstruación. Se calcula que dos millones de niñas son sometidas a esta práctica anualmente.

La revolución china eliminó la costumbre de amarrarle los pies a las mujeres, algo que se practicó por siglos para marcar su fragilidad. El dolor que causaba en las piernas, los pies y la espalda caminar dando saltos con los pies amarrados, fue documentado por la escritora Jung Chang en la biografía que escribió sobre su. abuela. Chang quiso reivindicar así a las mujeres de su país. La abuela de Chang no tenía nombre; en China la mujer es considerada tan insignificante que todavía hoy a muchas no se les pone nombre al nacer.

Las mujeres chinas ya no caminan atadas, pero desde que se estableció la ley que obliga a las parejas a tener un solo hijo, el número de niñas que son asesinadas es casi imposible de calcular. Millones de niñas son arrojadas en un cubo lleno de agua cuando nacen para que se ahoguen, o son abortadas tan pronto la madre sabe por medio del sonograma el sexo de la criatura. Otra práctica generalizada es dejarlas abandonadas para que mueran de sed y hambre o entregarlas a orfelinatos. Pero el horror que son los orfelinatos chinos salió a la luz hace poco cuando el Canal 4 de Inglaterra transmitió el documental The Dying Rooms, filmado por un equipo de trabajo de ese canal que se hizo pasar por empleados de orfelinatos norteamericanos. Las imágenes y los testimonios captados por las cámaras que lograron entrar al país escondidas son espeluznantes: a las niñas —no a los niños— se las deja amarradas a sillas y encerradas en unos cuartos hasta que se mueren.

Estos y muchos otros temas se discutirán en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer que se celebrará en Pekín del 4 al 15 de septiembre: el infanticidio femenino en India, donde todavía se quema a las viudas, y a miles de mujeres se les asesina por disputas sobre la dote; los castigos por medio de latigazos o lapidación que deben sufrir las mujeres musulmanas si no se ajustan al código indumentario de su país; la violación como arma de guerra —los ejemplos más recientes los tenemos en Bosnia-Herzegovina y en Ruanda—; la trata de mujeres y adolescentes con fines sexuales que se practica, muchas veces con la aquiescencia de los gobiernos, a nivel internacional; la creciente violencia contra la mujer en los países desarrollados, donde ésta se manifiesta más descarnadamente en la violencia doméstica, pero se ejerce de forma más sutil, pero no menos devaluante y marginante en el mundo laboral y social, y de la cual se hace cómplice la prensa por medio de la ridiculización, banalización u omisión de asuntos relacionados con la lucha por la igualdad de la mujer.

Pero en Pekín habrá también mucha mentira. La dirán los y las representantes de regímenes despóticos e inhumanos como los de Cuba y China.

Las mujeres cubanas

La delegación de Cuba estará presidida por Vilma Espín. La presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas y esposa de Raúl Castro, ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, irá a China a contar los "logros" de la revolución. "La burguesa”, "la mujer mejor vestida de Cuba", “la Primera Dama", como le llama el pueblo cubano despectivamente, no hablará de las golpizas y torturas que sufren las presas políticas en Cuba, ni de la desesperación que lleva cada vez a más mujeres a convertirse en prostitutas, ni de la trata de mujeres que ha implantado el gobierno castrista para conseguir divisas. Cuba no es el país con más bajo índice de mortalidad infantil en el hemisferio, como repite la maquinaria propagandística de Fidel Castro, es el más alto, porque es el que tiene la tasa más elevada de abortos. Estos son alentados por el Estado para obtener altas sumas de dinero utilizando el trasplante de tejido cerebral de fetos vivos que se venden a extranjeros por miles de dólares.

Es por eso tan importante el Foro de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que se inició ayer y se extenderá hasta el 8 de septiembre en Huairou, a 55 millas de Pekín. Ya que además de los grandes temas que centrarán el trabajo de la mayor reunión de mujeres en la historia, de las plenarias y debates que se celebrarán para definir planeamientos estratégicos tendientes a fortalecer el movimiento de mujeres y ejercer presión sobre los gobiernos, habrá muchas voces que se alzarán para denunciar y desmentir a gobiernos como el de China y Cuba, y a. mujeres que, como Vilma Espín, son cómplices de la infamia.

Fuente: 'Index on Censorship', edición de julio y agosto de 1995 y 'Recomendaciones de Amnistía Internacional a la Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer”

1995/08/20

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