Gozos y
Esperanzas III: La Actividad en el Mundo
Alfredo Romagosa
Seguimos comentando sobre el documento Constitución
Pastoral sobre la Iglesia en el Mundo Actual del
Concilio Vaticano II, conocido como Gaudium et Spes
(Los gozos y las esperanzas). En este artículo
concluímos la Primera Parte con el tercer capítulo
titulado La Actividad Humana en el Mundo, y
comenzamos la Segunda Parte.
Valor de la Actividad Humana
Contra aquellos que afirman que el cristiano se debe de
alejar de las realidades terrenas, el Concilio confirma
el valor de la actividad humana en el mundo:
Una cosa hay cierta para los creyentes: la actividad
humana individual y colectiva o el conjunto ingente de
esfuerzos realizados por el hombre a lo largo de los
siglos para lograr mejores condiciones de vida,
considerado en sí mismo, responde a la voluntad de Dios.
Creado el hombre a imagen de Dios, recibió el mandato de
gobernar el mundo en justicia y santidad, sometiendo a
sí la tierra y cuanto en ella se contiene, y de orientar
a Dios la propia persona y el universo entero,
reconociendo a Dios como Creador de todo... [#34]
Y esto no se refiere solamente a las grandes hazañas:
Esta enseñanza vale igualmente para los quehaceres más
ordinarios. Porque los hombres y mujeres que, mientras
procuran el sustento para sí y su familia, realizan su
trabajo de forma que resulte provechoso y en servicio de
la sociedad, con razón pueden pensar que con su trabajo
desarrollan la obra del Creador, sirven al bien de sus
hermanos y contribuyen de modo personal a que se cumplan
los designios de Dios en la historia. [#34]
El progreso humano acentúa la responsabilidad social:
“Cuanto más se acrecienta el poder del hombre, más
amplia es su responsabilidad individual y colectiva. De
donde se sigue que el mensaje cristiano no aparta a los
hombres de la edificación del mundo si los lleva a
despreocuparse del bien ajeno, sino que, al contrario,
les impone como deber el hacerlo.” [#34]
Ciencia y Fe
Cuando se habla del progreso humano, enseguida vienen a
la mente los conflictos del pasado entre los
descubrimientos de la ciencia y lo que se pensaba eran
dogmas de fe, como el caso de Galileo. El documento
afirma la autonomía de la investigación científica,
basada en el pricipio del gran Cardenal Newman, que la
verdad nunca se opone a la verdad:
Por ello, la investigación metódica en todos los campos
del saber, si está realizada de una forma auténticamente
científica y conforme a las normas morales, nunca será
en realidad contraria a la fe, porque las realidades
profanas y las de la fe tienen su origen en un mismo
Dios. Más aún, quien con perseverancia y humildad se
esfuerza por penetrar en los secretos de la realidad,
está llevado, aun sin saberlo, como por la mano de Dios,
quien, sosteniendo todas las cosas, da a todas ellas el
ser. Son, a este respecto, de deplorar ciertas actitudes
que, por no comprender bien el sentido de la legítima
autonomía de la ciencia, se han dado algunas veces entre
los propios cristianos; actitudes que, seguidas de
agrias polémicas, indujeron a muchos a establecer una
oposición entre la ciencia y la fe. [#36]
Deformación de la Actividad Humana por el Pecado
El progreso también conlleva la tentación de la ambición
y el egoísmo:
La Sagrada Escritura, con la que está de acuerdo la
experiencia de los siglos, enseña a la familia humana
que el progreso altamente beneficioso para el hombre
también encierra, sin embargo, gran tentación, pues los
individuos y las colectividades, subvertida la jerarquía
de los valores y mezclado el bien con el mal, no miran
más que a lo suyo, olvidando lo ajeno. Lo que hace que
el mundo no sea ya ámbito de una auténtica fraternidad,
mientras el poder acrecido de la humanidad está
amenazando con destruir al propio género humano.
A la hora de saber cómo es posible superar tan
deplorable miseria, la norma cristiana es que hay que
purificar por la cruz y la resurrección de Cristo y
encauzar por caminos de perfección todas las actividades
humanas, las cuales, a causa de la soberbia y el
egoísmo, corren diario peligro. El hombre, redimido por
Cristo y hecho, en el Espíritu Santo, nueva criatura,
puede y debe amar las cosas creadas por Dios. Pues de
Dios las recibe y las mira y respeta como objetos
salidos de las manos de Dios. [#37]
Misión de la Iglesia en el Mundo Contemporáneo
La Primera Parte del documento finaliza con una
exhortación, enfatizando el compromiso del cristiano a
participar en la solución de los problemas del mundo.
Esto es simplemente nuestra obligación debido al llamado
de Jesús de ocuparnos los unos de los otros:
El Concilio exhorta a los cristianos, ciudadanos de la
ciudad temporal y de la ciudad eterna, a cumplir con
fidelidad sus deberes temporales, guiados siempre por el
espíritu evangélico. Se equivocan los cristianos que,
pretextando que no tenemos aquí ciudad permanente, pues
buscamos la futura, consideran que pueden descuidar las
tareas temporales, sin darse cuenta que la propia fe
es un motivo que les obliga al más perfecto cumplimiento
de todas ellas según la vocación personal de cada
uno...[#43]
Segunda Parte: Algunos Problemas Más Urgentes
La Segunda Parte del documento se concentra en algunos
temas específicos, aplicando los principios expresados
en la Primera Parte. Le recomendamos a los lectores que
consulten también la nueva encíclica de Papa Benedicto
XVI, Caritas in Veritate, donde actualiza aún más
estos temas sociales.
Dignidad del Matrimonio y de la Familia
El primero de los temas de la Segunda Parte es la
importancia de la familia, pues es la base de toda la
estructura social y educativa, tanto desde el punto de
vista humano como el cristiano:
El bienestar de la persona y de la sociedad humana y
cristiana está estrechamente ligado a la prosperidad de
la comunidad conyugal y familiar... {#47] Gracias
precisamente a los padres, que precederán con el ejemplo
y la oración en familia, los hijos y aun los demás que
viven en el círculo familiar encontrarán más fácilmente
el camino del sentido humano, de la salvación y de la
santidad. En cuanto a los esposos, ennoblecidos por la
dignidad y la función de padre y de madre, realizarán
concienzudamente el deber de la educación,
principalmente religiosa, que a ellos, sobre todo,
compete. [#48]
Progreso de la Cultura
La Segunda Parte continúa con el tema amplio del
desarroyo cultural, el cual define:
Es propio de la persona humana el no llegar a un nivel
verdadera y plenamente humano si no es mediante la
cultura... Con la palabra cultura se indica, en
sentido general, todo aquello con lo que el hombre afina
y desarrolla sus innumerables cualidades espirituales y
corporales; procura someter el mismo orbe terrestre con
su conocimiento y trabajo; hace más humana la vida
social, tanto en la familia como en toda la sociedad
civil, mediante el progreso de las costumbres e
instituciones... [#53]
El documento continúa, resaltando que nos encontramos en
una nueva época, debido a varios factores claves, como
el progreso sustancial en todas las ciencias y el
desarroyo de la conciencia de que todos somos parte de
una comunidad mundial:
Las circunstancia de vida del hombre moderno en el
aspecto social y cultural han cambiado profundamente,
tanto que se puede hablar con razón de una nueva época
de la historia humana.
Por ello, nuevos caminos se han abierto para
perfeccionar la cultura y darle una mayor expansión.
Caminos que han sido preparados por el ingente progreso
de las ciencias naturales y de las humanas, incluidas
las sociales; por el desarrollo de la técnica, y también
por los avances en el uso y recta organización de los
medios que ponen al hombre en comunicación con los
demás. De aquí provienen ciertas notas características
de la cultura actual: Las ciencias exactas cultivan al
máximo el juicio crítico; los más recientes estudios de
la psicología explican con mayor profundidad la
actividad humana; las ciencias históricas contribuyen
mucho a que las cosas se vean bajo el aspecto de su
mutabilidad y evolución; los hábitos de vida y las
costumbres tienden a uniformarse más y más; la
industrialización, la urbanización y los demás agentes
que promueven la vida comunitaria crean nuevas formas de
cultura [cultura de masas], de las que nacen nuevos
modos de sentir, actuar y descansar; al mismo tiempo,
el creciente intercambio entre las diversas naciones y
grupos sociales descubre a todos y a cada uno con
creciente amplitud los tesoros de las diferentes formas
de cultura, y así poco a poco se va gestando una forma
más universal de cultura, que tanto más promueve y
expresa la unidad del género humano cuanto mejor sabe
respetar las particularidades de las diversas culturas.
[#54]
El Saber y el Trabajo
La manera principal en que el ser humano contribuye al
progreso es a través de su trabajo. Este tema está
directamente basado en el pensamiento del padre Pierre
Teilhard de Chardin, quien insiste que amamos con
nuestro trabajo:
El hombre, en efecto, cuando con el trabajo de sus manos
o con ayuda de los recursos técnicos cultiva la tierra
para que produzca frutos y llegue a ser morada digna de
toda la familia humana y cuando conscientemente asume su
parte en la vida de los grupos sociales, cumple
personalmente el plan mismo de Dios, manifestado a la
humanidad al comienzo de los tiempos, de someter la
tierra y perfeccionar la creación, y al mismo tiempo se
perfecciona a sí mismo; más aún, obedece al gran
mandamiento de Cristo de entregarse al servicio de los
hermanos.
Además, el hombre, cuando se entrega a las diferentes
disciplinas de la filosofía, la historia, las
matemáticas y las ciencias naturales y se dedica a las
artes, puede contribuir sobremanera a que la familia
humana se eleve a los conceptos más altos de la verdad,
el bien y la belleza y al juicio del valor universal...
[#57]
Las Ciencias y la Tecnología
El documento continúa reconociendo los valores positivos
de las distintas disciplinas del saber, empezando por la
ciencia:
Entre tales valores se cuentan: el estudio de las
ciencias y la exacta fidelidad a la verdad en las
investigaciones científicas, la necesidad de trabajar
conjuntamente en equipos técnicos, el sentido de la
solidaridad internacional, la conciencia cada vez más
intensa de la responsabilidad de los peritos para la
ayuda y la protección de los hombres, la voluntad de
lograr condiciones de vida más aceptables para todos,
singularmente para los que padecen privación de
responsabilidad o indigencia cultural. Todo lo cual
puede aportar alguna preparación para recibir el mensaje
del Evangelio, la cual puede ser informada con la
caridad divina por Aquel que vino a salvar el mundo.
[#57]
La Literatura y el Arte
En el mundo moderno existe el peligro de menospreciar
las humanidades:
También la literatura y el arte son, a su modo, de gran
importancia para la vida de la Iglesia. En efecto, se
proponen expresar la naturaleza propia del hombre, sus
problemas y sus experiencias en el intento de conocerse
mejor a sí mismo y al mundo y de superarse; se esfuerzan
por descubrir la situación del hombre en la historia y
en el universo, por presentar claramente las miserias y
las alegrías de los hombres, sus necesidades y sus
recurso, y por bosquejar un mejor porvenir a la
humanidad. [#62]
La Teología
Desde luego, la teología es la más importante de las
ciencias, pero siempre en diálogo con las otras
disciplinas:
Los que se dedican a las ciencias teológicas en los
seminarios y universidades, empéñense en colaborar con
los hombres versados en las otras materias, poniendo en
común sus energías y puntos de vista. la investigación
teológica siga profundizando en la verdad revelada sin
perder contacto con su tiempo, a fin de facilitar a los
hombres cultos en los diversos ramos del saber un más
pleno conocimiento de la fe... Más aún, es de desear
que numerosos laicos reciban una buena formación en las
ciencias sagradas, y que no pocos de ellos se dediquen
ex profeso a estos estudios y profundicen en
ellos.
[#62]
Fuentes:
·
Enlace al Documento Gaudium et Spes
·
Enlace al Documento Caritas in
Veritate
Julio, 2009 |