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Un
pedido a la madre patria
Dora Amador
Los signos son buenos: en abril el Comité Internacional
para la Democracia en Cuba convocó en Berlín a la
reunión Democracia en Cuba: en busca de iniciativas
comunes, que tuvo más de 200 participantes entre los que
se encontraban líderes políticos, representantes de la
oposición cubana de la isla y del exilio y
Organizaciones No Gubernamentales de Derechos Humanos de
23 países, que expresaron su deseo de encontrar una
política común para promover la democracia en Cuba. Los
resultados de la reunión son muy esperanzadores, porque
se han tomado resoluciones que van a influir --o ya
están influyendo-- en la posición común que la Unión
Europea asuma hacia Cuba en su próxima reunión en junio.
Estaba en España cuando Miguel Ángel Moratinos fue a La
Habana. Me asombró mucho comprobar que mi ira y
repulsión ante esta visita del ministro de Exteriores
español la compartían varios periodistas de La Razón,
El País, ABC, El Mundo,
importantes periódicos españoles que contenían columnas
de opinión y reportajes casi diarios sobre esta visita,
y todos la criticaban fuertemente. Vamos, a lo español.
Qué decir de los editoriales publicados en ABC y El País
cuando regresó a Madrid el funcionario socialista que
apoya regocijado el sistema esclavista de capitalismo
salvaje imperante en Cuba.
Descubrí que en España se cubrió esta noticia con más
profundidad y pasión que en Miami y la solidaridad con
el pueblo cubano por parte de la prensa fue total. Al
hombre lo hicieron talco --como dicen tan gráficamente
mis hermanos de la isla-- en su país. Y dice Felipe
Pérez Roque, llenándose la boca, que España es un
"interlocutor privilegiado" ante la Unión Europea. Lo
era. Zapatero y su gobierno no tienen autoridad moral
para trazar las pautas que la UE debe seguir en el caso
cubano. Varias empresas españolas han instaurado, junto
al régimen totalitario de Castro, un sistema bien
lucrativo de apartheid en contra de los cubanos, a
quienes se les prohíbe la entrada en sus lujosos hoteles
o se les paga sueldos de miseria en componenda
financiera con la dictadura castrista.
Hoy sabemos que el gobierno checo ha enviado una carta
al Ministerio de Asuntos Exteriores español en la que
denuncia "en términos muy airados" la política española
en el seno de la Unión Europea con respecto a Cuba. Y ya
ha trascendido a la prensa que Alemania tendrá una
posición firme en defensa de los derechos humanos en
Cuba y propondrá la necesidad urgente de hallar medidas
para liberar lo antes posible a la isla. A esta posición
se suman los países ex comunistas de la UE, liderados
por la República Checa, Hungría, Eslovaquia, Estonia,
Lituania, Polonia y otros que sufrieron en carne viva
los horrores del comunismo. Ellos sí tienen la fuerza
moral para ser "interlocutores privilegiados" del
sufrimiento del pueblo cubano.
En el documento final de la reunión de Berlín,
Democracia en Cuba: en busca de iniciativas comunes, los
participantes expresaron su apoyo a la declaración
Unidad por la libertad, firmada en Cuba el 14 de abril
por los principales miembros de la oposición cubana y de
la sociedad civil, incluyendo, como sabemos, a Oswaldo
Payá, del Movimiento Cristiano Liberación, y a Martha
Beatriz Roque, de la Asamblea para Promover la Sociedad
Civil en Cuba. Ambos líderes de la oposición enviaron
mensajes grabados en vídeos que tuvieron un fuerte
impacto en los participantes.
"Esto es un signo claro de que las diferentes corrientes
y los movimientos de la oposición democrática cubana
están preparados y tienen la voluntad de trabajar juntos
para establecer la democracia en la isla", dice la
declaración final de la reunión de Berlín. "Respaldamos
esta declaración de unidad y esperanza, y aplaudimos a
las personas y los grupos implicados en esta iniciativa
por su valentía, visión y liderazgo. Esa valentía y ese
liderazgo se hacen necesarios en la Unión Europea.
Hacemos un llamado a los líderes europeos para que dejen
de lado sus diferencias con la misma firmeza y claridad
que lo han hecho las fuerzas opositoras en Cuba, y que
tomen una posición de principios común para apoyar en su
totalidad las fuerzas democráticas en Cuba".
Esta importantísima cumbre emitió unas Recomendaciones
para la política de la Unión Europea hacia Cuba
redactadas y firmadas también en Berlín. "La Unión
Europea debería, a través de su Posición Común
redefinida, enviar una señal clara a las elites
militares y económicas en La Habana, diciendo que este
régimen opresivo no va a seguir siendo tolerado y que la
UE no cooperará si el régimen no realiza cambios
significativos con respeto a la democracia y el estado
de derecho", dice la introducción a las medidas, que el
lector podrá leer en la página web del Comité
Internacional para la Democracia en Cuba, http://www.icdcprague.org.
¡Cuánto tenemos los cubanos que agradecerle a Vaclav
Havel y a los integrantes de este comité por él fundado!
¡Cuánto también a la Democracia Cristiana Internacional
y a tantos hombres y mujeres del mundo que nos apoyan en
esta lucha que no parece tener fin!
España está todavía a tiempo de "desfacer entuertos" si
nos sorprende obteniendo la liberación de todos los
presos políticos; el compromiso del régimen comunista
para celebrar elecciones libres y justas en presencia de
observadores extranjeros; su apoyo total a la sociedad
civil y a la oposición interna, y su ayuda --en eso
tiene experiencia que aportar-- en la transición
pacífica hacia a la democracia en Cuba.
Moratinos podría empezar invitando a su reunión del 28 y
el 29 de mayo en La Habana, para tratar con Pérez Roque
"asuntos de derechos humanos", al recién creado Consejo
de Relatores de Derechos Humanos de Cuba, presidido por
Margarito Broche, ex preso político; e invitar a su
embajada a los integrantes de Unidad por la libertad
para escucharlos y poner en marcha un plan común para
lograr una libertad y un estado de derecho como existen
en España. ¿Es mucho pedirle a la madre patria?
Mayo 25, 2007 |