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Castro, orishas y jesuitas
Dora Amador
He aquí algunos hechos observados por mí hasta hoy 15 de
agosto, que arrojo como colaboración a la intensa obra
que los cubanos, incesante y angustiosamente, realizamos
para descifrar los códigos secretos, el lenguaje cifrado
en que se está llevando a cabo a espaldas del pueblo el
traspaso de poderes en Cuba, la enfermedad de Fidel
Castro y el futuro inmediato de la nación.
El 12 de agosto, Granma publicó bajo el titular
“En porte firme como el caguairán”: ``Un amigo cuenta
que hace apenas unas horas, al visitar al comandante a
fin de despachar brevemente ciertos asuntos, fue testigo
de una buena noticia que entusiasmado resumió en una
frase: `El caguairán se levantó' ''. El caguairán,
explica Granma, ``es un árbol de madera dura y
resistente, ideal para fabricar obras duraderas''. La
metáfora se difundió por los principales periódicos del
mundo, lo cual prueba la avidez de información de la
prensa internacional sobre el estado de salud de Castro.
Invito a los que quieran investigar, que escriban en
Google la palabra ``caguairán'', que fue lo que hice yo
en un intento de descubrir otros atributos de este árbol
que se conoce con ese nombre en la zona oriental, pero
en la occidental se le llama ``quiebrahacha''. A
continuación comparto mis hallazgos sobre este árbol con
que el misterioso ``amigo'' -cuya identidad permanece
secreta- comparó a Fidel Castro en su lecho de enfermo.
• En lukumí, al caguairán se le llama bi, que quiere
decir ``causa del mal o sufrimiento''. Para Fernando
Ortiz, padre de la etnología cubana, la palabra bilongo
es una corrupción de birongo —``bi'' (causa del mal o
sufrimiento), ``iron'' (persona enferma), ``go'' (esconder)—,
cuyo origen es yoruba y significa ``causa oculta del
sufrimiento de una persona enferma o abatida''.
• En congo, el árbol se conoce como uye. No he podido
hallar nada sobre esta palabra, a no ser que se le añada
la h: ``huye''.
• En Cuba hay un pueblo muy cerca de la Base Naval de
Guantánamo que se llama Caguairán Blanco; y otro muy
cerca del puerto del Mariel que se llama Quiebra Hacha.
(Se podría hacer una conexión entre ``uye'' y estos dos
puertos de mar por donde han ``huido'' miles de cubanos).
• La deidad afrocubana que es ``dueña'' del árbol se
llama Assowano, que quiere decir ``los muertos''. Pero a
la vez ``assowano'' se identifica con San Lázaro y esto
sólo lo pude encontrar en un informe titulado Consejo de
Lucero para 1999. La Regla de Ocha identifica a este
Lucero Mundo con una deidad que está siempre en el
cementerio. El ``Consejo a Lucero'' dice en parte: ``En
los próximos 3 a 5 años seremos testigos de un número
inusual de muertes inesperadas. La atmósfera está llena
de olor a sangre y carne podrida. Hay problemas con
sangramientos intestinales, úlceras sangrantes y el
vómito de sangre. En menor medida habrá problemas con
sangramiento por el recto y en la orina''.
• En el pueblo Quiebra Hacha nació una celebración
ritual que se conoce como el kinfuiti. Fernando Ortiz
afirma que esta palabra proviene del kinfuanti del
kinkingo, o sea, ``ki'' es un prefijo, ``nfua'' quiere
decir muerto o muerte y ``nti'' significa tronco del
árbol. De ahí que equivalga a definir el kinfuiti como
el ``tambor o tronco que funciona por o para la muerte''.
• En el vídeo grabado el 13 de agosto en el hospital se
ven detrás de la cama del dictador cubano dos muñecos,
uno es Castro y el otro Chávez, quien dice, tocando a
Fidel vestido de rojo en la cama, que cuando se enteró
de su gravedad ``yo recé, porque yo soy creyente, tú
sabes''. Me extrañó mucho la presencia de esos dos
muñecos allí, detrás de los dos. Pero después, en mi
investigación sobre los árboles, para mi asombro hallé
fotos de unos muñecos similares con ojos grandes que la
Regla del Palo Monte llama ``guerreros'' y forman parte
de un ``caldero'' llamado también nganga, nkiso, prenda.
Aunque no sé nada de los ritos de la santería cubana, he
aquí mi interpretación de los hechos:
Fidel Castro está enfermo de muerte, el ``amigo'' que lo
visitó en el hospital es un santero que le hizo algún
``trabajo''; “despachar ciertos asuntos'', dijo Granma.
El santero habló a conciencia de que su mensaje
verdadero sería entendido por los iniciados en esa
materia, aunque para la prensa utilizaba una bella
metáfora de fortaleza.
Cuando Raúl le entrega el cuadro de su hermano a Chávez
dice: ``En ningunas manos está mejor este cuadro''. El
traspaso del cuadro, ¿no significa también el traspaso
de poder de Raúl a Chávez?
Termino este artículo haciendo referencia a algo muy
significativo para mí, porque es mi fe. El 31 de julio
de 2006 se celebró el 450 aniversario de la muerte de
san Ignacio de Loyola y el 500 de dos de sus compañeros
fundadores de la Compañía de Jesús: Francisco Javier y
Pedro Fabro. Los jesuitas del mundo están de fiesta. El
Papa decidió nombrar el 2006 como año jubilar por esta
razón y lo consagró al Espíritu Santo. En la Casa
Manresa de Miami, el jubileo se celebró con la santa
misa, que el querido padre jesuita Florentino Azcoitia
interrumpió casi llegando al final para dar la noticia:
ese día, 31 de julio, Fidel Castro Ruz cedió el poder a
su hermano Raúl.
Cuando tomó el poder en Cuba, Castro convirtió el
colegio jesuita de Belén, donde estudió, en un cuartel,
quitó los cuadros de Ignacio de Loyola para poner los
suyos propios; persiguió a los cristianos y muchos
murieron gritando ``¡Viva Cristo Rey!'' en el paredón de
fusilamiento. Pero tengo entendido que no hace mucho
visitó el colegio y ordenó que se restaurara la capilla
como cuando estaba en su época de estudiante.
Hoy yace en su lecho de muerte el hombre que no eligió
la bandera de Cristo (ver las reglas de discernimiento
de espíritus y la elección de las banderas en los
Ejercicios espirituales de Ignacio de Loyola).
A Fidel Castro, que quiso ser dios sin Dios, le llega la
hora de enfrentarse con su Creador, que lo hizo libre.
Es la hora del Juicio Final.
Agosto 23, 2006 |