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Unidos
en el programa de transición
Dora Amador
En el Latin Quarter Cultural Center de la Calle 8 de
Miami tuvo lugar el sábado 22 de enero una reunión sin
precedentes entre cubanos. Por primera vez
representantes de todas las organizaciones políticas
importantes del exilio se reunieron en torno a una
enorme mesa rectangular para dialogar. El encuentro fue
convocado por el Comité Coordinador del Diálogo Nacional
en el Exterior.
Y así fue que se empezó a lograr a gran escala política
el objetivo fundamental del Documento de Trabajo para el
Programa de Transición del Movimiento Cristiano
Liberación, que dirige Oswaldo Payá Sardiñas: rescatar
la soberanía del pueblo, es decir, que cada cubano
vuelva a ser soberano practicando su derecho a reunirse
y ejercer la libertad de expresión para planificar
juntos un futuro de libertad para Cuba con el consenso
de todos. El diálogo se está realizando allá y acá.
``Lo que hoy se celebra aquí es el ejercicio del
verdadero diálogo, no es una revolución militar ni
conspirativa, y lo hacemos a la luz del día: movilizar
el ejército de los insatisfechos aquí y allá'', dijo
Virgilio Beato, presidente del Comité Coordinador.
Presentes estaban las organizaciones participantes en el
Diálogo Nacional para la Transición a la Democracia en
Cuba y dos oradores críticos al proyecto a quienes se
les invitó para escuchar sus argumentos.
Los dos ponentes fueron Antonio Jorge, economista y
fundador de la Concertación Cívica Cubana y el banquero
Alberto Luzárraga, de la Alianza Democrática Cubana.
Ambos aportaron ideas brillantes sobre un proceso de
transición democrática viable para Cuba y criticaron el
documento de trabajo del MCL, haciendo referencia
específica a algunos de sus postulados. Al final de cada
disertación los representantes de las organizaciones
políticas tuvieron la oportunidad de apoyar, cuestionar
o debatir los argumentos de Jorge y Luzárraga y ellos de
contestar. Ese intercambio de ideas libres entre todos
los participantes hizo posible así el diálogo respetuoso
a que aspiramos para crear entre todos el Programa de
Transición que queremos.
``El consenso es lo esencial'', afirmó Carlos Saladrigas,
del Cuban Study Group. ``Hay que eliminar el miedo, que
es el mayor obstáculo que existe. Si nos liberamos del
miedo veremos el cambio''. Saladrigas explicó que la
liberación de Cuba conlleva un proceso que va ``de la A
a la Z. No queramos llegar a la Z, a la visión final, si
primero no transitamos por la B, la C, etc.”.
Le pregunté al doctor Jorge que por qué no se unía al
Comité Coordinador del Diálogo Nacional y me respondió
que lo haría cuando en Cuba se unieran Oswaldo Payá y el
grupo de Marta Beatriz Roque, Oscar Elías Biscet, René
Gómez Manzano, et ad. ``Que se unan todos allá y nos
unimos todos acá''. Una idea y un pedido que sale no
sólo del corazón de este hombre que tanto ama y lucha
por la libertad de Cuba, sale de muchos allá y acá:
unidad en la pluralidad de ideas hasta refundar la
república que todos queremos.
Providencialmente, al otro día de este fecundo diálogo
entre cubanos del exilio se supo que los dirigentes de
las mayores organizaciones disidentes en Cuba planean
llevar a cabo un Congreso Nacional el 20 de mayo.
Convocado por la Asamblea para la Promoción de la
Sociedad Civil, que dirige Marta Beatriz Roque y agrupa
a más de 300 organizaciones en la isla, el congreso se
propone estructurar un proyecto político de transición a
la democracia. El informe se le envió a Fidel Castro y
se le comunicó que los disidentes harán uso del ``derecho
de libertad de reunión y de asociación pacífica'' para
realizar el cónclave, al que han invitado a unos 60
diplomáticos extranjeros y a toda la prensa.
Sepamos aprovechar, por lo menos esta vez, la
oportunidad que Dios sin duda nos brinda de nuevo:
unirnos. Le pido a la Asamblea para la Promoción de la
Sociedad Civil que invite, si no lo ha hecho ya, a
Oswaldo Payá y al Movimiento Cristiano Liberación al
congreso; y a Payá que asista y participe activamente en
este histórico evento que será decisivo para nuestro
futuro libre.
Si la Alianza para la Promoción de la Sociedad Civil y
los integrantes del Diálogo Nacional Cubano unen sus
fuerzas allá y acá, habremos logrado lo que más teme
Castro: la unidad, y habremos creado entre todos el
programa de transición que queremos.
El 20 de mayo, la mayoría de las organizaciones
disidentes en Cuba habrán podido ver el vídeo que se
grabó de la reunión celebrada aquí el 22 de enero. Esa
grabación ya está en la isla. Que se grabe en su
totalidad la del 20 de mayo para poder verlos,
escucharlos a ellos. ¿El próximo paso? Una
videoconferencia entre todos, los de allá y los de acá.
Que algún periodista, algún canal de televisión empiece
a trabajar en eso ya, tenemos más de tres meses. Los ``gastos''
de esa transmisión deben ser secundarios, empresas y
cubanos hay que pueden costearla si tienen como
prioridad la libertad de Cuba.
Veamos la reacción de Castro y sus víboras, que también
los periodistas de la prensa extranjera podrán grabar
para la historia.
Enero 26, 2005 |