|
En el
aniversario de Concilio
Dora Amador
Felicidades a mis hermanos periodistas independientes de
Cuba por el premio de la Sociedad Interamericana de
Prensa.
Para que no se olviden, dos fechas grandes de los
cubanos, 10 de octubre, Yara, 24 de febrero, Baire,
renacen ahora no sólo como ecos de nuestras gestas
independentistas del siglo pasado, con una nueva carga,
como un murmullo: 10 de octubre de 1995: nace Concilio
Cubano, primer foro de la oposición en Cuba; 24 de
febrero del 96: fecha en que las más de 100
organizaciones que lo integran se iban a reunir en La
Habana para llevar a cabo un concilio pluralista que el
régimen intentó aplastar encarcelando a la mayoría de
sus dirigentes días antes del encuentro. Fecha del
asesinato de los cuatro pilotos de Hermanos al Rescate.
A un hombre más que a ningún otro se le debe la
extraordinaria capacidad de unir a toda la oposición en
Cuba en un solo frente común: Leonel Morejón Almagro.
Desde la cárcel de Ariza, donde cumple una condena de 14
meses, Morejón Almagro exhortó hace sólo unos días: "Por
favor, en esta hora suprema que vive la patria, tomen
medidas para llevar al Comité de Ėtica a todo aquél que
dañe este hermoso proyecto. En este contexto, les pido
que analicen la labor de Héctor Palacios Ruiz".
Las intrigas y las acusaciones mutuas, las apresuradas
solicitudes de visas, en fin, el súbito descrédito de
Concilio Cubano, que había logrado recibir el apoyo de
casi todo el exilio, y un espaldarazo internacional sin
precedentes (muy similar al que recibió en sus inicios
Solidaridad en Polonia), nos servirá de mucho.
Ignoro si Morejón Almagro se ganará el premio Nobel de
la Paz o el Sajárov, del cual quedó finalista. Ambos se
los merece por su ejemplar trayectoria. He aquí un breve
resumen de su vida:
Nace el 26 de septiembre de 1964. Es graduado de Derecho
de la Universidad de La Habana y fundador de Naturpaz,
grupo ecológico que apoya la prohibición de todas las
pruebas nucleares en el mundo. Entre 1986 y 1987 da
clases de ecología y desobediencia civil a jóvenes.
Critica públicamente la intervención del ejército cubano
en Etiopía y Angola. En 1991 es detenido por la
Seguridad del Estado por organizar una manifestación
pacifica frente a la oficina de la UNESCO para protestar
por la invasión iraquí a Kuwait y la destrucción del
medio ambiente que causó. En 1995 es nombrado secretario
general de la Corriente Agramontista, grupo de abogados
que buscan la independencia del sistema judicial del
régimen y defiende a disidentes y presos políticos.
Firma junto a René Gómez Manzano, presidente de la
Corriente Agramontista y ocho juristas más, un documento
presentado ante la Junta Nacional de Bufetes Colectivos,
en el que solicita la renuncia de su director, Emiliano
Manresa Porto. Escribe una carta al secretario de
Justicia en la que pide una investigación de la masacre
de 41 cubanos el 13 de julio del 94 cuando escapaban de
Cuba en el remolcador 13 de Marzo. Es despedido del
trabajo por su defensa en los tribunales de numerosos
presos políticos. Desde diciembre del 95 a febrero del
96 es encarcelado nueve veces por sus manifestaciones
pacíficas en busca de la libertad. El 10 de octubre del
95 firma la Declaración de Concilio Cubano y el 18 de
enero es electo al secretariado nacional. El 10 de
febrero lo eligen delegado nacional de Concilio. Cinco
días después es detenido por cargos de desobediencia
civil y resistencia al arresto.
El 25 de septiembre se firmó en Naciones Unidas el
Tratado de Prohibición Total de Pruebas Nucleares. Fue
el gran Andrei Sajárov quien inició la campaña en contra
de las pruebas nucleares y la defensa universal de los
derechos humanos; por ambas acciones sufrió presidio en
la Unión Soviética. Estoy segura de que para el
científico ruso que vivió en carne propia el horror del
totalitarismo sería motivo de orgullo que a Leonel
Morejón Almagro se le honrara con el premio que lleva su
nombre.
Octubre 10, 1996 |