“No tenía brillo ni belleza para que nos fijáramos en él, y su apariencia no era como para cautivarnos. [3] Despreciado por los hombres y marginado, hombre de dolores y familiarizado con el sufrimiento, semejante a aquellos a los que se les vuelve la cara, no contaba para nada y no hemos hecho caso de él. [4] Sin embargo, eran nuestras dolencias las que él llevaba, eran nuestros dolores los que le pesaban. Nosotros lo creíamos azotado por Dios, castigado y humillado, [5] y eran nuestras faltas por las que era destruido nuestros pecados, por los que era aplastado. El soportó el castigo que nos trae la paz y por sus llagas hemos sido sanados.  Isaías 53. 2-5
 

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XXX - Feb. 2009

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Amor a Cristo, amor a Cuba

Dora Amador

Ya sé que a partir de este fin de semana, siempre que me sienta desfallecer, recordaré la entrada de monseñor Eduardo Boza Masvidal en la Casa Manresa el jueves pasado. Cansada después del trabajo, caminando a solas por el patio de la casa de retiros jesuita, bajo una noche esplendorosa, me preguntaba que hacía yo allí. En eso vi aparecer la figura temblorosa y frágil de Boza. Un ancianito que apenas se podía sostener en pie sacaba fuerzas no se de dónde para integrarse a lo que sería una intensa y agotadora jornada de trabajo por su amor a Cristo, por su amor a Cuba.

No hubo en mi más lugar a la vacilación en todas las horas que a partir de aquel momento pasamos juntos debatiendo sobre el exilio y una vida de auténtico seguimiento cristiano. Fue hermoso y fructífero, mucho más de lo que pude prever, este encuentro de reflexión a que nos habían convocado los obispos cubanos Boza Masvidal y Agustín Román.

Nueve mesas de trabajo, incontables papeles, una computadora, dos guitarras, claves, una capilla para la celebración diaria de la eucaristía, ese fue el entorno en el que, del 1ro. al 4 de agosto, se desarrolló esta asamblea de las Comunidades de Reflexión Eclesial Cubana en la Diáspora, CRECED. Sobre cada mesa, varios ejemplares del magnífico Documento Final de CRECED nos servían de guía y referencia. El primer tema a tratar: ¿Qué acontecimientos han tocado la vida de los católicos cubanos del exilio y de la isla desde 1992, cuando se fundó CRECED en San Agustin?

El documento pastoral “El amor todo lo espera”; el nombramiento de un cardenal; la salida de los balseros y su detención en Guantánamo; los refugiados de Krome; la llegada de los balseros a Miami y otras ciudades; la repatriación de cubanos recogidos en el mar; el hundimiento del remolcador 13 de Marzo; el asesinato de los cuatro pilotos de Hermanos al Rescate; la publicación del libro La Voz de la Iglesia en Cuba; fundación y acoso de Cambio Cubano; rechazo del exilio a la Iglesia Católica en Cuba; renacimiento de la Iglesia Católica en Cuba; acercamiento y diálogo creciente entre la Iglesia Católica del exilio y de Cuba; las declaraciones del padre José Conrado Rodríguez; la celebración en La Habana de ECO, el II Encuentro Nacional Eclesial Cubano.

El padre Mario Vizcaíno, director del Instituto Pastoral del Sureste (SEPI), explicó qué es CRECED; dónde esta, hacia donde va, o quiere ir. El presbítero cubano recordó los objetivos básicos: reflexionar sobre nuestra realidad a la luz de la fe para reconocer lo que Dios quiere de nosotros como pueblo en diáspora; reflexión teológica que busca rescatar y profundizar en nuestra memoria histórica y en la identidad cubana y católica como servicio a la nación y a la Iglesia.

Utilizando como modelo la planificación pastoral participativa del CELAM (Conferencia Episcopal Latinoamericana) para dar orden y prioridad al conglomerado de ideas, preguntas y problemas que se iban planteando por todos, Ondina García Menocal, quien ofreció una muy buena charla sobre la Iglesia en Cuba, y el padre Vizcaíno condujeron los talleres de trabajo con admirable lucidez metódica. A cada mesa le tocaba un tema en el que se meditaba, sobre el que se discutía y después se compartía con todos. Así, mesa por mesa, suscitando dudas, polémicas, coincidencias, conclusiones y planes concretos de trabajo.

Algunos de los temas que le tocaron a mi mesa: acción social y justicia; discriminación de la mujer en la Iglesia; doctrina social de la Iglesia, por qué es imperativo estudiarla y darla a conocer. Polarizados por la experiencia traumática del comunismo, los exiliados se han insensibilizado a reformas sociales necesarias y a la lucha por la justicia en muchas partes del mundo y tildan de comunismo cualquier esfuerzo en esta dirección. Es un reto para la pastoral lograr un cambio de mentalidad y una colaboración positiva en esta lucha por un orden mundial de justicia y solidaridad para todos, especialmente para los más débiles de la sociedad y para los pueblos más empobrecidos y explotados (#333 del Documento Final de CRECED).

Por qué --y a esto nos instó a todos monseñor Román-- es necesario para nosotros definir las palabras diálogo y reconciliación, por qué la carga explosiva de las palabras. Se acordó crear un comité que profundice y promueva el diálogo y la reconciliación entre cubanos. En medio de la discusión, Laura García, laica comprometida con la ayuda a los más necesitados, especialmente balseros y haitianos --"Son proféticos: denuncian la injusticia", me dijo--, nos entregó copia de una encíclica donde se analiza el sentido cristocéntrico del diálogo, es la metodología de Dios y la Iglesia con hombres y mujeres.

Uno de los grandes logros de CRECED ha sido la congregación de jóvenes en la Ermita de la Caridad. Allí, muy cerca del ya famoso muro donde los cubanos se sientan a meditar y mirar el mar que apunta a Cuba detrás de la ermita, donde también se encuentran los bustos de José Martí y Félix Varela, se reúnen todos los domingos por la noche, después de las 8, un creciente número de muchachas y muchachos que van a dialogar y compartir entre ellos y con monseñor Román en un espíritu renovante, esperanzador para la nación cubana.

¿Cómo integrar nuestra realidad a la llamada que hace Juan Pablo II en su carta apostólica Hacia el Tercer Milenio? Creando pequeñas comunidades cristianas, explica García Menocal, para hacer posible la evangelización y la conversión. Ese es el gran proyecto para el II Encuentro Internacional de CRECED, que tendrá lugar en agosto del 97 en San Agustín.

Parafraseando el tema del sínodo latinoamericano a celebrarse próximamente: cómo seguir al Jesús vivo camino de la conversión, la comunión y la solidaridad entre todos los cubanos.

Agosto 8, 1996

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