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La
ofensiva final
Dora Amador
Agosto de 1993: El Parlamento Latinoamericano crea una
Comisión Especial para estudiar la situación de Cuba y
buscar una solución pacífica que conduzca a la
democracia. Dicha comisión planea visitar la isla con el
objetivo de mediar entre el gobierno y la oposición. El
gobierno cubano rechaza el pedido. La comisión del
Parlatino no puede visitar Cuba.
• Diciembre de 1993: Una delegación del Parlamento
Europeo visita La Habana con la intención de observar la
situación de los derechos humanos. El presidente de la
Comisión, Fernando Suárez, se marcha asegurando que
jamás regresará a Cuba "mientras las cosas permanezcan
allí como las he dejado". La reunión que se llevó a cabo
entre la Comisión y representantes del gobierno cubano
fracasa por completo.
• Enero de 1994: Ricardo Alarcón, presidente de la
Asamblea Nacional del Poder Popular, de visita urgente
en el Parlamento Europeo, se queja porque ese organismo
se niega a negociar un acuerdo de cooperación. Cuba es
el único país de América Latina que no tiene dicho
acuerdo con la Unión Europea, debido a que ésta lo
condiciona al respeto de los derechos humanos y el
pluripartidismo.
• Febrero: La Comisión de Derechos Humanos de Naciones
Unidas acusa a Cuba de perseguir y encarcelar a
periodistas y opositores que disienten del gobierno.
• Marzo: La Comisión de Derechos Humanos de Naciones
Unidas condena en Ginebra a Cuba por atentar contra las
libertades de palabra y de asociación y prorroga por un
año la designación de un relator especial para que
investigue la situación de los derechos humanos en la
isla.
• Septiembre: España insiste en que el gobierno cubano
debe llevar a cabo conversaciones con la oposición. Cuba
accede a reunirse con Alfredo Durán, Ramón Cernuda y
Eloy Gutiérrez Menoyo, exiliados que favorecen el
diálogo y el levantamiento del embargo, pero asimismo un
proceso de transición pacífica hacia la democracia. El
régimen cubano se niega a reunirse con la oposición
interna y otros importantes grupos de oposición del
exilio.
• El Grupo de Rio, reunido en Rio de Janeiro, hace
pública una declaración en la que insta al gobierno
cubano a dar pasos concretos hacia la democracia. "Para
evitar un mayor sufrimiento del pueblo hermano, es
indispensable una transición pacífica hacia un régimen
democrático y pluralista en Cuba, que respete los
derechos humanos y la libertad de opinión. Los jefes de
Estado y de Gobierno consideran que, en este momento
crítico, pueden y deben encaminar un diálogo
constructivo con Cuba que contribuya al proceso interno
de democratización del país hermano. En ese contexto,
reiteran la necesidad de que se levante el embargo a
Cuba", dice entre otras cosas el documento hecho público
el 10 de septiembre. El Grupo de Río está compuesto por
Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Venezuela, México,
Perú y Uruguay.
• Oscar Arias, premio Nobel de la Paz y ex presidente de
Costa Rica, constante promotor de la necesidad de un
diálogo entre los cubanos que conduzca a la transición
política negociada, dice en una entrevista transmitida
este fin de semana por el Canal 23 que todos sus
esfuerzos, así como el de un considerable número de
presidentes latinoamericanos que le han pedido en
privado a Fidel Castro que efectúe cambios en la isla,
han fracasado. Arias dijo que todas las veces que se ha
reunido con Castro le ha dejado saber su preocupación
por la crisis nacional, y lo ha urgido a realizar la
apertura pluralista, pero la "tozudez" de Castro le hace
pensar que todo intento ya es inútil.
* Esta semana, Cuba e Irán impidieron que la Comisión de
Derechos Humanos de Naciones Unidas llevara a cabo una
reforma para aumentar su eficiencia. La comisión
intentaba agilizar su forma de trabajo porque ha sido
criticada por reaccionar con lentitud ante los
conflictos internacionales. Cuba no ha permitido la
entrada al país del relator especial de dicha comisión
para investigar las violaciones de derechos humanos.
* Previo a todas estas peticiones de cambio por parte de
la comunidad internacional, tanto la Iglesia Católica
cubana como numerosos miembros de la oposición interna
en Cuba han solicitado un diálogo con el gobierno. La
única respuesta que han obtenido ha sido la represión
más brutal.
• La corresponsal para América Latina y el director de
la revista U.S. News and World Report,
Linda Robinson y Mortimer B. Zuckerman, entrevistaron
para la edición del 26 de septiembre de dicha
publicación a Fidel Castro. Al preguntarle sobre los
prospectos de una liberalización política, Castro
respondió: "Este país sólo puede ser gobernado por la
revolución… Nada que tenga que ver con la soberanía del
país puede ser negociado… Estamos preparados… para
pelear".
Es en este contexto de absoluta intransigencia del
gobierno castrista, de la inflexible determinación de
Castro a permanecer en el poder contra todo pedido de la
oposición interna, del exilio y de la comunidad
internacional, que se debe ver la actual iniciativa de "reformas"
que el régimen simula en estos momentos en que está en
sesión la Asamblea General de Naciones Unidas y se está
llevando a cabo una ofensiva --la final-- para el
levantamiento unilateral del embargo. El respeto al
acuerdo migratorio con Estados Unidos, la reinstauración
de los Mercados Libres Campesinos --una farsa tan bien
montada que no han faltado camarógrafos filmando a
cubanos "felices" comprando y llenando sus bolsas de
comestibles; ya el video llegó a Miami --, y el actual
diálogo con exiliados, son tres pasos que Cuba ha dado
para aparentar reformas.
Si se reúnen por segunda vez con Roberto Robaina, espero
que Durán, Cernuda y Menoyo, hombres que han demostrado
estar comprometidos con la democratización de Cuba, le
exijan al gobierno de Fidel Castro que en el próximo
diálogo estén incluidos representantes de la oposición
interna y de otras organizaciones del exilio que han
sido excluidos; que se libere a todos los presos
políticos; que se instaure la libertad de prensa, de
expresión y de asociación, y que se fije una fecha para
elecciones bajo la supervisión de Naciones Unidas.
Sólo si logran esto merecerá el actual diálogo respeto y
no desprecio.
Septiembre 29, 1994 |