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Planes
para el futuro médico de Cuba
Dora Amador
Algunos médicos cubanos de Miami, como los que forman el
grupo del Miami Medical Team y algunos de la Asociación
Médica Pacha, están preparando planes para ayudar a los
cubanos de la isla en la transformación del actual
sistema de medicina socializada a una privatizada cuando
haya sido derrocado el gobierno comunista.
Setenta médicos y 15 enfermeras del Miami Medical Team,
en su mayoría cubanoamericanos, durante años han viajado
a la frontera de Honduras y Nicaragua para atender a los
contras heridos por los sandinistas durante el gobierno
de Daniel Ortega. También han cooperado en Angola,
Afganistán y Panamá.
"Tenemos la experiencia de trabajar en lugares que han
sufrido la guerra", dice Manuel Alzugaray, presidente
del Miami Medical Team. Si en Cuba surge una guerra,
afirma Alzugaray, ellos están preparados para brindarle
asistencia médica a las fuerzas democráticas que luchen
en el país. Si en lugar de guerra la transición hacia la
democracia es pacifica, también estarían listos para
ayudar en la reconstrucción.
Desde hace unos meses, el equipo está realizando una
investigación de los diferentes sistemas médicos
imperantes en España y varios países de América Latina
--principalmente Panamá --, para ver si se podría
aplicar algo similar a Cuba.
"Estamos estudiando la Seguridad Social de Panamá y que
se está haciendo con la medicina en Nicaragua", explica
Alzugaray. Él opina que un sistema de seguridad social
como el que existen en Panamá y otros países
latinoamericanos sería una buena opción para Cuba. El
sistema, a grosso modo, funciona así: se les descuenta a
los empleados de las empresas privadas --que Alzugaray
cree que proliferarán de inmediato en toda Cuba tan
pronto caiga el marxismo-- un 4 ó 5 por ciento de su
salario mensual. La empresa, a su vez, paga una cuota a
la seguridad social, un organismo gubernamental que
cubriría todos los gastos médicos y hospitalarios en que
incurra el empleado y su núcleo familiar. La "Seguridad
Social de Cuba" administraría hospitales completos y
parte de otros privados para sus asegurados; también
tendría clínicas por todo el país para atender a la
población. En un hospital de 400 camas, por ejemplo, 200
podrían pertenecer a esta "Seguridad Social" y 200 a
entidades privadas. Los médicos cubanos tendrían sus
consultas privadas y, a la vez, trabajarían para la
Seguridad Social. "Serían dos sistemas paralelos, como
lo tiene España, Argentina, México".
El equipo médico cuenta con una lista completa de todos
los hospitales de Cuba. "Hay que ver como son en
realidad las facilidades existentes para ver como
encajarían en una nueva estructura", dice Alzugaray.
El gobierno de Polonia invitó al Miami Medical Team a su
país desde el 24 al 31 de mayo para que participaran en
operaciones quirúrgicas e intercambiaran ideas con
colegas polacos en el Hospital General de Kielce.
"Hemos visto los fracasos que tuvieron. Están locos por
descentralizar la medicina", comenta Alzugaray.
Por otra parte, la Asociación Médica Pacha creo
recientemente la Comisión de Estudio y Planificación de
la Medicina Cubana para que ideara un plan de medicina
de libre empresa en Cuba. "Vamos a actuar de acuerdo con
las realidades de nuestro pueblo, no vamos a imitar la
medicina que tiene ningún país. Hay que trabajar
intensamente", asegura el doctor Armando Fleites,
presidente de la comisión. "Ahora hay una medicina
discriminatoria en Cuba, pero después no va a haber
pacientes de primera y pacientes de segunda".
Parte del plan preliminar que la comisión tiene en mente
es reanudar el servicio de centros mutualistas que
existía en Cuba antes de la revolución. "Las familias se
asociaban y por el módico precio de $4 o $5 pesos al mes,
tenían derecho a consulta médica, operaciones,
hospitales, etc.", explica el doctor Alberto Fibla,
secretario de la comisión y ex preso político por 26
años.
Médicos cubanos de Miami en la URSS
La empresa soviética Orión, una compañía mixta compuesta
por médicos privados rusos y la Academia de Ciencias de
la URSS, invitó al doctor Fernando Álvarez Pérez,
ginecólogo, el neurosicólogo Jorge Herrera, al cirujano
Alexis Abril y al siquiatra Heriberto Cabada, para que
dieran un seminario en Moscú sobre como se ejerce la
medicina privada en Estados Unidos y visitaran el
Hospital de Maternidad de Sochi, ciudad localizada en
las costas del Mar Negro, al sur de Rusia.
"Ellos pensaban que tenían el mejor sistema del mundo, y
después de la perestroika se han dado cuenta de que la
manera de mejorar la calidad de la medicina es
privatizándola", señala Álvarez. Las condiciones en el
Hospital de Maternidad de Sochi son deplorables, afirma,
"en un hospital que tiene cuatro veces más partos
diarios que el Mercy de Miami, no existe un monitor
fetal, ni hay calentadores, que es lo que se usa ahora
en lugar de incubadoras, ni hay monitores cardiacos. La
medicina allí tiene 50 años de atraso".
En una ironía de la historia, los médicos cubanos se
alojaron en la dacha --casa campestre en ruso-- que
pertenecía a Joseph Stalin. En la fiesta de despedida
los cubanos pusieron el disco de Marisela Verena El
son de las tres décadas, que una doctora rusa iba
traduciendo simultáneamente. "Nos está oyendo", cuenta
Álvarez que le dijo con una sonrisa la directora de
Orión, Ilda Sibildina, mirando la cama donde dormía
Stalin. Álvarez le respondió: "No. Se revuelca en su
tumba".
Junio 23, 1991 |