Invocaciones al Sagrado Corazón de Jesús
Amor del Corazón de Jesús, abrásanos.
Caridad del Corazón de Jesús, derrámate en nosotros.
Fuerza del Corazón de Jesús, sostennos.
Misericordia del Corazón de Jesús, perdónanos.
Paciencia del Corazón de Jesús, no te canses de nosotros.
Reino del Corazón de Jesús, establécete en nosotros.
Voluntad del Corazón de Jesús, dispón de nosotros.
Celo del Corazón de Jesús, inflámanos.
Virgen Inmaculada, ruega por nosotros al Corazón de Jesús.
Consagración al Sagrado Corazón de Jesús
Juan Pablo II, 1986 (abreviado)
Seńor Jesucristo, Redentor del género humano, nos dirigimos a tu
Sacratísimo Corazón con humildad y confianza, con reverencia y
esperanza, con profundo deseo de darte gloria, honor y alabanza.
Seńor Jesucristo, Salvador del mundo, te damos las gracias por
todo lo que eres y todo lo que haces.
Seńor Jesucristo, Hijo de Dios Vivo, te alabamos por el amor que
has revelado a través de Tu Sagrado Corazón, que fue traspasado
por nosotros y ha llegado a ser fuente de nuestra alegría,
manantial de nuestra vida eterna.
Reunidos juntos en Tu nombre, que está por encima de todo
nombre, nos consagramos a tu Sacratísimo Corazón, en el cual
habita la plenitud de la verdad y la caridad.
Al consagrarnos a Ti, los fieles (persona o de lugar) renovamos
nuestro deseo de corresponder con amor a la rica efusión de tu
misericordioso y pleno amor.
Seńor Jesucristo, Rey de Amor y Príncipe de la Paz, reina en
nuestros corazones y en nuestros hogares. Vence todos los
poderes del maligno y llévanos a participar en la victoria de tu
Sagrado Corazón.
ˇQue todos proclamemos y demos gloria a Ti, al Padre y al
Espíritu Santo, único Dios que vive y reina por los siglos de
los siglos! Amén.
Renovación de la Consagración al
Sagrado Corazón
Juan Pablo II, en Quito, Ecuador, 30 enero, 1985
Este es, Seńor, vuestro pueblo.
Siempre, Jesús, os reconocerá por su Dios.
No volverá sus ojos a otra estrella,
que a esa de amor y misericordia
que brilla en medio de vuestro pecho.
Sea, pues, Dios nuestro, sea vuestro Corazón
el faro luminoso de nuestra fe,
el áncora segura de nuestra esperanza,
el emblema de nuestras banderas,
el escudo impenetrable de nuestra flaqueza,
la aurora hermosa de una paz imperturbable,
el vínculo estrecho de una concordia santa,
la nube que fecunde nuestros campos,
el sol que alumbra nuestros horizontes,
la vena, en fin, riquísima
de la prosperidad y abundancia que necesitamos.
Y, pues, nos consagramos y entregamos sin reserva
a vuestro Divino Corazón,
multiplicad sin fin los ańos de nuestra paz.
Desterrad de los confines de la patria
la impiedad y corrupción, la calamidad y la miseria.
Dicte nuestras leyes vuestro Evangelio;
gobierne nuestros tribunales vuestra justicia;
sostengan y dirijan a vuestros gobernantes
vuestra clemencia y fortaleza;
perfeccionen a nuestros sacerdotes
vuestra sabiduría, santidad y celo;
convierta a todos los hijos del Ecuador vuestra gracia
y corónelos en la eternidad vuestra gloria;
para que todos los pueblos y naciones de la tierra,
contemplando la verdadera dicha y ventura del nuestro,
se acojan a su vez a vuestro amante Corazón
y disfruten de la paz que ofrece el mundo
esa fuente pura y símbolo perfecto
de amor y caridad. Amén.
Oración de entrega
San Ignacio de Loyola
Toma, Seńor, y recibe
toda mi libertad,
mi memoria,
mi entendimiento
y toda mi voluntad;
todo mi haber y mi poseer.
Tú me los diste,
A Ti te los devuelvo.
Dispón de ellos
según Tu Voluntad.
Dame Tu Amor y Gracia,
que éstas me bastan. Amén.
Alma de Cristo
Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
ˇOh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén.
Letanías del Sagrado Corazón de Jesús
Seńor, ten misericordia de nosotros.
Cristo, ten misericordia de nosotros.
Seńor, ten misericordia de nosotros
Jesucristo óyenos.
Jesucristo, escúchanos.
Dios Padre celestial, ten misericordia de nosotros.
Dios Hijo Redentor del mundo, ten misericordia de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten misericordia de nosotros.
Trinidad Santa, que eres un solo Dios, ten misericordia de
nosotros.
Corazón de Jesús, Hijo del Padre Eterno,
Corazón de Jesús, formado en el seno de la Virgen Madre por el
Espíritu Santo,
Corazón de Jesús, al Verbo de Dios substancialmente unido,
Corazón de Jesús, de majestad infinita,
Corazón de Jesús, Templo santo de Dios,
Corazón de Jesús, Tabernáculo del Altísimo,
Corazón de Jesús, Casa de Dios y puerta del cielo,
Corazón de Jesús, Horno ardiente de caridad,
Corazón de Jesús, Santuario de justicia y de amor,
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor,
Corazón de Jesús, Abismo de todas las virtudes,
Corazón de Jesús, digno de toda alabanza,
Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones,
Corazón de Jesús, en que están escondidos todos los tesoros de
la sabiduría y de la ciencia,
Corazón de Jesús, en que mora toda la plenitud de la divinidad,
Corazón de Jesús, en que el Padre se agradó,
Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos nosotros hemos
recibido,
Corazón de Jesús, deseo de los eternos collados,
Corazón de Jesús, paciente y muy misericordioso,
Corazón de Jesús, liberal con todos los que te invocan,
Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad,
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados,
Corazón de Jesús, colmado de oprobios,
Corazón de Jesús, desgarrado por nuestros pecados,
Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte,
Corazón de Jesús, con lanza traspasado,
Corazón de Jesús, fuente de todo consuelo,
Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra,
Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra,
Corazón de Jesús, víctima por nuestros pecados,
Corazón de Jesús, salvación de los que en Ti esperan,
Corazón de Jesús, esperanza de los que en Ti mueren,
Corazón de Jesús, delicias de todos los Santos,
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: perdónanos,
Seńor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: escúchanos,
Seńor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo: ten
misericordia de nosotros.
V.- Jesús manso y humilde de corazón.
R.- Haz nuestro corazón conforme al tuyo.
Oremos: Oh Dios todopoderoso y eterno: mira el Corazón de tu
amantísimo Hijo y las alabanzas y satisfacciones que en nombre
de los pecadores te tributa; y concede aplacado el perdón a
éstos que piden tu misericordia en el nombre de tu mismo Hijo
Jesucristo. Quien contigo vive y reina en los siglos de los
siglos. Amén.
A todas las invocaciones que siguen se responde: “Ten
misericordia de nosotros”