Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, febrero de 2008

Querid@s estudiantes cuban@s

Dora Amador

Quiero hacerles llegar a los universitarios cubanos mi agradecimiento en este momento cumbre y abismal en la historia de Cuba.

Cumbre porque está al llegar la anhelada libertad después de medio siglo de comunismo. Porque los universitarios le han devuelto la dignidad al movimiento estudiantil cubano que desde sus inicios hasta 1959 fue una antorcha de ética civilista, demócrata y valerosa. Cumbre, porque después de muchos años de lucha, persecución, cárcel y torturas la oposición pacífica, inundada de luz, ha ido despertando y aunando conciencias en su incesante búsqueda de la democracia por medio de la lucha cívica no violenta, y lo va a lograr, porque su poder moral es inquebrantable, y sus acciones se multiplican a través de la isla.

Abismal, porque es muy profundo el mal que se le ha hecho a la nación cubana, abominables los espíritus inmundos –así les llamó Jesús a los seres poseídos por demonios– que gobiernan al país. Abismal, porque parece que es inevitable una guerra civil y un derramamiento de sangre quizá nunca visto, ni durante las guerras de independencia. Parece, pero podría no suceder. Es mi esperanza y mi oración.

El escritor cristiano Jürgen Moltmann, en su libro In the End – The Beginning. The life of hope, poderosa obra sobre la esperanza personal en tiempos caóticos, catastróficos, nos recuerda magistralmente que en todo final hay un nuevo comienzo. Por horrible y doloroso que haya sido ese final, algo nuevo nos acoge o nos guía siempre, la esperanza desempeña un papel decisivo en este tránsito de un fin a un nuevo comienzo.

Así describe Moltmann a los dictadores y sus cómplices:

 “Estos ofensores… se convierten en esclavos activos del mal, y por tanto, son culpables. Pierden su humanidad… No saben lo que hacen y tampoco quieren saberlo. Son como gente ciega que, porque han perdido la vista, no ven el sufrimiento de sus víctimas. Son como los sordos, que no pueden oír los gritos de sus víctimas porque no tienen oídos para ellos. Se han perdido, se han vendidos a la esclavitud del mal. Es por eso que no sienten ningún remordimiento de conciencia… Su vida es una mentira que se ha hecho su segunda naturaleza. Sin identidad ni nombre, han hecho el sucio trabajo que se les ha asignado. El psicoanálisis de los agentes y cómplices de dictadores cínicos e inhumanos –sus torturadores, sus espías, sus verdugos– demuestran que han perdido la capacidad de sufrir y por tanto han perdido la capacidad de amar. Se han convertido en cadáveres vivientes”.

¿No lo son Fidel y Raúl Castro, Ricardo Alarcón y toda la repugnante elite que gobierna a Cuba?

Rolando Pérez, uno de los estudiantes de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI) que cuestionó a Alarcón, presidente de la Parlamento cubano en el famoso vídeo que se globalizó en minutos, dijo: "El mismo Fidel, un hombre de una visión preclara, que todos sabemos la visión que tiene -de eso ni hablar-, está llamando a ejercer el voto unido, y, ¿qué sucede cuando él esta llamando a ejercer el voto unido y tu consciente está instando a otra cosa?”.

En otro de los vídeos filmados después, en que aparecen los universitarios acusando a la prensa extranjera de “manipulación”, porque reportó que Eliécer Ávila, el estudiante que interrogó con una firmeza, valentía y seguridad impresionantes a Alarcón, había sido detenido en su casa en Las Tunas y trasladado a La Habana, hay un momento clave que no debemos pasar por alto, dice  mucho. Es cuando César Lage Cordoniú, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en la UCI, le dice a Rosa Miriam Elizalde, la entrevistadora y editora de Cubadebate: “El encuentro para la universidad de manera general fue bueno. Nosotros pedimos el encuentro al Presidente de la Asamblea, sobre todo para prepararnos para las elecciones… Además, fue una oportunidad, porque también el hecho de reunirnos con el Presidente de la Asamblea Nacional no creo que tampoco sea algo muy común…” A lo que inmediatamente Elizalde, interrumpiéndolo, le contestó: “En Cuba sí, en otros lugares yo no recuerdo que pase algo similar, francamente”. A lo que nerviosamente con rapidez le contestó Lage Cordoniú: “Exacto. Para nosotros sí es común solicitar que alguien venga de la dirección del país para tratar de ver con ellos nuestras preocupaciones, como queremos hacer las cosas, cómo se está estructurando aquello”.

No sólo los estudiantes de la UCI, Rosa Miriam Elizalde, conocida columnista de Juventud Rebelde a quien leo con interés, entre líneas, como a otros “columnistas rebeldes”, estaba tan aterrada como ellos.

En diciembre de 2007 expulsaron a Carlos Lage Cordoniú –el otro hijo del vicepresidente cubano, Carlos Lage Dávila– como presidente de la FEU en la Universidad de La Habana. No se dio explicación. Pero seguí por meses los discursos de Carlos, publicados después por Juventud Rebelde y supe que el joven corría peligro, admiró demasiado el ideario original de la FEU, de José Antonio Echeverría, hurgó en la verdadera historia de Cuba, citaba demasiado los evangelios, y para la celebración del 85 aniversario de esa organización hizo un serio llamado a los 200,000 miembros a revisar y recrear el pensamiento y la acción a seguir por parte de ese movimiento estudiantil. Cuando se celebró el aniversario, ya Carlos Lage había sido expulsado de su presidencia.

En cuanto a Eliécer Ávila Cicilia, comprendo bien sus piernas temblorosas, que no respondiera a la pregunta de Elizalde sobre el significado del símbolo de @ que llevaba en su camiseta cuando fue a cuestionar a Alarcón, que contestara sólo con evasivas acerca de cómo obtuvo el pulóver. También entiendo por qué otro de los estudiantes cuestionados Rolando Pérez se lamentara de no haberse ganado ese “pulovervito” con la @”. Es el símbolo rebelde de la UCI, y equivale a la manilla de “Cambio” que se ponen los jóvenes por toda Cuba, a las pegatinas de “Yo no coopero con la dictadura” y los cientos de letreros de “Abajo Fidel” que aparecen pintados por todas partes.

Uno de los que fue a buscar a Eliécer fue César, para protegerlo, y lo dejó claro cuando dijo delante de todos que era “el hijo de Carlos Lage”. Pero, ¿quién es César Lage?

En una noticia divulgada por www.lanuevacuba.com el 5 de junio de 2006 se informa que César Lage Cordoniú “figuró entre los dirigentes que aparecieran en el video secreto obtenido por La Nueva Cuba que revelara la profunda crisis que atraviesa la UCI. Su posición al frente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) en la UCI lo hace responsable junto a otros fallidos, negligentes e ineptos dirigentes –al menos a los ojos del la dictadura- del grave quebrantamiento del control que la policía política debía mantener sobre el centro y los estudiantes.

“La ‘promoción’ o ‘caída hacia arriba’ de César Lage Codorniú –a formar parte del Buró Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas– es interpretada por algunos analistas como una ‘operación de salvamento’ a fin de librar de toda mácula la imagen del ‘muchacho’ y mantenerlo al margen de la purga que se avecina en el seno de los cuadros políticos y seguridad del Programa cubano de Guerra Cibernética. El título de la noticia: “Recibe promoción hijo de Carlos Lage que figuró prominentemente en vídeo secreto sobre la crisis en la UCI”.

Pero lo esencial de este acontecimiento histórico es que quienes denuncian la detención de Eliécer Ávila Cicilia es el Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba, una organización que cuenta con total credibilidad dentro y fuera del país. Quien firma la “Declaración sobre el “caso Eliécer Ávila” el 14 de febrero de 2008, es su secretario ejecutivo, Juan Carlos González Leiva, ¿habrá opositor más honesto? Igual sí, pero no más. A continuación el documento:

Declaración del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba sobre Eliécer Ávila

La Habana – Declaración sobre Eliécer Ávila Cicilia, sus palabras y los sucesos de los últimos días; deseamos poner en punto de verdad todo cuanto nos atañe y que se refiera a lo siguiente:

1. Que al anochecer del domingo 10 de febrero de 2008, nuestros relatores de Puerto Padre, Las Tunas, recibieron una nota pidiendo auxilio, enviada por Elsa Cicilia, mamá de Eliécer, en la que manifestó temor.

2. Que los activistas lo comunicaron de inmediato a la relataría por teléfono y no se aceptó la denuncia exigiéndose enérgicamente que se personaran en el domicilio de la señora Cicilia y la entrevistaran, procediéndose así. Una hora más tarde rindieron un informe conteniendo las palabras de la madre, narrando todo lo que sucedió el día 10 a las 8:00 a.m., cuando su hijo fue conducido desde El Yarey, Puerto Padre, Las Tunas, hasta la capital cubana.

3. Que posteriormente otros activistas repitieron la entrevista y lo mismo hicimos con su padre, expresando ambos que no podían hablar pues la Seguridad del Estado se los había prohibido y no sólo se encontraban bajo vigilancia, sino que tenían un miedo terrible por la vida de Eliécer Ávila Cicilia.

4. Que los 6 relatores que participaron en la entrevista coincidieron en que Elsa Cicilia estaba aterrada, desesperada y con el pánico reflejado en el rostro.

5. Que posteriormente la vivienda de la señora Cicilia se ha encontrado cerrada y al tocar a la puerta, salen al paso varios vecinos encabezado por dos mujeres de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), que interrogan a quienes toquen.

6. Que nuestra verdad se demuestra en las propias palabras de Eliécer publicadas por el gobierno cubano pues, ¿cómo obtuvimos la información de su viaje a La Habana y su recogida por los funcionarios del Consejo de Estado tan solo a 10 horas del suceso? Es de destacar que no conocíamos a ningún miembro de esta familia.

7. Que creemos que la policía política ha presionado y manipulado a los jóvenes para que se retracten en público, como temían el propio Eliécer y su mamá, antes de ser conducido.

8. Que el único responsable de múltiples engaños a la opinión pública y a la comunidad internacional es el gobierno cubano, quien actualmente maniobra con sus personeros, quienes declaran desde una supuesta libertad.

9. Que nos hacemos absolutamente responsables ante Jesucristo y la humanidad de todo lo dicho, así como nuestro trabajo y que continuaremos vigilantes para denunciar los abusos contra las personas y atender sin excepción a los llamados de socorro de los abusados, aun en los más remotos parajes de nuestro país.

Juan Carlos González Leiva,

Secretario ejecutivo del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba.

Ciudad de La Habana, 13 de febrero de 2008.

Margarita Gálvez, en su ensayo sobre la educación en Cuba, publicado por la novísima revista digital Convivencia (www.convivenciacuba.com), dirigida por Dagoberto Valdés que ya está en la red, nos recuerda:

 “En su mensaje a los jóvenes cubanos, el Papa Juan Pablo II manifestó que el mejor legado que puede hacerse a las futuras generaciones es trasmitirles valores superiores del espíritu y favorecer una educación ética y cívica que los ayude a asumir nuevas actitudes y construir el propio carácter sobre la base de una educación para la libertad, la justicia social y la responsabilidad”.

En efecto, querido Eliécer Ávila, así de rápido se propagan las noticias en Internet. Confirma lo que decías aparentemente asombrado: “Había escuchado mucho el tema de la guerra mediática, todo ese tipo de cosas, pero a veces hasta que uno no lo siente en carne propia, de esta manera, no se da cuenta de la magnitud de qué cosa significa la guerra mediática”.

Te respondo, Eliécer: lo has escuchado mucho en Cuba, porque para eso te permitieron estudiar en la UCI, para convertirte en un “guerrero cibernético”, pero esa frase, “guerra mediática” apenas la utiliza nadie del planeta tierra que vive en libertad y que tiene acceso libre y natural, como al aire que respira, a Internet las 24 horas del día. Millones de personas tienen blogs, páginas web, son lectores de la prensa internacional, utilizan los buscadores Google.es (en español), Yahoo, Altavista, Lycos, MSN, Terra, etc. etc. (te quejaste ante Ricardo Alarcón de que a ustedes les habían cortado sorpresivamente la entrada a buscadores como esos en Cuba).

Termino citando Jorge Gómez, en su columna titulada La “Universidad”, publicada en Juventud Rebelde el 6 de enero de 2008.

“Guillén en un poema apresurado sobre un emblemático local de la bohemia habanera, brindaba porque lo que hoy es la bodegota, nunca deje de ser la ‘Bodeguita’. Aunque parafrasear no sea del mejor gusto, quiero brindar hoy, si me fuera dable (o pedir, o rogar) que lo que es hoy esa enorme universidad de todos, nunca deje de ser ‘la Universidad’… para que siga habiendo jóvenes estudiantes orgullosos de otras novias y otras puestas en escena, que bajen con su luz más que con la de las antorchas para deshacer entuertos, y proponer caminos. Que así sea”.