Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, febrero de
2008
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Convivencia: Un umbral para la ciudadanía y la sociedad civil en
Cuba
Editorial
Convivencia
es una publicación digital de carácter
sociocultural, plural, participativa, respetuosa de las
diferencias y promotora de una sana diversidad en la que cada
persona encuentre un espacio para compartir criterios y mejorar
la vida.
Aspiramos a que Convivencia sea una casa abierta y
compartida por cubanos y cubanas de la Isla y de la Diáspora.
Signo y adelanto del hogar común que debemos reconstruir y
reconciliar entre todos. No importa la dimensión del aporte.
Creemos en la fuerza de lo pequeño.
Queremos ser un espacio de debate público, transparente y
propositivo que sirva para articular la libertad personal con la
convivencia en una sociedad civil autónoma e incluyente.
Intentaremos promover la solución pacífica de los conflictos,
que son propios de las relaciones humanas. Buscamos y
compartimos con los demás, la verdad, que no es patrimonio
exclusivo de nadie. No aceptamos el enfrentamiento ni la
descalificación de personas, grupos o instituciones. Tampoco la
falsa confrontación entre la sociedad civil y el estado, ni
entre las necesidades personales y la existencia de las
imprescindibles instituciones de participación. Consideramos que
la gradualidad, la moderación y el diálogo son los mejores
caminos para los cambios que Cuba necesita.
Deseamos ser un taller informal para aprender a hilvanar
una fecunda convivencia entre lo que escribimos y lo que
hacemos, entre liberación personal y estructura social, entre
participación responsable y poder como servicio, entre
gobernabilidad y gobernanza, entre identidad y cambio, entre
cultura y creación, entre historia y porvenir, entre las
ciencias, las letras y las artes, entre razón y corazón, entre
la certeza y el tanteo, entre el acierto y el error. Conviviendo
como somos. Co-creando con todos los cubanos y cubanas una mejor
existencia cotidiana.
Somos un sitio no confesional con una inspiración en los
valores del humanismo cristiano. Al mismo tiempo, deseamos
fomentar el diálogo y la convivencia entre religiones y
filosofías, entre creyentes, agnósticos y ateos. Queremos ser un
vivero para las diferentes expresiones culturales. No tememos a
la diversidad ni pensamos que su fruto es la confusión o el
relativismo. Creemos que la apertura cultural fortalece la
identidad. Consideramos que el encuentro entre diferentes y la
convivencia pluralista enriquece a los seres humanos y
contribuye al crecimiento del alma de los pueblos. La unidad
puede construirse en la diversidad.
No constituimos, ni pertenecemos a institución, organización o
partido alguno. Los miembros de nuestro Consejo de Redacción
residen en Cuba. Aunque Convivencia es para todos sin
fronteras, deseamos que nuestros primeros destinatarios sean los
cubanos y cubanas que viven dentro de la Isla. Esperamos la
cooperación de todos para poder llegar a ellos que es, aunque
parezca absurdo, lo más difícil.
Nuestro sencillo proyecto de comunicación social mira más
al futuro que al pasado y desea compartir la actual coyuntura
histórica que vive Cuba, con sus cambios y corcoveos, sus miedos
y esperanzas, sus retos y desafíos, y tal como expresa su
nombre:
Convida
a tejer y a reanimar el entramado de la sociedad civil en Cuba
como escuela de convivencia. Creemos que la sociedad civil es el
nuevo nombre de la democracia.
Convoca
a encontrar un mínimo de puntos comunes dentro del pluralismo
más amplio para crear, entre todos los que lo deseen, un nuevo
relato histórico-cultural para Cuba que tenga en cuenta las
esencias de la narración fundacional cubana y que inserte la
novedad que dé sentido, seguridad y esperanza a los nuevos
protagonistas de una comunidad nacional serena, plena de
realizaciones y pacíficas relaciones en el seno de la comunidad
internacional.
Comparte
vivencias de personas y grupos que han logrado traspasar el
umbral del miedo y de la desconfianza y abren, con su
pensamiento y sus obras, proyectos viables de mayor madurez
cívica, un creativo empoderamiento ciudadano y un mínimo de
confianza para transitar hacia lo nuevo y lo mejor.
Anuncia
la celebración anticipada de un hogar nacional “en el que
quepamos todos”.[1]
En fin, Convivencia ofrece un pequeño umbral para el
futuro de Cuba en el que los cubanos aprendamos a vivir sin
miedo la libertad personal y a compartir, sin aislamientos ni
miserias, la responsabilidad solidaria de articular espacios de
ciudadanía y sociedad civil en los que podamos ser los
verdaderos “protagonistas de nuestra historia personal y
nacional”.[2]
Pinar del Río, Cuba, 28 de enero de 2008
[1]
Martí, José. Discurso el 10 de octubre de 1881.
[2]
Juan Pablo II en Cuba, 21 de enero de 1998.
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