Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, febrero de
2008
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Congreso mundial en el Vaticano sobre la mujer
Veinte años después de la carta apostólica «Mulieris dignitatem»
Miriam Díez i Bosch
ZENIT
CIUDAD DEL VATICANO, 31 enero 2008 – Ya se ha publicado el
programa del congreso que la Santa Sede organiza sobre la mujer
dedicado a conmemorar los veinte años de la carta apostólica «Mulieris
dignitatem» de Juan Pablo II.
El congreso, titulado «Mujer y varón, la totalidad del
humanum», tendrá lugar en Roma del 7 al 9 de febrero.
El congreso, afirma a Zenit Rocío Figueroa, responsable del
sector mujer del Consejo Pontificio para los Laicos (www.laici.org),
quiere «realizar una auténtica promoción de la mujer» y se va a
hacer «comprendiendo lo femenino a partir de una antropología
que recupere el valor de la persona y ponga de relieve la
relacionalidad entre femenino y masculino».
La primera jornada del Congreso estará dedicada a una visión
histórica de la presencia de la mujer en la Iglesia.
En un primer momento, después de que el cardenal Antonio
Cañizares, arzobispo de Toledo y primado de España, haga un
balance de los veinte años transcurridos desde la «Mulieris
dignitatem», Hanna Barbara Gerl-Falkovitz, catedrática de
Filosofía de las Religiones y de Ciencia de la Religión
comparada en la Universidad Técnica de Dresde, reflexionará
sobre el nexo y la continuidad entre la actitud de Cristo hacia
las mujeres con la de la comunidad cristiana primitiva.
«Hoy somos testigos de cómo la historiografía está realizando
una revisión metodológica de su objeto y su método con el fin de
captar una visión más universal y unitaria del peregrinar
humano», explica Figueroa.
El Congreso, a través de un panel que se dedicará al
cristianismo y la promoción de la mujer, buscará analizar tanto
«el aporte que mujeres concretas han dado a la Iglesia y al
mundo» como «la contribución del cristianismo en la promoción de
la mujer», añade este laica del Pontificio Consejo para los
Laicos.
Antonia Bel Bravo, española y catedrática de historia moderna;
Angela Ales Bello, catedrática de filosofía en la universidad
lateranense; y Jack Scarisbrick, inglés, catedrático de historia
en la Universidad de Warwick, mostrarán cómo la historia de la
Iglesia, con su pléyade de mártires, santas, doctoras,
educadoras, fundadoras, ayuda a comprender el verdadero sentido
teleológico de la historia humana.
El panel contará también con la presencia de Grazia Loparco,
catedrática de historia de la Iglesia en la Facultad de
Pedagogía Auxilium en Roma y Carlota Rava, argentina,
catedrática de teología espiritual en la Universidad
Lateranense.
El aporte teológico y antropológico que diera Juan Pablo II en
la «Mulieris dignitatem» se desarrollará en dos conferencias. La
primera dedicada a los relatos de la creación y a la relación
entre persona, naturaleza y cultura será dada por Blanca
Castilla de Cortázar, española y doctora en filosofía y
teología, especialista en temas de mujer.
La segunda ponencia buscará ahondar en la relación entre hombre
y mujer con el título «Mujer y hombre: creados el uno para el
otro». Esta conferencia estará a cargo de Atilio Danese y Giulia
di Nicola, ambos italianos y docentes de antropología y
sociología respectivamente.
Frente al desafío de aplicar las profundas intuiciones de Juan
Pablo II, se dedicará un panel para afrontar los «Problemas y
tendencias culturales contemporáneas», donde se contará con la
presencia de Janne Haaland Matlary, antigua ministra de
Relaciones Exteriores en Noruega y catedrática en la Universidad
de Oslo, que reflexionará en torno a la mujer en el mundo del
trabajo.
Paola Bignardi, antigua presidente de la Acción Católica
Italiana y actualmente coordinadora del Forum Internacional de
la Acción Católica, abarcará el tema de la misión de la mujer y
su presencia y responsabilidad en la Iglesia y en el mundo.
Rocío Figueroa avanza que «en el Congreso participarán 260
delegados de 49 países, 40 conferencias episcopales,
representantes de 28 movimientos y 16 asociaciones
internacionales femeninas católicas, así como religiosas y
mujeres líderes en los diversos ámbitos de la cultura. Esta gran
diversidad y representatividad será un signo que marcará nuestro
encuentro dando al Congreso un fuerte acento universal y una
expresión de la catolicidad de la Iglesia».
La tercera jornada estará dedicada a analizar a través de los
debates y de los grupos de trabajo la situación de la mujer en
los distintos contextos geográficos.
Por un lado, se tratará de reflexionar en torno a los desafíos y
problemas que las mujeres han de enfrentar y por otro lado se
buscará ahondar en las oportunidades, los dones y valores que
las mujeres pueden otorgar en un contexto cultural particular.
En esta misma jornada se trabajará para proponer acciones
concretas o iniciativas que puedan ser promovidas para mejorar y
alentar la promoción de la mujer.
«Este Congreso no es el final de una etapa sino más bien el
inicio de futuras iniciativas que el Consejo Pontificio para los
Laicos quiere promover», puntualiza Figueroa, que es doctora en
teología.
«Estamos seguros de que de los grupos de trabajo y de estos días
de intensa reflexión brotarán ideas, iniciativas que respondan a
las exigencias de las mujeres en los distintos lugares. Y por
qué no pensar en un futuro a un Congreso con participación
virtual...», piensa a voz alta.
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