Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, febrero de
2008
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En apoyo a la Iglesia en Tierra Santa
Una palabra de esperanza en un momento crítico
JERUSALÉN/ROMA – Comunicado emitido por la Coordinación de
Conferencias Episcopales del mundo para el apoyo de la Iglesia
en Tierra Santa, tras una visita realizada a los santos lugares.
En un año en que el mundo ha vuelto a poner su atención en el
logro de una paz justa entre israelíes y palestinos, la
Coordinación de Conferencias Episcopales para el apoyo de la
Iglesia en Tierra Santa acaba de regresar de su octava visita a
Tierra Santa para solidarizarse con la Iglesia local y sus
Obispos y apoyar la búsqueda de una paz justa. La Coordinación
representa a Conferencias Episcopales de Europa y Norteamérica y
se constituyó en Jerusalén en 1998 a petición de la Santa Sede.
Nuestra primera acción como Obispos y pastores ha sido la de
ofrecer nuestra presencia orante y nuestro apoyo a una Iglesia
que sufre. Ha supuesto opera nosotros una gran alegría visitar y
orar con los católicos locales en las parroquias a lo largo de
Tierra Santa. También hemos escuchado sus hisorias de lucha y
sus esperanzas de un futuro para su tierra. Admiramos su fe y su
valor y animamos a los católicos de nuestras propias naciones a
que vengan en peregrinación a Tierra Santa - visitando tanto los
santos lugares como las comunidades católicas vivas que dan
testimonio de Cristo en la tierra de su nacimiento.
Reconocemos que la situación social, política y humanitaria en
Israel y Palestina es compleja y que no es fácil encontrar
soluciones al conflicto. Muchas personas con las que nos hemos
encontrado son pesimistas acerca de que los actuales esfuerzos
de los líderes de Israel y Palestina, con el apoyo de la
comunidad internacional, conduzcan a un tratado de paz justo.
Pero también hemos escuchado de otros muchos que suspiran por un
futuro de libertad, paz y seguridad, tanto para los palestinos
como para los israelíes.
Al venir de varias naciones de Europa y Norteamérica,
necesitamos examinar qué elementos de las actitudes y las
políticas de nuestros países contribuyen a la división en vez de
al logro de la paz y la justicia para ambos pueblos. Demasiado a
menudo nuestros países han tomado partido en la disputa, siendo
así que de hecho, el destino de ambos pueblos, israelíes y
palestinos, está inextricablemente unido. Nuestras naciones
pueden a veces ser parte del problema, pero también pueden ser
parte de la solución.
Hemos encontrado signos de esperanza en nuestra visita a Tierra
Santa. Nos hemos encontrado con los jóvenes en la Universidad de
Belén y en varias parroquias. En la Universidad, los cristianos
y los musulmanes estudian juntos en armonía. Nos impresionaron
su entrega a los estudios, su energía y entusiasmo, su deseo de
permanecer en su lugar de nacimiento y su esperanza de una paz
justa que les ofrezca, a ellos y a toda la gente de Tierra
Santa, un futuro mejor. También nos hemos enterado de que hay
una creciente cooperación interreligiosa entre judíos,
cristianos y musulmanes.
Trágicamente, también hemos conocido signos de desánimo y de
división. El muro de separación a través del cual hemos pasado
nos ha recordado vívidamente la seguridad que preocupa a Israel
y la profunda división entre los israelíes y los palestinos
corrientes que han perdido el contacto humano que les puede
ayudar a fomentar la justicia y la reconciliación. Hemos
escuchado historias conmovedoras de cómo el muro ha agravado los
sufrimientos y comprometido la dignidad humana al separar
familias, devastar la economía palestina y exacerbar la crisis
humanitaria. Nos preocupa de una forma especial la calamitosa
situación humanitaria en Gaza, que ha empeorado desde que la
visitamos hace un año. Un estribillo que se oye con frecuencia
llama a respetar los derechos humanos básicos de todos,
incluyendo la seguridad para los israelíes y la seguridad y
libertad para los palestinos.
Al comienzo de este mes, Nuestro Santo Padre el Papa Benedicto
XVI dijo en la alocución al Cuerpo Diplomático: "Me alegra que
la Conferencia de Annapolis haya dado signos en la dirección de
un abandono del recurso a soluciones parciales o unilaterales,
en beneficio de una visión global, respetuosa de los derechos e
intereses de los pueblos de la región. Una vez más, hago un
llamamiento a los israelíes y a los palestinos, para que
concentren sus esfuerzos en poner en práctica los compromisos
asumidos en esta ocasión y no frenen el proceso felizmente
iniciado. Invito además a la comunidad internacional a sostener
a estos dos pueblos con convicción y comprensión hacia los
sufrimientos y los miedos de cada uno de ellos" (7 de enero de
2008).
Nuestra visita pastoral a Tierra Santa nos ha convencido de que
este es un momento crucial para Israel, Palestina y la comunidad
internacional. Es tiempo, a la vez, de oportunidad y de peligro.
Nuestra esperanza y nuestra plegaria sincera es que los
dirigentes y los pueblos de Israel y de Palestina, con el total
apoyo y ánimo de nuestras propias naciones y de la comunidad
internacional encuentren el camino para una paz justa. Lo que
hemos visto y oído no siempre nos hace ser optimistas, pero la
gracia de Dios nos da esperanza. La Coordinación de Conferencias
Episcopales espera volver a visitar la Tierra Santa y el día en
que todos los pueblos de esta tierra puedan vivir en paz,
seguridad y dignidad.
Firmantes:
Emmo. Cardenal Seán Brady
Arzobispo de Armagh, Conferencia Episcopal Irlandesa
Obispo Pierre Bürcher
Obispo de Reykjavik, Islandia
Obispo Michel Dubost
Obispo de Evry, Conferencia Episcopal Francesa
Obispo Raymond Field
Obispo auxiliar de Dublin, Comisión Irlandesa para la Justicia y
los Asuntos Sociales, de la Conferencia Episcopal de Irlanda
Emmo. Cardenal Francis George OMI
Arzobispo de Chicago, Conferencia de los Obispos Católicos de
Estados Unidos
Arzobispo Patrick Kelly
Arzobispo de Liverpool, Vicepresidente de la Conferencia
Episcopal de Inglaterra y Gales
Obispo William Kenney CP
Obispo auxiliary de Birmingham, Conferencia Episcopal de
Inglaterra y Gales
Representante de la Comisión de Conferencias Episcopales de la
Unión Europea (COMECE) Union
Obispo Joan Enric Vives i Sicilia
Obispo de Urgell y Copríncipe de Andorra, Conferencia Episcopal
Española
Arzobispo V. James Weisgerber
Arzobispo de
Winnipeg, Presidente de la Conferencia Canadiense de Obispos
Católicos
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