Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, Julio de
2007
|
Voz de "lefebvrianos"
Obispo
cismático cree que Motu Proprio sobre Misal de 1962 es "un
salto" histórico
|
 |
|
Obispo
cismático,
Mons. Bernard Fellay |
|
|
MADRID, 12
Jul. 07 / 12:17 am (ACI).-
En una entrevista exclusiva para el diario español La Razón, el
superior general de los "lefebvrianos", mons. Bernard Fellay,
consideró que el Motu Propio del
Papa
Benedicto XVI que permite el uso del Misal de 1962
como forma extraordinaria de celebración de la
Misa
"no es un paso, sino un salto" de peso histórico.
El obispo
cismático conversó con el periodista Vittorio Messori desde la
casa general de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, que
agrupa a los seguidores de Marcel Lefebvre y actualmente cuenta
con 481 sacerdotes, 90 hermanos laicos, 206 religiosas, 6
seminarios, 117 prioratos, 82 colegios, 6 institutos
universitarios, 450 lugares de culto en 62 países del mundo, y
al menos medio millón de seguidores.
Según
explica La Razón, las reacciones de Fellay son "más positivas de
lo que podría prever cualquiera que conozca la complejidad del
dossier abierto desde hace decenios con la
Santa
Sede: la Misa no sólo en latín, sino según el antiguo
ritual, es desde siempre la bandera lefebvriana más
significativa. Pero los propios disidentes han insistido siempre
en el hecho de que la nueva liturgia eucarística no es más que
la expresión de una orientación en muchos puntos inaceptable,
asumida tras el Vaticano II por la
Iglesia
Católica. Así, en ciertos ambientes tradicionalistas,
a menudo se ha dicho que un decreto como el aprobado por el Papa
Ratzinger no sólo no habría sido suficiente, sino que de alguna
manera podría ser incluso desviador, reforzando los equívocos".
Sin
embargo, Fellay considera que "éste es un día verdaderamente
histórico. Expresamos a
Benedicto XVI nuestra profunda gratitud. Su documento
es un regalo de la Gracia. No es un paso, es un salto en la
buena dirección".
Asimismo,
sostiene que la "normalización" de la Misa "que no es la de San
Pío V, sino de la
Iglesia
de siempre", es "un acto de justicia, es una ayuda sobrenatural
extraordinaria en un momento grave de crisis eclesial".
"La
reafirmación por parte del Santo Padre de la continuidad del
Vaticano II y de la misa nueva con la Tradición constante de la
Iglesia nos empuja a continuar con la discusión doctrinal. ‘Lex
orandi, lex credendi’: se cree como se reza. Y ahora se reconoce
que, en la misa de siempre se reza ‘adecuadamente’", indica.
"Este
documento es una etapa fundamental en un recorrido que ahora
podrá acelerarse, esperemos que con perspectivas
reconfortantes, también en la cuestión de la excomunión", espera
Fellay.
Según
Messori, "la estrategia de la recuperación de la Tradición,
iniciada por
Juan
Pablo II, aunque constreñido a la obligada
excomunión, toma con Benedicto XVI un éxito notable, en la
perspectiva del antiguo proyecto ratzingeriano de una ‘reforma
de la reforma’ y no sólo de aquella litúrgica".
|