Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, Junio de
2007
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Sombras y
mezquindades
La crisis de 'Vitral': ¿Representan algunos el papel de Pilatos
para no inquietar al César?
Gerardo
Martínez-Solanas
Hace poco,
el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Ricardo
Alarcón, ante las preguntas de un reportero sobre la libertad de
prensa en su país, se jactó de que su régimen respetaba la
libertad de expresión, como quedaba demostrado por la existencia
de la revista Vitral, publicación mensual del Centro de
Formación Cívica y Religiosa del Obispado de Pinar del Río.
Conociendo
a Alarcón como lo conozco, desde su época privilegiada como
embajador ante Naciones Unidas, sé que nunca hace declaraciones
improvisadas sino muy conformes a la política y los intereses
del régimen que representa. Nunca ha tenido voz propia, pero
medra dentro del monstruo y sabe bien lo que trama.
Alarcón
sabía lo que se avecinaba para este ingente esfuerzo dirigido
por Dagoberto Valdés, galardonado por el Premio Jan Karski al
Valor y la Compasión 2004. Conocía las presiones para cerrar el
Centro de Formación y la revista Vitral, o para
neutralizar de una manera velada ambos esfuerzos, eliminando su
gestión social, política, cultural y económica para
circunscribirla a un esfuerzo pastoral inofensivo.
En efecto,
la reciente decisión represiva de estos esfuerzos, tomada por la
jerarquía eclesiástica cubana, permitió al régimen lavarse las
manos. Valdés contaba con muchos valiosos colaboradores que
hacían posibles tales ingentes esfuerzos. Algunos de ellos se
vieron obligados a emigrar a España, ante amenazas y
hostigamiento que acabaron por ser insoportables.
Se
mantuvieron fieles a su misión hasta el final Virgilio Toledo
López, responsable de la Consultoría Cívica que brindaba
asesoramiento jurídico, psicológico, familiar, ético y cívico a
los necesitados; María Caridad Gálvez Chiú (Karina), responsable
del Grupo de Economistas que confeccionaron una propuesta de
soluciones económicas racionales, titulada "Itinerario de
Reflexión"; Margarita Gálvez, responsable del Grupo de Amigos
del Hogar; y otros más que ostentaban cargos que demostraban su
vocación de misioneros laicos.
Pecados
contestatarios
Un equipo
tan prestigioso y útil a la nación no podía ser desmantelado de
un plumazo sin causar escándalo. Monseñor Jorge Serpa reaccionó,
el 11 de abril, al escándalo provocado por esa acción con
confusas declaraciones que esbozan una posibilidad de
continuidad, pero con severas mordazas y limitaciones. Se puede
leer entre líneas cuando dice: "He pedido mantener en la revista
Vitral la verdad basada en el Evangelio y en la Doctrina
Social de la Iglesia, sin caer en expresiones agresivas y
contestatarias".
El obispo
de Pinar del Río califica de "agresivas" las expresiones
mesuradas y racionales de la revista o las gestiones de
formación del Centro. Lo de "contestatarias" se refiere a la
carencia de adulación y sometimiento en los planteamientos
éticos, cívicos y religiosos que hacían estas dos discretas
fuentes de libertad de expresión. Por tales "pecados" ha
decidido —supuestamente bajo presión estatal— desmembrar el
Centro y repartir o "redistribuir" (según sus propias palabras)
su contenido.
No
obstante, se queja de "las tergiversaciones de algunos medios de
comunicación provocadas por la desafortunada información que se
les hizo llegar". No precisa cuáles "tergiversaciones" ni qué
"información". Sencillamente no se atreve a reconocer que ha
claudicado ante los intereses de la dictadura, que es la gran
responsable de este suceso y de todas las manifestaciones
represivas que sufre el pueblo cubano.
Además, el
obispo ha olvidado también aclarar sus motivos para cerrar "la
escuelita", lo que nos hace pensar que es otro gesto obsequioso
de apaciguamiento al régimen. Se trata de la Comunidad Educativa
Taller Juan Pablo II, inaugurada el 14 de octubre de 2006 para
impartir clases privadas de Historia, Moral y Cívica,
Apreciación Artística y Música a niños de 4º, 5º y 6º grados.
Este
esfuerzo respondía a la exhortación de Juan Pablo II en Santa
Clara, en 1998: "La familia, la escuela y la Iglesia deben
formar una comunidad educativa para que los cubanos puedan
crecer en humanidad". Propósito sin fines políticos, con alto
contenido ético, cívico e histórico, pero un formidable elemento
de formación demasiado inquietante para la dictadura.
Serpa,
sencillamente, se plegó a los intereses mezquinos de la
dictadura. Una fuente desde Cuba afirma que "el gobierno alega
que este tipo de enseñanza la garantiza el Estado y Monseñor
Serpa aceptó cerrarla a petición expresa del Partido Comunista".
Otra fuente señala que "no ha sido capaz de intentar siquiera la
solución de cualquier diferencia por la vía directa, sino que ha
empleado los medios de comunicación públicos para tratar de
desprestigiarlos", pese a la tradicional política de la
jerarquía eclesiástica de resolver sus problemas puertas
adentro.
Ruegos
prohibidos
Tampoco se
ha aclarado el hecho de que se "desautorizara" a las iglesias
hacerse eco del "Vía Crucis de Cuba", elaborado en Cuaresma por
el Centro de Formación, para ser representado el Viernes Santo.
Podemos suponer que era demasiado agresivo y contestatario para
algunos en la jerarquía eclesiástica.
Entre sus
muchas oraciones y pasos se filtraba en pocas frases implorantes
el humilde ruego a Dios de un pueblo sometido, pero al régimen
no le cayeron bien y bastó esa objeción para acallar estas pocas
frases:
"Cristo no
se echa para atrás, no descarga en otros el peso de una cruz
injustamente cargada sobre el inocente. He aquí la esencia del
cristianismo y del seguimiento de Cristo: vivir para los demás".
"Por todas las madres cubanas. Especialmente por las madres,
hijas, hermanas y esposas de los prisioneros de conciencia,
llamadas en Cuba Damas de Blanco". "En estos días en Cuba, como
en los días de la pasión del Señor, hay hombres y mujeres que
sucumben bajo el peso de terribles presiones psicológicas y
físicas". "Por los hombres y mujeres de hoy, crucificados en sus
trabajos, en sus barrios, en las calles, en los medios de
comunicación y hasta por sus familias. Padre, perdónales porque
no saben lo que hacen". "Por Cuba, que vive entre el sepulcro y
la vida, entre la cruz y la resurrección que no ha llegado. Las
puertas de la represión y de la muerte que se cierran sobre
nuestra Patria, se abrirán al amanecer y saldrán por ella la
vida nueva, la vida resucitada y redimida de nuestro sufrido
pueblo".
La Habana
no tolera siquiera este hálito de libertad de oración. Tales
ruegos están prohibidos y algunos representantes de la Iglesia
han usado su autoridad para callarlos. Han realizado el
lamentable papel de Pilatos para no inquietar al César.
Cuba ha
perdido "la libertad de la luz" que le brindaba Vitral,
como su razón de ser en el lema de la revista, para sumergirse
en las sombras de la mezquindad.
El régimen
totalitario ha corrido las cortinas con el beneplácito del nuevo
obispo de Pinar del Río, monseñor Serpa; pero la luz de la
verdad sigue brillando radiante, esperando que se descorran
definitivamente para todos los cubanos.