Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, Marzo de
2007
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Nuestra misión: sembrar la esperanza. Declaración del Movimiento
Cristiano Liberación
La Habana, 13 de marzo de 2007- En la mañana del día 9 de Marzo
la Seguridad del estado detuvo a Ernesto Martini Fonseca,
miembro del Consejo Coordinador del Movimiento Cristiano
Liberación, después que este dejó a una de sus hijas en la
escuela.
La Seguridad lo condujo a una casa secreta en la que estuvo por
más de siete horas sometido a la presión de varios oficiales que
le amenazaban para que abandonara su actividad en nuestro
movimiento.
Las amenazas contra su persona y su familia y contra Oswaldo
Paya iban expresamente dirigidas a paralizar la propuesta de
resolución que el movimiento ha redactado y enviado a los
miembros del Consejo de los Derechos Humanos de la Organización
de las Naciones Unidas con el título “Necesidad de que el
gobierno cubano libere a los prisioneros políticos pacíficos.”
Durante los últimos meses muchos de los miembros del Movimiento
Cristiano Liberación han sido detenidos y asediados por los
cuerpos represivos. Hemos denunciado como este asedio incluye
persecución sistemática, perturbación e injerencia en todos los
ámbitos de la vida de nosotros, nuestras familias e inclusive de
nuestros hijos. Advertimos que son muy graves las amenazas que
hacen contra nosotros y nuestras familias.
Oportunamente haremos publico muchos de los detalles de las
amenazas proferidas en la detención de Martini contra él y
contra el Movimiento.
Los Prisioneros de la Primavera de Cuba van a cumplir cuatro
años de prisión injusta y no dejaremos de llamar a todos los
cubanos y a la comunidad internacional que demanden la
liberación de estos cubanos que están en prisión por ejercer y
defender pacíficamente los derechos humanos.
Mientras el pueblo continúa sufriendo muchas limitaciones y
negaciones a sus derechos y también pobreza y precariedad, se le
niega el derecho a un futuro mejor y se le somete a la
incertidumbre y a más opresión y desinformación. Hoy más que
nunca el pueblo de Cuba desea y necesita una alternativa
pacifica que abra un nuevo horizonte de reconciliación,
oportunidades, paz y liberad para todos. Por eso, hoy más que
nunca, está vigente la demanda de Referendo del Proyecto Varela,
que es el puente que ya comenzaron a construir miles de cubanos.
Solamente reconociéndose en las leyes y garantizándose los
derechos para todos, como pide el Proyecto Varela, podrán los
cubanos realizar todos los cambios que necesitan nuestra
sociedad. Negar esos cambios sería la continuación de la
exclusión y el silenciamiento de la mayoría pobre y de la
concentración del los privilegios y el poder un unos pocos. Esa
es la esencia de la contradicción entre este sistema y el pueblo
y todos lo saben.
La represión más cerrada y la intolerancia mayor contra nuestro
movimiento tiene su causa precisamente en la cubanía, la
transparencia, la justeza y en el apoyo ciudadano al espíritu y
a las demandas y propuestas básicas del Proyecto Varela y
Programa Todos Cubanos. En vez de perseguirnos deberían hacer
pública estas propuestas y dar al pueblo la oportunidad de
decidir soberanamente sobre su futuro.
Los que en el mundo se adaptan a la sentencia del continuismo
para Cuba, de un orden cerrado al pueblo o se preparan para
sacar ventajas de la desventaja del pueblo cubano, solo
contribuyen a la desesperanza y a más sufrimiento para Cuba. NO
pedimos ni queremos aislamientos, ni que nadie que no sea
cubano, protagonice, ni defina los cambios en nuestro país ya
que esto solo corresponde a nosotros los cubanos, pero llamamos
a los pueblos a que expresamente apoyen moralmente al pueblo de
Cuba en su aspiración de tener derechos a los derechos.
No sentimos odio, pero no nos van a paralizar las amenazas y la
represión. Ojala que la arrogancia no prevalezca en las mentes y
corazones de los que tienen el poder, pues sólo arrastraran
fatalmente al pueblo de Cuba a mayores sufrimientos.
Somos víctimas, no sólo de la represión, sino también de las
calumnias, la desinformación y del silencio de muchos, pero hay
algo que no dejaremos de proclamar: NO estamos pidiendo poder
para nosotros, ni privilegios, ni atentando contra la vida, ni
la dignidad de ningún cubano, no estamos agrediendo a nadie, lo
que estamos haciendo está bien claro, demandando que se respeten
los derechos de todos los cubanos y proponiendo los cambios
hacia una sociedad más libre, más justa y más humana donde nadie
sea excluido. NO abandonaremos esta misión ante ninguna
represión, peligro o adversidad.
La incertidumbre, el miedo, la propaganda aplastante y las
precariedades de la vida diaria, pueden llegar a paralizar las
voluntades y a sumergir en la desesperanza a muchos. SI levantan
las miradas con fe y determinación verán que podemos lograr
entre todos y pacíficamente esos cambios que necesitamos, donde
todos los cubanos ganen y nadie pierda. Todos los hermanos del
Movimiento Cristiano Liberación, donde quiera que estemos
continuaremos sembrando la esperanza y seguiremos trabajando y
luchando pacíficamente, por ese futuro, mejor para todos, que ya
se aproxima.
Oswaldo José Payá Sardiñas
Ernesto Martín Fonseca
A nombre del Movimiento Cristiano Liberación
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