Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, Marzo de
2007
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Oficina de Asuntos Religiosos sería responsable de obstrucción
de la fe en Cuba
Juan González Febles - LA HABANA, 04 Mar. 07 / 05:05 pm (ACI).-
Un periodista independiente publicó una osada reseña sobre el
papel que jugaría la Oficina de Asuntos Religiosos del Comité
Central del Partido Comunista de Cuba, en la obstrucción
sistemática de la fe en la Isla.
Según Juan González Febles, del popular blog sobre temas cubanos
"Religión en Revolución", la Oficina dirigida por Caridad Diego
despliega "actividades contra el derecho natural de gentes o
contra los Derechos Humanos, civiles y políticos del pueblo de
Cuba".
"Esta es la comisaría que dirige la actividad policial y el
escrutinio de la fe de los cubanos", sostiene y denuncia que la
Oficina "espía para la policía de Seguridad del Estado todas las
actividades confesionales. Miembros del gobernante Partido
Comunista y de la Unión de Jóvenes Comunistas infiltran las
organizaciones religiosas para conocer sus actividades y la vida
interna de las mismas. De acuerdo con la evaluación que de estas
actividades haga la Oficina de la camarada Diego, tales
organizaciones serán estranguladas o toleradas".
González precisa que Diego "es responsable de que ciertas
confesiones no encuentren espacio ni permisos para construir
templos, casas de oración o meros espacios para desarrollar sus
actividades. El carácter policial del régimen de Fidel y Raúl
Castro encuentra su realización más elaborada a partir de la
actividad anti social de la Oficina de Diego".
"El ojo escrutador de la dictadura no se cierra jamás. A pesar
de afeites cosméticos de última hora, como puede ser la
autorización para que creyentes engrosen las filas del
gobernante Partido Comunista, continúa la batalla contra la fe
popular. Esta es parte muy importante del empeño represivo de la
dictadura militar", agrega.
Según el periodista, la Oficina "tiene como fin condicionar el
accionar devocional en Cuba, de acuerdo con las miras y
necesidades políticas de la élite gobernante. Las acciones
punitivas emprendidas contra pequeñas comunidades religiosas en
regiones del interior de la Isla, son prueba irrebatible de este
punto. También las negativas oficiales para la construcción de
templos y lugares de oración y meditación".
"Cuando con soberbia el gobernante Fidel Castro declaró en los
años 70 que Cuba no mantenía relaciones con el Reino de los
Cielos, afirmó la vocación totalitaria de su régimen para
intervenir y condicionar la fe religiosa del pueblo", recuerda.
"Hoy, la Oficina de Asuntos Religiosos, a cuatro manos con la
policía de Seguridad del Estado, realiza este sucio trabajo. Son
también los comisionados para los contactos oficiales con las
organizaciones seudo religiosas que apoyan a la dictadura a lo
largo del mundo. Algunos de estas organizaciones son financiadas
de forma directa o indirecta por esta Oficina", precisa.
El periodista adelantó que "todas estas actividades, que hoy se
mantienen a la sombra, saldrán sin dudas a la luz pública. Claro
cuando Cuba sea libre y algunos archivos sean abiertos".
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