Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, Enero de 2007

La obra liberadora y solidaria de un párroco y los lasallistas en Cuba

...al referirse al papel de la familia en la sociedad actual el sacerdote comento:’'…es cierto que existen muchos problemas en la familia de hoy, la violencia, las malas palabras, el abandono de los ancianos, el divorcio entre hijos y padres. ¿Quienes son los culpables? La culpa es de todos, de nosotros por no haber sabido enfrentar este problema y del Estado, que con su política atea y socialista destruyó los valores fundamentales de la familia, el amor y el respeto a nuestras tradiciones cívicas”.

Rafael Ávila
La Habana, 29 de enero del 2007

La parroquia el Buen Pastor está enclavada en la barriada de Jesús  del Monte, en uno de los municipios más populosos de la capital  cubana. Construida a fines del siglo XVII, fue la primera iglesia  extramuros de la época colonial. 

Desde la altura donde está ubicada se domina hoy el panorama  metropolitano de La Habana, pueden verse los edificios derruidos y  las chimeneas de la Refinera

Ñico López, una de las principales  fuentes contaminantes de la ciudad. 

La edificación es parte importante de la historia de Cuba, pues en su  primer cementerio fueron enterrados los once vegueros víctimas de la  represión colonial española, cuando los primeros reclamaban sus  derechos por la venta del tabaco que cultivaban a principios del  siglo XVIII, mientras estaba vigente la Ley del Estanco del Tabaco.

En sus alrededores, durante la Guerra de los Diez Años (1868-1878),  un grupo de jóvenes habaneros intentaron alzarse en armas para apoyar  a los patriotas orientales. Perseguidos por la tropa española, varios  de ellos cayeron en combate o fueron capturados y posteriormente  condenados a largas condenas en prisión.

Pero no es solo por la historia que la parroquia del Buen Pastor es conocida y respetada por miles de ciudadanos, sino por la amplia  labor humanitaria y educativa que desarrollan sus sacerdotes y  laicos.

En estos tiempos tan difíciles e intolerantes, el trabajo desarrollado por estos hombres y mujeres muestran que es posible  construir espacios de entendimiento y solidaridad para con el prójimo.

El párroco Luis Alberto Formoso es conocido por su cubanía  campechana y popular. Además de que cada día, y especialmente los  domingos, cuando asisten más feligreses, desde el púlpito sus  mensajes cargados de espiritualidad y contenido social lo muestran  como un verdadero pedagogo y líder cristiano.

En una de las misas, al referirse al papel de la familia en la sociedad actual el sacerdote comento:  '…es cierto que existen muchos problemas en la familia de hoy, la  violencia, las malas palabras, el abandono de los ancianos, el  divorcio entre hijos y padres.¿Quiénes son los culpables? La culpa  es de todos, de nosotros por no haber sabido enfrentar este problema  y del Estado, que con su política atea y socialista destruyó los  valores fundamentales de la familia, el amor y el respeto a nuestras  tradiciones cívicas. Qué decir de las escuelas en el campo, que los educando en la adolescencia son internados y separados de sus padres, cuando más  necesitan de su cuidado, de la música vulgar que estamos obligados a  escuchar y del odio y la intransigencia con quienes piensan y actúan  de manera diferente?...'  

Para cambiar esta situación, los miembros de la esta comunidad  cristiana desarrollan varios programas encaminados a paliar las carencias materiales y espirituales del pueblo cubano.

Los 27 activistas de CARITAS atienden a decenas de familias con  escasos recursos, cada mes madres solteras, ancianos, niños  huérfanos, entre otros, reciben una ayuda humanitaria consistente en  alimentos y artículos de aseo.

 Unos 70 ancianos pueden desayunar cada mañana gracias a la práctica  del amor que predicaba Jesús de Nazaret. Además de que se les ayuda a  reparar sus viviendas así como las de aquellas personas que las tienen deterioradas, es de señalar que por las limitaciones de  presupuesto, las mismas son pequeñas, pero son una muestra de lo que  se pudiera hacer a gran escala si las autoridades les permitieran  trabajar con menos restricciones.

 Estas actividades son coordinadas por el hermano Andrés, quien  representa a la Organización No Gubernamental Hombre Nuevo, Tierra Nueva, la que aporta la  mayor parte de los fondos de estos programas. Los que incluyen además la entrega gratuita de medicamentos deficitarios en la red de salud  pública, así como el otorgamiento de micro créditos para que  ciudadanos emprendan pequeños negocios, pericia presentación de un proyecto responsable y contando con la autorización del régimen.

 Perteneciente a la Orden de La Salle, la enseñanza es una de sus prioridades. Establecida en Cuba hace más de un siglo, los actuales  lasallistas continúan fieles a las tradiciones de sus predecesores de llevar la luz de la sabiduría a los cubanos.

Sus aulas ofrecen materias a las que muchas personas no pueden acceder en los centros educativos oficiales por las exigencias para asistir a los mismos, es conocido que para aprender idiomas extranjeros o computación es obligatorio presentar cartas de las  organizaciones de masas y políticas, además de cartas con  indicaciones de centros de trabajo que especifiquen que los  recomendados deben estudiar estas materias. 

Sin embargo, los centros de La Salle abren sus puertas a toda  persona, sin exclusión de raza, credo religioso o político. La gama  de cursos son amplios y variados para ciudadanos con diferentes  niveles de aprendizaje; mecanografia, inglés básico y avanzado, computación, diseño de imagen, talleres de vídeo, elaboración de  páginas web, medios audiovisules, ortografía, preparación de  documentos y marketing, son algunas de las clases que reciben los que asisten al Centro La Salle.

Los muros de la parroquia acogen tambien varios tesoros, la única  imagen de la Virgen de Chentoohowa, la virgen nacional polaca demás de existir otra de Juana de Arco, por lo que es visitada con frecuencia por personas de estas nacionalidades. Tambien tuvo el  privilegio de ser la primera iglesia donde el actual Nuncio Apostólico, Monseñor Luiggi, pronunció una homilia en el año 2004. 

Declarada Monumento Nacional en 1960, según el profesor Jaime Leigonier, historiador y catequista de esta comunidad, las  autoridades actualmente insisten en negar este hecho, como si con un gesto oficial pudiera ocultarse el papel que ocupa en la historia de la nación cubana.

 Con más amor e ingenio que recursos, los integrantes de la Parroquia  el Buen Pastor, al igual que los de muchas otras comunidades  católicas y de otras denominaciones cristianas, son una isla de paz y esperanza en medio de una sociedad que no sabe cómo enfrentar el futuro. Muestran además cómo es la nueva Cuba que desea el pueblo, sin intolerancia ni odios, solidaria y cristiana.

Presidente del Partido Popular Joven Cuba