Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, Ene-Feb de 2006

El CMI pide mejora de derechos civiles y políticos
en Cuba

Los representantes religiosos rezan durante el Consejo Mundial de Iglesias, que congrega
a 374 confesiones cristianas del planeta, el cual inauguró el 14 de febrero en la ciudad brasileña de Porto Alegre, su novena asamblea anual, en la que unas 4,000 personas rezaron por la paz. En el centro de la foto aparece Sam Kobia, secretario general del CMI. Foto: EFE/Neco Varella

Redacción/Agencias
 

Samuel Kobia, secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI).

La IX Asamblea General del Consejo Mundial de Iglesias (CMI, protestante), celebrada en Porto Alegre, Brasil, del 14 al 23 de febrero, pidió una mejora de los derechos civiles y políticos en Cuba mediante la creación de espacios para el diálogo entre el gobierno y los diferentes sectores de la sociedad, informó la Agencia Latinoamericana y Caribeña de Comunicación (ALC).

Según la ALC, un joven delegado checo se refirió a informes de Amnistía Internacional sobre límites a la libertad de reunión, de asociación y de expresión que representan serias violaciones de los derechos humanos en Cuba, y pidió a la Asamblea expresar una condena de esa situación en los términos más firmes.

 

Rhode González Zorrilla, presidenta del Consejo de
Iglesias de Cuba.

La pastora Rodhe González, afín al gobierno de Fidel Castro y presidenta del Consejo de Iglesias de Cuba, lamentó que la declaración no pidiera el levantamiento inmediato e incondicional del embargo contra la Isla.

González dijo a ALC que el párrafo sobre Cuba legitima criterios emitidos desde el exterior que, a su juicio, sólo ayudan a intensificar el embargo, y agregó que existen canales entre el CMI y el gobierno cubano que pueden ser utilizados con mayor eficacia para este tipo de planteamientos.

Por su parte, el rector de la parroquia episcopal Fieles a Jesús, de Matanzas, Pablo Odén Marichal, cuestionó la Declaración sobre América Latina de la IX Asamblea del CMI porque, indicó, repite el discurso “imperialista” contra Cuba y “se sitúa a la zaga de la historia, porque no comprende el kairós (tiempo) de Dios”. La Declaración pide que los derechos civiles y políticos sean mejorados en Cuba mediante la creación de espacios para el diálogo entre los diferentes sectores de la sociedad y el gobierno.

 

Héctor Méndez,pastor de la Iglesia Presbiteriana-Reformada de Cuba.

El secretario general del Consejo Mundial de Iglesias, reverendo Sam Kobia realizó en agosto pasado, junto a otros altos dignatarios del CMI, una visita a la Isla. Sin embargo, no hubo en esa ocasión referencia alguna a la situación de los derechos humanos en Cuba de hasta 28 años de cárcel dictadas contra 75 disidentes cubanos, provocaron una carta de denuncia del entonces secretario general del CMI, Konrad Raiser, dirigida a Castro.

“En vista de la naturaleza sumaria de los procedimientos, de la gravedad de las acusaciones y de la severidad de las penas en los juicios de miembros de grupos de derechos humanos, estudiosos y disidentes políticos, el Consejo Mundial de Iglesias considera que se ha cometido

un error judicial”, señalaba la misiva. En ella se pedía una revisión de la sentencia y la liberación de los disidentes.

Por su parte, el obispo encargado de las relaciones exteriores de la Iglesia Evangélica Alemana, reverendo Rolf Koppe, señalaba que el gobierno de Cuba había perdido su credibilidad, en razón de la creciente supresión de los derechos humanos fundamentales.
“El gobierno de Cuba tiene que ser duramente criticado como los gobiernos de otros estados que violan los derechos humanos de la gente”, afirmó Koppe entonces.