Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, Ene-Feb de 2006

La URSS ordenó matar a Juan Pablo II

Divulgan informe de una comisión investigadora del Parlamento italiano, donde aseguran que el atentado fue ordenado por el entonces jefe de Estado soviético Leonid Brezhnev

Redacción/Agencias
 

Leonid Brezhnev. EFE

El atentado contra el papa Juan Pablo II en 1981 fue ordenado por el entonces jefe de Estado soviético Leonid Brezhnev, señaló un informe de una comisión investigadora del Parlamento italiano, del cual medios italianos publicaron el 2 de marzo algunos extractos.

“Esta comisión cree, más allá de toda duda razonable, que los líderes de la Unión Soviética tuvieron la iniciativa de matar al papa Karol Wojtyla”, indicó el informe. “Transmitieron esta decisión a los servicios militares secretos para que ellos asumieran todas las operaciones necesarias para cometer un crimen de gravedad única, sin paralelismos en los tiempos modernos”, añadió el informe de la comisión presidida por el senador Paolo Guzzanti.
 

El Papa Juan Pablo II durante una reunión con el presidente polaco Lech Walesa en 1991, en Varsovia.
EFE/Ireneusz Radkiewicz

El informe también dice que “algunos elementos” de los servicios secretos búlgaros estuvieron involucrados, pero estos fueron usados para intentar desviar la atención sobre la responsabilidad de la URSS”.

La comisión investigó las revelaciones de Vasili Mitrokhin, quien fue un importante archivista soviético de los servicios de inteligencia (KGB) durante la Guerra Fría y que huyó a Inglaterra en 1992 con una cantidad ingente de información.

Brezhnev encargó al servicio secreto militar soviético GRU el asesinato del Pontífice debido a que respaldaba el movimiento sindical Solidaridad de su país natal, Polonia, y a su lucha contra el comunismo en Europa oriental, añadió el reporte, que no está basado en ninguna investigación judicial.

El GRU utilizó la complicidad de agentes secretos de Alemania oriental y Bulgaria en el ataque perpetrado en la plaza de San Pedro en el Vaticano el 13 de mayo de 1981 contra Juan Pablo II, quien resultó herido en el abdomen y en una mano.

Agentes secretos búlgaros fueron utilizados para encubrir la autoría del hecho. Miembros de la policía secreta Stasi de la entonces República Democrática Alemana (RDA) debían eliminar las huellas a través de desinformación de los medios, añade.

El informe confirma por lo tanto la denominada “conexión búlgara”.

“Los espías búlgaros estaban en la plaza de San Pedro para intervenir en caso de fracaso”, sostiene el informe.

Guzzanti afirmó que la comisión escuchó a investigadores en Italia y otros lugares, e indicó que la comisión tenía evidencia fotográfica de que Sergei Antonov, un búlgaro que fue absuelto de los cargos de conspiración en el juicio de 1986, estuvo en la plaza de San Pedro con Agca cuando éste disparó. “Nosotros entregamos las fotos a dos expertos independientes, quienes las analizaron con computadoras y ambos concluyeron que el hombre era Antonov, quien dijo que en ese momento estaba en su oficina”, informó.

Las fotografías aparecieron en la década de 1980 pero los abogados de Antonov, quien trabajó en la oficina de la aerolínea estatal búlgara en Roma, dijeron que el fotografiado era un turista. Antonov fue detenido en noviembre de 1982 y absuelto por falta de pruebas en 1986.

El reporte indica que Antonov trabajaba para la inteligencia soviética.

Alí Agca fue condenado a cadena perpetua.

Agca, de origen turco, ha cambiado su relato varias veces y los investigadores dijeron que nunca quedó en claro para quién trabajaba. En un principio él responsabilizó a los soviéticos.

El ciudadano turco cumplió 19 años de prisión en Italia por haberle disparado al Papa, y luego cinco años y medio en Turquía por asesinar al periodista Abdi Ipekci.

Fue liberado de una prisión turca el 12 de enero pasado, pero pocos días después Agca volvió a la cárcel, ya que los fiscales dijeron que debía cumplir con más años de su condena a 10 años por la matanza de Ipekci.