Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, Ene-Feb de
2006
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Logo y mensaje de la IX Asamblea
del Consejo Mundial de Iglesias: “Dios, en tu gracia, transforma
el mundo”. Foto: EFE. |
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La
IX Asamblea vislumbra un futuro de espiritualidad, justicia y
testimonio
Al aprobar cambios substanciales en sus prioridades y cultura de
trabajo, el Consejo Mundial de Iglesias (CMI) finalizó su
Asamblea con un culto de adoración el jueves 23 en Porto Alegre,
y acordó dar prioridad a la espiritualidad, la formación
ecuménica, el trabajo por la justicia en el mundo y el
testimonio profético.
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El cardenal Walter Kasper visita el
recinto en el que se celebra el Consejo Mundial de Iglesias, en
Porto Alegre. Foto: EFE/Neco Varella |
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La IX Asamblea estableció una nueva agenda para el CMI en el
próximo período en materia de relaciones ecuménicas e inter-eclesiales,
acordó varias iniciativas programáticas de peso para consolidar
la comunidad fraternal de iglesias y eligió nuevas autoridades
para liderar a la organización en este nuevo mandato.
“Esta Asamblea ha afirmado la vitalidad del movimiento ecuménico
y el compromiso de las iglesias con la visión y la meta
ecuménicas de la unidad, así como con la la búsqueda de un mundo
más justo y pacífico”, dijo el secretario general del CMI Rev.
Dr. Samuel Kobia al cerrar el evento.
La IX Asamblea fue la primera celebrada en América Latina desde
la creación del CMI en 1948. Las iglesias de Brasil y del resto
de la región estuvieron activamente involucradas en el evento.
La riqueza de la vida de oración diaria del encuentro se combinó
con la celebración de cultos locales en congregaciones
protestantes, católicas y ortodoxas de Porto Alegre.
La Asamblea sesionó en Porto Alegre, Brasil, del 14 al 23 de
febrero de 2006 y reunió a más de 4,000 participantes,
incluyendo más de 700 delegados y delegadas de las 348 iglesias
miembros del CMI, además de representantes y observadores de
otras iglesias, organizaciones y movimientos.
Nueva constitución
Durante la primer semana de la Asamblea, las delegaciones
adoptaron cambios sustanciales en la Constitución y el
Reglamento del CMI que establece la toma de decisiones por
consenso y modificaciones a los criterios de membresía. Las
reformas surgieron de la preocupación de las iglesias ortodoxas
miembros del CMI, y tienen por objetivo fortalecer la
participación de las iglesias de diferentes culturas y
tradiciones.
Unidad de las iglesias
Al referirse a los temas centrales de la unidad cristiana, la
Asamblea adoptó el texto, Llamados a ser una sola Iglesia
y urgió al CMI y a sus iglesias miembros a dar prioridad a los
temas de unidad, catolicidad, bautismo y oración.
Los delegados llamaron a renovar los esfuerzos para manifestar
una unidad visible de la Iglesia que permita que el movimiento
ecuménico brinde al mundo “un mensaje cristiano coherente y
lleno de gracia y espiritualidad”.
La Asamblea señaló diversas maneras de fortalecer la
colaboración con la Iglesia Católica Romana, que no es miembro
del CMI, y con las iglesias pentecostales. Los delegados
acordaron desarrollar modos de trabajo con otros grupos de
iglesias en los próximos años.
Participación de la juventud
Por primera vez jóvenes nombrados por sus iglesias participaron
en todos los comités de trabajo de la Asamblea, y los delegados
llamaron a tomar medidas para fortalecer el compromiso activo de
la juventud (menor de 30 años) en la vida y la labor del
Consejo. La Asamblea refrendó propuestas para crear un cuerpo
especial que represente a la juventud en los procesos de
decisión y en el liderazgo del CMI.
Prioridades programáticas
Reconociendo los rápidos cambios en el contexto social y de las
iglesias, y enfrentando una disminución en sus ingresos, los
delegados decidieron centralizar el trabajo futuro del CMI en un
número limitado de temas fundamentales y solicitaron al CMI a
“tener un perfil público más claro en su testimonio en el
mundo”.
“El CMI debería hacer menos y hacerlo bien, de modo integrado,
interactivo y en colaboración”, dijo el pastor Dr. Walter
Altmann (de la Iglesia Evangélica de Confesión Luterana en el
Brasil), moderador del comité de lineamientos programáticos que
formuló las propuestas. Pidiendo una fuerte base teológica para
todas las áreas de actividad, los delegados y las delegadas
también señalaron la necesidad de una planificación comprensiva
y de tener estrategias de comunicación “para que las iglesias se
comprometan y se apropien” del programa del CMI.
Las prioridades programáticas se centran en cuatro áreas de
compromiso: unidad, espiritualidad y misión; formación ecuménica
con un énfasis especial en la juventud: justicia mundial: y
tener una voz creíble y profética ante el mundo.
La Asamblea afirmó que el CMI debería expandir su trabajo sobre
alternativas a la globalización, sintetizado en el documento
AGAPE, profundizando las bases teológicas y analíticas de su
tarea, y compartiendo “enfoques positivos y prácticos desde las
iglesias”.
Las iglesias en busca de la paz
La Asamblea celebró el cumplimiento de la mitad del Decenio para
Superar la Violencia –que recibió mensajes de tres Premios Nobel
de la Paz– y los delegados recomendaron al CMI planificar una
Convocatoria Ecuménica por la Paz. Una vigilia por la paz se
llevó a cabo en Porto Alegre para lanzar el año del Decenio
dedicado a América Latina.
Cuestiones de actualidad
La Asamblea tomó decisiones sobre varios temas de preocupación
internacional. Los delegados y delegadas aprobaron declaraciones
sobre la protección de las poblaciones vulnerables: el
terrorismo, la lucha contra el terrorismo y los derechos humanos;
el desarme nuclear; la región de América Latina; la problemática
del agua; y la reforma de las Naciones Unidas.
En respuesta a la violencia entre comunidades e interreligiosa
relacionada a las caricaturas del profeta Mahoma, la Asamblea
hizo conocer su llamado al respeto mutuo, la responsabilidad y
el diálogo entre la gente de distintas religiones. Los delegados
expresaron su seria preocupación ante la situación en el norte
de Uganda.
Nuevas autoridades
La Asamblea eligió a los 150 miembros del Comité Central, máximo
órgano de gobierno del CMI entre asambleas. El nuevo comité
tiene entre su membresía a 63 mujeres y 22 jóvenes. La asamblea
también eligió a 8 presidentes para representar al Consejo en
sus respectiva regiones.
El Comité Central eligió al pastor Dr. Walter Altmann (Iglesia
Evangélica de Confesión Luterana en el Brasil) como moderador, y
como vicemoderadores al Metropolitano Gennadios de Sassima (Patriarcado
Ecuménico de Constantinopla) y a la pastora Dra. Margaretha M.
Hendriks-Ririmasse, de la Iglesia Protestante en Molucas
(Indonesia).
© Igor Sperotto/CMI
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