Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, diciembre de 2005

Declaración del Grupo de Trabajo de los Guías Espirituales del Exilio por la injusta ley de “pies secos, pies mojados

Conmovidos por los lamentables sucesos de la polémica devolución a Cuba de quince cubanos que aspiraban al disfrute de la libertad, y los que han sido víctimas de una arbitraria interpretación de las leyes, nosotros, hombres y mujeres de fe cristiana, expresamos nuestra más sólida protesta ante las autoridades responsables de la injusticia cometida.

Los que tomaron la decisión de devolver a seres humanos indefensos, sin acceso a un juicio público, a las manos abusivas del tirano que ya por 47 años ha convertido a Cuba en un infame campo de concentración, actuaron promovidos por la indiferencia ante los que sufren y por sentimientos de desprecio que son injustificables.

Lamentamos profundamente que no se haya producido, en los altos niveles del gobierno de la nación, con excepciones muy contadas, la necesaria reacción ante el poder omnímodo que se adjudican los que creen tener en sus manos la suerte y destino de desesperadas personas que buscan reunirse con amigos y familiares en tierras de libertad sin otra ambición que la de labrarse un futuro decente y digno.

Creemos que ha llegado la hora de que el Presidente de los Estados Unidos y el Congreso reconsideren esa absurda ley llamada de “pies secos y pies mojados”, y que establezcan los parámetros que deban seguir los funcionarios locales del Cuerpo de Guardacostas y de Inmigración para que no repitan hechos tan vergonzosos como los que nos vemos forzados a criticar.

A Dios encomendamos a los quince cubanos que fueron enviados de vuelta al infierno del Caribe y a los que tienen potestad para tomar decisiones que afectan a vidas inocentes les rogamos que actúen con misericordia, respeto y justicia verdadera.

Grupo de Trabajo de Guías Espirituales en Exilio.