Periódico ecuménico cubano - Miami, Florida, octubre de 2005

 

El regalo de Dios
 

Un periódico ecuménico cubano

Dora Amador

Esta publicación, querido lector, es un regalo de Dios. Él, que todo lo puede, hizo posible que a partir de octubre de 2005 los cubanos tuviéramos un periódico ecuménico que, aunque pequeño -en Cuba circularán 1,000 ejemplares- aspira a algo inmenso: anunciar el Reino de Dios.

 Palabra sienta además un precedente más que necesario, urgente en nuestro país: buscar y promover la unidad de los cristianos.

En Cuba, el régimen totalitario ateo se propuso acabar con la fe cristiana. No pudo, Jesús mismo nos lo dijo, que estaría con nosotros hasta el fin de los tiempos y las fuerzas del mal no derrotarían jamás a su Iglesia.

Propagar la Palabra de Dios, de sus entrañas de misericordia es lo que le da sentido pleno a mi vida. Tener una experiencia de Jesús, creer en su amor infinito e incondicional, saberse así amada  transforma la vida para siempre. Entonces, ya vaciarte de ti para que él te llene y compartir ese amor con los demás se convierte en una pasión que sobrepasa todas tus fuerzas. No eres tú, es el Espíritu de él que habita en ti el que te impulsa a la evangelización.

El profeta Jeremías lo dijo mejor que nadie:

“Me has seducido, Yahvé, y me dejé seducir:
Me has agarrado y me has podido.
He sido la irrisión cotidiana:
Todos me remedaban.
Cada vez que abro la boca
Es para clamar”¡Atropello!”
Y para gritar: “¡Me roban!”
La palabra de Yahvé ha sido para mí
Oprobio y befa cotidiana.
Yo decía: ‘No volveré a recordarlo,
Ni hablaré más en su Nombre.’
Pero había en mi corazón algo así
Como un fuego ardiente,
Prendido en mis huesos,
Y aunque yo trabajaba para ahogarlo,
No podía.” (Jer 20 7-9)

Seducción y lucha, esperanza en el corazón mismo de su angustia, eso vive todo profeta. Seguir a Jesús es estar dispuestos a cargar con su cruz, a vivir lo mismo que él vivió, pero siempre esperando confiados sabiendo que el mal no tiene la última palabra, la tiene el bien, el sumo bien, la Palabra de Dios, Jesucristo.